”Sobre mi generación”

Traspasos de fondos de pensiones alcanzaron su segundo mayor nivel histórico en abril liderados por el C



SEÑOR DIRECTOR

Sobre la columna de Pablo Ortúzar, titulada como esta carta y publicada el sábado, nos provoca en primer lugar valorar la identificación que se hace sobre distintas generaciones que inciden en nuestra vida política y que sin duda son y serán responsables de la salida que se dé el país a la profunda crisis que le aqueja.

Sin duda, nuestra sociedad no logra dar con un grupo generacional que sintetice las aspiraciones de una sociedad transformada en su esencia y disconforme con el estado de cosas. Pareciera que el desafío le quedará grande, no solo a la generación que se retira, sino también a las que vienen.

Quizás, y como aporte al análisis, más que una visión univoca generacional, lo que falta es una actitud de valentía, realismo y ubicuidad en la época que vivimos. Entender que utopías intentadas en experimentos sociales anteriores es un camino estéril, tanto como perseverar en un modelo ideologizado y benefactor de minorías como lo fue el imperante en Chile desde fines de los años 70.

Puede que sí tengamos que levantar la mirada y preguntarnos cómo sociedades como la neozelandesa tienen una jefa de gobierno de 40 años que aparte de éxitos reconocidos de gestión propone medir su desarrollo de manera distinta, desafiando paradigmas que aquí solemos repetir irreflexivamente.

Para que la generación a que el autor hace referencia no sea otra perdida, sin duda se debe tener muy claro el objetivo transformador de la realidad, con la prudencia y realismo necesario y mucha valentía.

Juan Cristóbal Portales

Guillermo Herrera

Investigadores del Instituto Desafíos de la Democracia

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