Paula

Patas y Letras: cuando un perro transforma la vida de un niño

Con perros especialmente entrenados, la fundación Patas y Letras acompaña a niños con dificultades de aprendizaje, problemas de motricidad y experiencias de vulneración. A través de terapias asistidas, buscan fomentar la lectura, fortalecer la autoestima y ayudar en la regulación emocional, demostrando que a veces una mirada sin juicios puede transformar por completo la forma de aprender.

05.05.2026 Pauta Patas y letras: niños que aprenden a leer con perros de terapia Foto Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

Sumergido en la frustración de no poder ir a la par de sus compañeros de curso, un niño de 10 años lo intenta una vez más. Sentado en una sala de clases abre un libro y comienza a leer en voz alta, las palabras fluyen y pareciera que, por primera vez, la lectura deja de ser una amenaza.

Junto a él no hay profesoras corrigiendo ni compañeros riéndose, su única compañía es un perro que lo mira fijo y en silencio, como si no existiera nada más importante en el mundo. Es así como un niño que no sabía leer, logra hacerlo con confianza y seguridad.

Esto es tan solo una pequeña parte de la labor de Patas y Letras, una fundación que utiliza perros de terapia para ayudar a niños con dificultades de aprendizaje, problemas de motricidad o experiencias de vulneración.

Fundada en 2016 por la socióloga y educadora canina Daniella Rampinelli, Patas y Letras comenzó como una iniciativa en donde realizaban terapias con perros a niños con síndrome de down. “El recibimiento fue muy bueno, por lo que decidí crear una fundación para poder conseguir fondos y abarcar a más usuarios. Empezamos a crecer, a tener más perros, todos entrenados por mí”, cuenta Daniella.

05.05.2026 Pauta Patas y letras: niños que aprenden a leer con perros de terapia Foto Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

Perros que escuchan y no juzgan

A diferencia de los perros de asistencia, los perros de terapia no están asignados a una sola persona. Su rol es distinto: generar un vínculo emocional seguro con múltiples usuarios. “Son perros muy calmados, con 0% de agresividad, muy ‘zen’. Transmiten paz para poder trabajar cualquier estrategia educativa o terapéutica”, describe Daniella.

Ese vínculo tiene un impacto profundo, especialmente en el aprendizaje, por eso, Patas y Letras comenzó entregando apoyo en un colegio en San Joaquín, donde trabajaron con alumnos de primero a quinto básico, fomentando la lectura. Daniella destaca la diferencia de incluir perros terapéuticos en el aprendizaje: “Los adultos juzgan, intervienen, corrigen. Los perros solo te apoyan”.

05.05.2026 Pauta Patas y letras: niños que aprenden a leer con perros de terapia Foto Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

“Los estudios muestran que leerle a un perro es radicalmente distinto a leerle a un adulto. El perro tiene esta capacidad de mirarte como si te estuviera poniendo toda la atención del mundo, pero sin juzgarte”, explica la fundadora. Esta característica permite que niños que evitaban leer por vergüenza o frustración, comiencen a hacerlo de manera voluntaria.

“Cuando trabajas con chicos de 10, 12 o 13 años que no han aprendido a leer, ya está incorporado en ellos la vergüenza y la sensación de incapacidad, por lo que intentarlo con humanos no es la opción muchas veces”, añade. En ese sentido, trabajar con perros aumenta la autoconfianza y seguridad: “Intentar leer una palabra mil veces sin que te corrijan o intervengan repercute directamente en aumentar el gozo lector, y con ello la lectura misma”.

05.05.2026 Pauta Patas y letras: niños que aprenden a leer con perros de terapia Foto Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

Cuando los perros se convierten en un amigo más

Con el tiempo, la fundación expandió su trabajo hacia contextos más complejos, como residencias de protección del Estado. Ahí, los objetivos cambian, ya no es solo lee,r sino regular emociones, fomentar la empatía y reconstruir vínculos.

Para ello los perros con los que trabajaban las terapias de fomento lector no respondían a las necesidades de esos niños: “Trabajamos con chicos con trauma complejo, que desconfían de todo. Para ellos, sentir que el perro los ama, aunque ame a todos por igual, es tremendamente significativo”, explica. Es por eso que Daniella decidió entrenar perros enfocados en las necesidades de las residencias de Mejor Niñez, potenciando que sean más activos, más expresivos y más cercanos al contacto físico.

05.05.2026 Pauta Patas y letras: niños que aprenden a leer con perros de terapia Foto Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

De esta manera “los perros se transforman en facilitadores de todo, pues se vinculan rápidamente con las niñas, niños y adolescentes”. Así, Patas y Letras apoya en las terapias e intervenciones realizadas por los terapeutas ocupaciones de cada residencia. Las sesiones pueden incluir desde lectura hasta ejercicios de motricidad fina como sacar lentejas del pelaje del perro, o actividades físicas. “Todo apunta a habilidades como la concentración, la frustración, la empatía o el respeto de turnos”, detalla.

Así mismo, el apoyo de los perros de terapia va más allá del aprendizaje, influyendo también en cómo regulan sus emociones. “Hemos visto en estas terapias cómo chicos que están desregulados, gritando, golpeando, pueden calmarse en un par de minutos con tan solo un acercamiento y lamida del perro. Comienzan a reírse, se relajan, ha sido sorprendente cómo logran estabilizarse emocionalmente cuando nos encontramos nosotros”.

Ampliar la labor y llegar a más niños

Hoy, el objetivo de Patas y Letras es claro: ampliar el acceso a estas terapias y evitar que se transformen en un privilegio. “Queremos que a nadie le falte una terapia canina por no tener dinero. Son demasiado útiles como para que sean un privilegio”, afirma Daniella.

Entre sus próximos proyectos está la creación de un centro propio, un espacio donde puedan atender a más niños y, al mismo tiempo, reducir el estrés que implica trasladar constantemente a los perros a distintos lugares. “Sería mucho mejor que los niños vinieran a nosotros. Podríamos hacer más cosas, en un espacio seguro tanto para ellos como para los perros”, explica.

05.05.2026 Pauta Patas y letras: niños que aprenden a leer con perros de terapia Foto Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

Porque en Patas y Letras hay una regla fundamental: los perros participan porque quieren. “No puedes obligarlos. Si no les gusta, no van. Los niños se dan cuenta de inmediato si el perro no quiere estar ahí”, dice Daniella. De hecho, recuerda que todo comenzó gracias a una perra que parecía escoger intuitivamente a los niños que más necesitaban compañía. “Iba donde niños con TEA o síndrome de Down y se sentaba al lado. Algo pasaba ahí y a ella le encantaba”.

Esa conexión, difícil de explicar, pero evidente en cada sesión, es el corazón de la fundación. Porque a veces, para aprender a leer, volver a confiar o simplemente sentirse acompañado, no hace falta una corrección, simplemente basta con sentir que te escuchan y no te juzgan.

Más sobre:SociedadInfanciaFomento lectorPerros de terapiaTerapia con perros

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE