Aquí cocino yo: Nicolás Guzmán

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Gerente general de día y panadero de noche. En esa dicotomía se mueve Nicolás Guzmán, conocido en redes sociales como El Hacedor de Pan. En horario de oficina se dedica tiempo completo a su trabajo: una empresa de agua embotellada, y cuando llega a su casa juega con sus cuatro hijos hasta que se duermen. Ahí es cuando se encierra en la cocina, se pone el delantal y empieza a hacer lo que más le gusta.

"En mi familia siempre se compartió en torno a la mesa, teníamos los típicos almuerzos familiares enormes, pero mis papás se separaron y de un día a otro eso se perdió", cuenta Nicolás, "entonces pasó que yo convertí mi casa en el centro de las reuniones familiares, y me transformé en el encargado de cocinar". Así fue como decidió probar con el pan.

De chico le gustaban las cosas manuales y plásticas, lo que se mezcló con la cocina y el arte de la panadería. Además, coincidió con que se rompió los ligamentos y tuvo que dejar de hacer deporte nocturno: "yo no soy de echarme a ver Netflix, necesito hacer cosas. Me regalaron una masa madre y el primer pan me salió de suerte. Al principio pensé que era bueno, pero no me salieron ni el segundo ni el tercero, así que me metí a investigar el método".

"Vi que el actor Felipe Braun hacía pan y me pregunté: ¿por qué él, que no es cocinero, va a poder y yo no? Decidí meterme a clases con él". Así, después que le "picó el bichito" se compró sacos de 25 kilos de harina y nuevos implementos.

La cuenta de Instagram @hacedordepan nació en forma natural. Nico empezó a publicar sus panes en la cuenta personal y sus seguidores le alegaban que ya no subía sus fotos propias. "Decidí hacer una cuenta separada, donde soy como Batman del pan, una especie de superhéroe local que ayuda con consejos y recetas, porque además en la panadería hay una hegemonía con personas que no comparten, que solo te ayudan si vas a sus talleres de cuarenta lucas".

Para Nico es importante demostrar que no se necesita tener maquinaria industrial para conseguir buenos productos, y así como las abuelas hacían pan en hornos básicos, todos pueden hacerlo con el horno que tienen en su casa. Sí siente que necesita sus "chiches" como el paño de lino especial para baguettes, su olla de fierro y algunas herramientas con las que dibuja diseños sobre sus panes.

"Lo que más me gusta del pan es que se comparte. Me encanta, me recuerda a la casa de mi abuelita donde siempre había olor a pan recién hecho. Y me da risa, porque mi hija me pide pan del "Hacedor de Pan" y no del supermercado. Ella les dice a sus amigos, como si fuera un gran secreto, que su papá es el Hacedor de pan".

Nicolás Guzmán (38) es ingeniero comercial dedicado al consumo masivo, autodidacta en la cocina y un fanático del rock argentino.

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