Rol del Banco Central y temor ante inflación

Banco Central advierte por efecto de aumento significativo de recomendaciones de cambios en fondos de pensiones

Ahora que la inflación se está empezando a volver una amenaza concreta, resulta esperable que cunda la preocupación en la ciudadanía por el flagelo, y consecuentemente se valore el rol que está jugando el Banco Central.



La discusión económica de las últimas semanas ha estado marcada fuertemente por el aumento de la inflación, en particular luego de que el Banco Central -especialmente en voz de su presidente, Mario Marcel- advirtiera con toda claridad que un cuarto retiro desde las AFP podría provocar un fuerte desalineamiento de las metas inflacionarias, además de generar una serie de trastornos en el mercado financiero. La preocupación del instituto emisor por el tema quedó nítidamente reflejada en el fuerte incremento que decretó del tipo de interés rector, con un alza de 75 puntos base.

La firme posición que ha mantenido el consejo del Banco Central -así como el despliegue comunicacional para advertir a la ciudadanía sobre los riesgos de la inflación y el porqué la importancia de que el Central busque contenerla- ha sido objeto de críticas de algunos sectores de oposición, que han cuestionado su estatus de ente autónomo y el enfoque de sus políticas. Es así como no cayó bien en el Partido Comunista que el abanderado presidencial del Frente Amplio -que también representa a la tienda comunista- saliera al paso de estas críticas y valorara el rol que ha desempeñado el instituto emisor.

La autonomía constitucional del BC será ciertamente uno de los temas que habrán de ser abordados en la instancia constituyente, pero desde ya aparece como una señal alentadora que en la ciudadanía se esté instalando una percepción favorable a esta idea. El último estudio de opinión de la firma Cadem es ilustrativo al respecto, pues el 70% opina que debe seguir siendo una entidad autónoma del gobierno, un 65% estima que cumple una labor fundamental para mantener la estabilidad de los precios, en tanto que sobre el 60% está de acuerdo en que haya advertido sobre los efectos que un cuarto retiro traería sobre la economía.

Aunque en general el Banco Central ha sido una institución que ha gozado de alto prestigio en la ciudadanía, la crisis social que se desató a fines de 2019 provocó un deterioro generalizado en la confianza hacia las principales instituciones del país, de la cual el BC no fue la excepción. Pero tras haberse desatado la pandemia y sus múltiples efectos sobre la economía, el rol de esta institución parece haberse revalorizado. El reciente estudio de Cadem entrega luces al respecto, y en la medida que esta percepción vaya siendo confirmada por otros estudios de opinión, constituiría una clarificadora señal para efectos del debate público, porque entre otras razones indicaría que sigue existiendo aprecio por la estabilidad.

La valoración que se aprecia en el rol del Banco Central tiene también un correlato con otro de los hallazgos del estudio de Cadem: la inflación ha pasado a ser la principal preocupación en materia económica (53%), muy por sobre el desempleo (18%) o el crecimiento (4%), una realidad inimaginable hace solo cuestión de meses.

Chile se ha caracterizado desde hace ya décadas por contar con un nivel muy acotado de inflación, con períodos puntuales en que se han observado rebrotes, que pudieron ser contenidos. La inflación controlada ha pasado a ser un activo del país, y ahora que ello parece estar en riesgo -y la población empieza a tomar conciencia sobre el severo impacto que este fenómeno genera en su propia calidad de vida- previsiblemente está despertando la inquietud ciudadana, mientras que a la par se valora que exista una entidad con las capacidades necesarias para hacerle frente.

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