Proteger el bienestar de los niños en la casa

María José Campos, junto a su hija Dayare, en una de las habitaciones de la casa. Foto: Nicolas Abalo


SEÑOR DIRECTOR

El coronavirus nos ha puesto en una situación inédita. En el mejor de los casos, todos los miembros del hogar estarán confinados por un tiempo indefinido, con padres que de un día para otro se deben convertir en los educadores de sus hijos, y en muchos casos, enfrentando nuevas dificultades económicas. En este escenario, resulta central proteger el bienestar de niños, niñas y adolescentes.

Los especialistas coinciden en que tener una rutina que incluya espacios de aprendizaje, de recreación y de contención contribuyen al cuidado emocional de este grupo en tiempos de crisis. Sin embargo, esto no es fácil de lograr, especialmente en la dimensión educativa.

Las situaciones que se viven en los hogares chilenos son muy heterogéneas en términos de espacio, relaciones humanas, acceso a computadores e internet, condiciones para concentrarse y posibilidad de los adultos para acompañar en los procesos de aprendizaje, entre otros. Por otra parte, la disposición de los estudiantes frente a las estrategias que han comenzado a implementar los establecimientos educativos también es muy diversa.

Mantener trayectorias de desarrollo saludable para todos los niños, niñas y adolescentes del país durante los próximos meses será un desafío mayor que debe convocar al esfuerzo conjunto de las familias, el sector público y privado y las organizaciones de la sociedad civil.

Será necesario aprender de la evidencia, escuchar a los estudiantes y explotar la creatividad para desplegar estrategias diversas que logren ser pertinentes e inclusivas para todas las comunidades educativas.

Claudia Peirano

Presidenta Fundación Educacional Oportunidad

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