Pugnas por plan de estímulo en EE.UU.

FILE PHOTO: U.S. President Joe Biden delivers remarks in the State Dining Room at the White House in Washington, U.S., February 5, 2021. REUTERS/Kevin Lamarque/File Photo

El gigantesco plan por US$ 1,9 billones anunciado por el Presidente Joe Biden ha vuelto a dejar de manifiesto la polarización entre demócratas y republicanos, donde la batalla por aumentar o recortar gastos marcará esta administración.



El viernes el Senado de Estados Unidos aprobó con el voto dirimente de la vicepresidenta Kamala Harris, el plan presupuestario propuesto por la nueva administración de la Casa Blanca para enfrentar el impacto que ha causado el Covid-19 en ese país. La propuesta de US$ 1,9 billones, que deberá volver a la Cámara de Representantes por las enmiendas introducidas, comprende una amplia variedad de objetivos, entre ellos, el apoyo necesario para alcanzar una amplia cobertura de vacunación y reabrir escuelas, un plan de aportes por US$ 350 mil millones para salvar los déficits presupuestarios de gobiernos estatales y locales, US$ 440 mil millones para apoyar a pequeñas y medianas empresas; también contempla el apoyo directo a las familias mediante subsidios de desempleo, la extensión de los mismos hasta septiembre e incrementar el monto del pago a las personas hasta US$ 1.400, para quienes estén bajo cierto umbral de ingresos.

Las medidas, y el proceso de discusión a que dará lugar, adquieren especial relevancia conocidas las cifras de contracción del PIB en 2020, la más alta desde 1946, y el cauto pronóstico de la Reserva Federal sobre la recuperación económica. La situación del empleo sigue siendo un gran desafío, ya que aun cuando en enero la tasa de desempleo se situó en 6,3%, con una baja de 4 décimas, aún hay un 40% de empleos que se perdieron en abril del año pasado que no se han recuperado. Es por ello que las expectativas cifradas en su primera aprobación generaron una rápida respuesta de lor mercados, marcando índices récord semanales desde noviembre, con 3,9% el Dow Jones y 6% el Nasdaq.

Sin perjuicio de ello, y del llamado del Mandatario a que hay que actuar ahora, las propuestas demócratas son bastante lejanas a lo que estaban dispuestos a otorgar los republicanos, cuya propuesta de estímulos era de US$ 618 mil millones, menos de un tercio de lo aprobado en el Senado, donde la mayor concordancia está en el apoyo para obtener una vacunación lo antes posible y la mayor divergencia en la extensión de los beneficios, en limitar los subsidios de desempleo hasta junio y en el rescate a los gobiernos locales y estatales.

El elevado monto propuesto por Biden -que se suma al plan de estímulo por US$ 900 mil millones ya aprobado por el Congreso a fines del año pasado, además del paquete de ayuda por US$ 2 billones lanzado en marzo pasado- ha sembrado dudas tanto por los efectos sobre la solvencia de las cuentas fiscales, como por la oportunidad, considerando que, si bien las cifras generales siguen deterioradas, algunos indicadores han ido mostrado cierto repunte, y ya está en marcha el proceso de vacunación. Dentro del mundo demócrata también han surgido algunas divergencias, como el caso de Larry Summers, el exconsejero económico del Presidente Obama, quien ha manifestado su preocupación por lo excesivo del monto.

De allí que, más allá de la mayoría demócrata en el Congreso, el proceso de discusión legislativa para afinar este plan de estímulo será ardua, anticipando que la polarizada pugna entre demócratas y republicanos por expandir o recortar los estímulos fiscales será la tónica que probablemente marcará esta administración.

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