Espíritu cívico




Tuve la suerte de ser vocal de mesa. Y digo suerte, pues en esa  función fue un privilegio ser testigo de jóvenes emocionados llevándose las manos a la cara, sintiendo su primera elección como un momento único y trascendente; madres y padres compartiendo el sufragio con sus hijos pequeños, legando una herencia invaluable en ellos; votantes besando el voto(mascarilla mediante); rostros amables y sonrientes cada vez que descubrían sus caras para cumplir el protocolo identificatorio; ciudadanos de a pie, sinceramente agradecidos por el solo hecho de estar ahí y apoyarles con lápiz y papel en el ejercicio de sus derechos y la manifestación de sus sueños. Postales cívicas, pocas veces vistas, en un clima de orden y paz, que son señal de esperanza para el futuro que debemos construir todos juntos.

Sebastián Vásquez R.

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