“Es la hora de los traidores”



SEÑOR DIRECTOR

Felicito a Hugo Herrera por su defensa de los “traidores”, los “traidores” de lado y lado del espectro político, que solo hacen atender a su propia conciencia y que en ocasiones importantes se alejan de sus correligionarios dogmáticos, esos que son de una sola pieza y que siguen siempre a ciegas al pastor que guía el rebaño partidario o de coalición. “Traidores” que reciben también otros epítetos -“díscolos”, “free riders”, “rebeldes”- y que, bien vistos, son los que más están contribuyendo, tanto en la derecha como en la izquierda, a mejorar un poco la calidad de nuestra política, alejándola de su pavorosa previsibilidad.

No son los “traidores” los que están perjudicando a los partidos ni a las coaliciones en que militan. El perjuicio, como siempre, viene de los militantes masa, de los sumisos, de los obedientes, de los que no se atreven a pensar y actuar por sí mismos, temerosos tal vez de que su partido o coalición no los tome en cuenta para la postulación a un puesto público o un cargo de representación popular.

Agustín Squella

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