Renta variable sí, pero con asignación estratégica

Esperamos que activos expuestos al ciclo –como acciones, commodities globales, bonos de investment grade y bonos en moneda fuerte de mercados emergentes- tengan un potencial de rendimiento atractivo en los próximos 3 a 6 meses.



La temporada de resultados del segundo trimestre a nivel global casi ha terminado y ha resultado ser sorpresivamente más positiva de lo esperado, a pesar de la pandemia, gracias al desempeño del mercado estadounidense. Los sectores de consumo discrecional, energía y finanzas representan alrededor de las tres cuartas partes de la caída general de los ingresos, mientras que sectores como el de la salud y tecnologías de la información han aumentado sus ingresos.

Regionalmente, Estados Unidos fue el mercado que más sorprendió, dado que las ganancias disminuyeron cerca de un 29% con respecto al año anterior, cuando las expectativas apuntaban a una caída de 39%.

Este positivo cambio en las ganancias se vio impulsado por los ingresos de empresas que cayeron menos de lo previsto y por márgenes de beneficio mejores de lo esperado, gracias al fuerte control de costos que implementaron las compañías, sumado a las medidas que introdujeron los gobiernos y los bancos centrales para animar a la economía.

Como consecuencia de esto, junto al positivo contexto respecto de lo estimado y de las señales de reactivación económica, los mercados de valores han retornado a números azules.

Sin embargo, la política monetaria que han impulsado los gobiernos y los entes rectores de los países y que ha permitido a las empresas tener números más alentadores no excluye que se puedan producir correcciones temporales en la renta variable.

Es más, después del fuerte rebote inicial, es probable que la recuperación sea más gradual. Y también nos enfrentamos a otros riesgos: el Congreso de Estados Unidos aún tiene que acordar un nuevo programa de ayuda, la distribución generalizada de una vacuna contra el Covid-19 en los países occidentales parece poco probable para antes del primer trimestre del próximo año, y las tensiones entre Estados Unidos y China podrían aumentar si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decide intentar recuperar terreno en las encuestas para las elecciones presidenciales a través de esa fórmula.

Por lo mismo, desde Credit Suisse vemos un potencial al alza para activos de riesgo, incluyendo acciones. De hecho, esperamos que activos expuestos al ciclo –como acciones, commodities globales, bonos de investment grade y bonos en moneda fuerte de mercados emergentes- tengan un potencial de rendimiento atractivo en los próximos 3 a 6 meses, impulsados por el compromiso de los bancos centrales, en especial de la Reserva Federal de Estados Unidos, para inyectar liquidez y, de ser necesario, respaldar a los mercados para evitar turbulencias.

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