La Anna Karenina de Chanel

El 7 de marzo se estrena en Chile la película Anna Karenina dirigida por Joe Wright (Orgullo y prejuicio, Expiación) con Keira Knightley en la piel de la dramática mujer de alta sociedad creada por Tolstói. Una versión del personaje que ya da que hablar debido a su ropa, joyas y maquillaje, estos últimos a cargo de Chanel.




Paula 1111. Sábado 22 de diciembre de 2012.

El 7 de marzo se estrena en Chile la película Anna Karenina dirigida por Joe Wright (Orgullo y prejuicio, Expiación) con Keira Knightley en la piel de la dramática mujer de alta sociedad creada por Tolstói. Una versión del personaje que ya da que hablar debido a su ropa, joyas y maquillaje, estos últimos a cargo de Chanel. Por Manuela Jobet.

Los accesorios

Desde 1999 la joyería de Chanel ha adornado a importantes personajes del cine. La primera fue la actriz inglesa Kristin Scott Thomas (El paciente inglés) en el marco del Festival de Cine de Cannes, donde ofició como maestra de ceremonia. Allí apareció con una joya creada por Coco Chanel en 1932. Trece años después, la marca se hizo cargo de las joyas que Keira Knightley usó para personificar a la Anna Karenina del director Joe Wright.

Anillos de compromiso, broches camelia, collares y aros de diamantes son solo algunas de las piezas que luce Knightley. "Las joyas de Chanel me ayudaron a meterme en la piel de Anna Karenina, primero porque la vanidad es uno de los rasgos más característicos de su personalidad, y segundo, porque detrás de tanto brillo encontré algo profundo y asombrosamente oscuro", dijo Knightley después del rodaje.

El maquillaje

El maquillaje y pelo de Knightley estuvo a cargo de Ivana Primorac, quien ha trabajado en más de cincuenta películas y ha sido nominada a los premios BAFTA (el Oscar inglés) por mejor estilismo en Charlie y la fábrica de chocolate, Sweeney Todd, Regreso a Cold Mountain, Las Horas y Expiación. Para Anna Karenina usó solo maquillaje Chanel y en Knightley aplicó una paleta con tonos neutros que contrastan con el lujo y la ostentosidad propia de la Rusia de fines de 1800. "El maquillaje me ayudó a sentirme como una aristócrata rusa y al mismo tiempo como una mujer moderna con la que todos nos podamos identificar", afirmó Knightley.

"Las joyas de Chanel me ayudaron a meterme en la piel de Anna Karenina, primero porque la vanidad es uno de los rasgos más característicos de su personalidad, y segundo, porque detrás de tanto brillo encontré algo profundo y asombrosamente oscuro", dijo Knightley después del rodaje.

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