Violencia intrafamiliar



SEÑOR DIRECTOR

Hemos podido constatar cómo en los últimos meses han aumentado los casos de mujeres con niños que refieren ser víctimas de violencia por parte del padre de estos. Las que ya han denunciado, no han encontrado una respuesta proporcional a la necesidad urgente de protección vital para ellas y sus hijos e hijas. Cuando el agresor se entera de la denuncia, aumenta sus amenazas y no cumple las medidas cautelares, lo que hace que las madres se sientan aún más vulnerables.

Las que no han denunciado, prefieren dejarlo así, paradójicamente, para protegerse. Tienen miedo. Muchas ya han pasado por centros de ayuda que ofrece el sistema sin encontrar el apoyo que requieren. A algunas la solución que les han dado es salir de sus casas junto a sus hijos para ir a un centro de acogida, sin duda una medida injusta, pero la única que podría salvar sus vidas. Otras prefieren ir a casas de familiares o amigos cuya dirección no sea conocida por el agresor. No nos ha quedado más opción que apoyarlas y contenerlas emocionalmente mientras realizan esa acción, que no es otra cosa que arrancar y esconderse.

Necesitamos ofrecerles soluciones dignas y seguras, pero no podremos hacerlo si el sistema no está pudiendo otorgar la protección que las mujeres víctimas de violencia necesitan.

Virginia Latorre A.

Directora Ejecutiva de Fundación Emma

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