La oportunidad que tenemos



Por Mercedes Ducci, presidenta de ComunidadMujer

Este 8 de marzo, una fecha tan importante para comprender el camino recorrido por las mujeres, quisimos mirar al futuro a través de todos los desafíos inmediatos que estamos enfrentando, y poner el foco en lo que podemos aportar en la nueva Constitución, un legado fundamental que dejaremos a las futuras generaciones de Chile.

Que el órgano constituyente sea una Convención Constitucional integrada por igual número de mujeres y hombres, elegida democráticamente, es la gran oportunidad para incorporar las demandas por la igualdad en todos los ámbitos. La posibilidad de que las niñas efectivamente nazcan y puedan desarrollar sus vidas en una sociedad en que tengan los mismos derechos y oportunidades que los niños.

Este proceso inédito tiene el enorme potencial de representar las demandas e intereses de las mujeres en Chile -reconociendo su diversidad y heterogeneidad- en la elaboración de la norma con mayor jerarquía en el país. Podemos lograr que la Carta Fundamental tenga transversalmente perspectiva de género. Que se erradiquen todas las formas de exclusión y discriminación hacia las mujeres y las niñas. Que reorganice el poder con equidad. Que considere la interseccionalidad entre el género y otras dimensiones sociales que operan como factores de desigualdad y que, al confluir, generan formas más complejas de discriminación. Que contenga los principios rectores de una sociedad dinámica, justa e igualitaria. Y que, junto con reconocer la diversidad, cree un poderoso sentido de destino en común, de pertenencia de todas y todos en un nosotros/nosotras.

Como organización nos sentimos responsables de generar propuestas y, también, de aportar al clima que permitirá una reflexión constructiva y una participación efectiva de todos los sectores. Es necesario cruzar fronteras de ideologías para contribuir a una conversación honesta y sin prejuicios que vaya reparando y fortaleciendo nuestro tejido social. Estamos en un proceso muy importante, donde está en juego el futuro. Es imperativo que el producto de los meses de trabajo de la Convención Constitucional sea una Constitución con legitimidad, reconocida y validada por la gran mayoría de las y los chilenos en el plebiscito de salida.

Las mujeres hemos logrado una voz decisiva en el órgano constituyente y no vamos a perder de vista lo esencial. A través de toda la diversidad de visiones que podamos tener, buscaremos que la Constitución restablezca la confianza en nuestra capacidad de avanzar como sociedad y podamos ver asomar un horizonte, tan imprescindible en el momento actual.

Queremos que este proceso constituyente se concrete en una obra colaborativa que pueda impulsar a la sociedad chilena a su próxima etapa de desarrollo, considerando a todas y todos quienes vivimos en esta tierra, los recursos naturales, el medio ambiente y las generaciones que vendrán.

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