Cinco películas de suspenso y ciencia ficción protagonizadas por mujeres




El misterio y el suspenso siempre nos han cautivado. En 1929, en Italia, la editorial Arnoldo Mondadori realizó una recopilación de novelas cuyas tramas se centraban en historias de detectives y crímenes, de autores como Agatha Christie, Ellery Queen y Raymond Chandler, y las unió bajo la publicación Gialli Mondadori, una serie de novelas policiales de portadas amarillas –en italiano, giallo–. Es por eso que el color pasó a ser característico del género, dando paso eventualmente a su representación cinematográfica, el cine giallo, que alcanzó su punto máximo de popularidad en los años ’60.

Un poco antes, específicamente en la década de los ’40 y ’50, en Estados Unidos se configuró el cine negro –o film noir, como lo acuñó por primera vez el crítico italiano y suizo Nino Frank, quien había desarrollado su carrera en Francia–, otro género de suspenso y terror, cuyas tramas giraban en torno a hechos delictivos y criminales, y siempre contaban con el personaje de la femme fatale (mujer fatal), aparentemente inofensiva, seductora y que terminaba guiando a sus víctimas a la muerte. Desde el cine giallo propio de la Italia de los ’60 y ’70, al cine negro de Estados Unidos y el sinfín de thrillers psicológicos que aparecieron antes y después –y cuya herramienta principal es la de mantener al espectador en un estado de constante desconcierto–, acá recomendamos cinco películas de suspenso, terror y ciencia ficción protagonizadas por mujeres.

  • Suspiria (1977), de Dario Argento. Esta película dirigida por uno de los maestros del cine giallo y protagonizada por Jessica Harper –y con una breve aparición de Miguel Bosé– cuenta la historia de una bailarina de ballet que se inscribe en una academia de danza embrujada. Desde la primera escena, en la que la protagonista de ojos grandes y rasgos delicados llega a la academia en una noche de tormenta, el director logra transmitir una sensación de angustia. Estamos expectantes y es imposible no preguntarnos: ¿qué irá a pasar en esa casona rosada? Reconocida a nivel mundial por su estética kitsch, muy propia de los setenta, la fotografía es colorida, recargada y de iluminación vibrante. Y la música, a cargo de la banda italiana de rock progresivo, Goblin, le agrega más tensión al desenlace.
  • Rebecca (1940), de Alfred Hitchcock. Dirigida por uno de los pioneros del género de suspenso y thriller psicológico, y protagonizada por Joan Fontaine, Laurence Olivier y Judith Anderson, esta película cuenta la historia de una pareja de recién casados que se establece en la mansión que el marido compartía con su difunta ex esposa, Rebecca, quien pareciera estar aun muy presente en la mansión. Lo que dificulta la reciente relación entre el lord y su nueva mujer, quien no se acostumbra al lugar ni a la imagen que existe en torno a su predecesora. Con una estética de ensueño, la trama, que mezcla paisajes desoladores, mansiones lujosas, el peso del pasado y de los que ya no están, termina creando un ambiente hostil que nos mantiene intrigados, muy Hitchcock, desde un principio.
  • Profondo Rosso (1975), de Dario Argento. Protagonizada por Daria Nicolodi y David Hemmings, este thriller narra la historia de una vidente que percibe una presencia inquietante en la sala donde está dando una charla sobre parapsicología. Esa noche, al llegar a su casa, es asesinada. Y los responsables de encontrar al asesino terminan siendo un joven pianista que presencia la escena del crimen por casualidad y una periodista. Con una fotografía colorida y recargada y nuevamente con banda sonora de la banda italiana Goblin, esta película ha sido tildada como película emblema del cine giallo.
  • El sueño eterno (1946), de Howard Hawks. Un clásico del cine negro, y protagonizado por los míticos Lauren Bacall y Humphrey Bogart, esta película está basada en la novela homónima de Raymond Chandler y cuenta la historia de un general excéntrico cuyas hijas se involucran en asuntos turbios. Reconocida por sus diálogos profundos, la trama de esta adaptación se vuelve cada vez más compleja y enredada, y los protagonistas, al igual que los espectadores, terminan siendo cómplices de un laberinto de perversidad cada vez más oscuro.
  • Double Indemnity (1944), de Billy Wilder. Otro clásico del cine negro y policial, esta película protagonizada por Barbara Stanwyck y Fred MacMurray es una adaptación del director estadounidense Billy Wilder y el autor Raymond Chandler de la novela Pacto de Sangre, que cuenta la historia de una mujer que trata de convencer a su amante de matar a su marido, para lograr cobrar un seguro. Nominada en siete categorías en los Premios de la Academia de 1945, se le ha atribuido el rol de ser la que sentó las bases, en términos de calidad, para las que vinieron después en el género de cine negro.

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