El auge del e-commerce en Antofagasta, Valparaíso y BioBío

Ilustración: Gaspar Álvarez.

El comercio digital ya representa el 53% del gasto total que se genera fuera de Santiago, producto de consumidores que adquirieron el habito tras las extensas cuarentenas. Ese panorama desapareció, pero no el interés de seguir eligiendo por un canal que cumple con los tiempos y ofertas, aunque los diversos gremios aseguran que aún hay brechas presentes de cara a la digitalización.


Las condiciones excepcionales a las que miles de chilenos debieron someterse, debido a la pandemia, provocó que usaran los canales digitales para comprar y aún hay huellas en la demanda del comercio electrónico en regiones. En 2020, más de 8.2 millones de personas compraron en canales online al menos una vez, cifra que toma más valor al considerar que aumentó la proporción de usuarios en diversos sectores del país, representando el 53% del gasto total que se genera en el territorio.

Un aumento tan solo pensando que la Región Metropolitana llegó a alcanzar el 70% de las compras digitales en 2019, bajando 27 puntos porcentuales en un año, según datos entregados por Kawésqar Lab durante el primer semestre de este año (E-Commerce Tracker Lab). El E-Commerce ha venido creciendo con fuerza antes de la pandemia fuera de Santiago, con los principales competidores ampliando su oferta y logística, y su penetración ha tenido una explosión importante en las regiones de Antofagasta (31%), BioBío (13%) y Valparaíso (11%).

Tras la apertura que se ha extendido en los últimos meses, la clave del crecimiento del comercio digital en regiones parte por el consumidor que emergió pospandemia, y que se declara como un consumidor mixto. Es decir, que va estar integrando compras y consumo tanto en tiendas físicas como canales online. Una situación que a nivel de regiones alcanza un 59% de las preferencias frente al promedio nacional del 65%, priorizando la compra en la tienda física.

Christian Oros, director de Kawésqar Lab, indica que lo que se observa no es una distinción binaria de presencial y online, sino por el contrario, lo que se integra también a regiones, donde los comercios y sus consumidores comienzan a internalizar la omnicanalidad, donde cada canal es tan válido como el otro. “Se posicionan como opciones, no como competidores”, analiza.

El canal digital en el norte del país tuvo un comportamiento acorde a las características propias del lugar, según Antonio Sánchez, presidente de la Cámara de Comercio (CNC) de Antofagasta, quien asegura que se mantuvo un nivel de comportamiento económico incluso superior a otras regiones del país, al ser el sector con los ingresos de los trabajadores más altos de Chile.

Si bien se constató mayores índices de venta online, principalmente de nuevos agentes que se sumaron a la transformación digital durante el período de cuarentenas, la autoridad local asegura que estas llegaban a compensar un 30% de los ingresos en venta presencial. “Muchos comerciantes que optaron por esa vertiente al poco andar de comprobar cuáles eran los resultados, notaron que aún así no alcanzaba para cubrir los costos que significaba”, detalla Sánchez, quien explica que el comercio arrastraba una situación económica muy compleja incluso antes del estallido social, siendo 2016 el año que, con la baja en el precio de los metales, y el cambio de operaciones de las diferentes mineras desde la capital de la región hasta Santiago, mermó en constantes caídas hasta los eventos en 2020. A ello, suma que el comercio electrónico informal ha constatado una competencia importante a través de redes sociales.

Igual que en el resto del país, la Región del Biobío se volcó al e-commerce luego de decretada las medidas de restricción. Según la información que maneja la Cámara de Producción y Comercio (CPC) del Biobío, el crecimiento durante 2020 (respecto a 2019) fue de aproximadamente 110%, con facturaciones que bordearon los US$ 400 millones anuales. Hasta septiembre, el crecimiento bordeaba el 45% respecto al año anterior, con un fuerte impacto tras los procesos de apertura.

Álvaro Ananías, presidente de la CPC Biobío, explica que durante el primer trimestre del año, la mayoría de las comunas del Gran Concepción y ciudades de comercio y servicios como Los Ángeles, estuvieron en cuarentenas muy extensas, que solo tras el avance del plan Paso a Paso, los consumidores volvieron a comprar algunos productos y servicios de manera presencial. “Según estas cifras y con la experiencia registrada, la estimación de crecimiento para 2021 podría bordear el 30% en Biobío”, proyecta la autoridad.

Un dato interesante es que a nivel regional, los mayores consumos de comercio electrónico estuvieron ligados al retail; sin embargo, los pagos de servicios son los que generaron mayores transacciones electrónicas en el sur del país. Ananías comparte que el formato e-commerce por el lado de las empresas locales, independiente de su tamaño, generaron estrategias de venta para facilitar y atraer más clientes. El desafío para el sector está en que las empresas potencien la innovación y nuevas herramientas para fortalecer el comercio electrónico y optimizar la experiencia de compra por esta vía.

Otro caso es el de Valparaíso, que en voz de José Pakomio, presidente de la Cámara Regional del Comercio, comparte que la venta online ha mantenido cifras de crecimiento de un 300% en despachos de venta online partir de 2019, en específico desde el estallido social en adelante, aunque presentando brechas importantes en cuanto a la digitalización de los comercios que aspiran de hacer de este canal otra fuente de ingresos. En ese sentido, la entidad levantó una una mesa de e-commerce y digitalización, en donde empresarios locales han levantado propuestas que impacten positivamente en la economía de Valparaíso desde lo virtual, que en conjunto a la mesa de educación superior han hecho un trabajo de soporte capacitando a los miembros. “Es un desafío para nosotros como gremio, queremos acercar a muchos otros sectores que no están digitalizados”, explica.

Para Pakomio, este efecto de venta digital en otros puntos del país seguirá tomando fuerza pese a que el comercio presencial vuelve a retomar el ritmo habitual. El presidente del gremio en Valparaíso explica que se ha visto un crecimiento del 124% del comercio minorista frente a las modificaciones de las restricciones, resultados esperables que compartirán con las ventas por internet, generando un trabajo omnicanal en diversos sectores, siendo lo presencial la prioridad.

“En general, creo que las regiones somos muy tradicionalistas con muchos comercios sin ser digitalizados del todo, pero dado que existe consumidor para todo, creo que va a costar un poco más que ellos se suban a este carro”, analiza Pakomio, detallando que esperan que la venta online se refleje en la venta de paquetes turísticos para la ciudad, destacando que ese sector ha optado por subir sus planes a diversos sitios, tomando el caso de la Hostería El Copihue en Olmué, que a través de diversos eventos cyber han obtenido resultados en las visitas de turistas en los últimos años.

Otro caso es el de Temuco, que durante el primer semestre del 2021 evidenció un 13% de la participación en penetración de compras online. Gustavo Venezuela, presidente CNC Temuco, asegura que las cuarentenas estrictas a las que fueron expuestos por más de 9 meses llevó a que la gente confíe en este tipo de plataforma, agregando que al igual que en los otros casos lo presencial siempre tendrá mayor interés de los consumidores, considerando que la actividad comercial minorista evidenció un aumento de 83,4% real anual en agosto, acumulando entre enero y julio un alza de 38,3%. “El comercio local tiene que actualizarse. Hay que involucrarse en este sistema que ya lidera el presente”, sentencia.

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