Una ley de papel

escolares


SEÑOR DIRECTOR:

Desde Fundación Súmate hemos anunciado el cierre de la Escuela Nuevo Futuro ubicada en Concepción, una de las cuatro escuelas de reingreso con la que contábamos para ofrecer una alternativa atractiva a jóvenes que han sido excluidos del sistema escolar. Es una decisión dolorosa para nuestra comunidad, y sumamente contradictoria, pues una fundación que lucha contra la exclusión educativa de los jóvenes podría eventualmente incrementar la cifra.

Los motivos para este cierre apuntan a la ausencia de un financiamiento estable para hacerse cargo de un grupo históricamente ignorado e invisibilizado de jóvenes que en el pasado sufrieron la exclusión, el daño a su autoestima y la ausencia de perspectivas de un mejor futuro; jóvenes que hoy se lamentan de este cierre por las redes sociales, pues encontraron en esta escuela un espacio donde estaban retomando sus estudios para obtener su cuarto medio, aprender un oficio y sentirse parte de una comunidad. Estamos buscando un lugar para que cada uno de ellos pueda continuar su trayectoria escolar.

Las escuelas de reingreso funcionan bajo una modalidad educativa que fue creada en 2021 por el Consejo Nacional de Educación, pero que hasta la fecha carece de financiamiento en el presupuesto de la nación y, por ende, solo existe en el papel. Mientras, un proyecto de ley descansa en el Congreso sin urgencia para remediar esta situación. Las cuentas públicas del ministro Cataldo y del Presidente Boric priorizan las modificaciones a la nueva educación pública -sin duda, muy importante-, pero olvidan a los más de 50.000 niños, niñas y jóvenes que año tras año dejan un sistema escolar que les ha fallado.

¿Qué estamos esperando?

Paula Montes

Directora Ejecutiva de Fundación Súmate

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