El dron chileno que ayuda a combatir incendios forestales

Ilustración: Vicente Martí.

Un profesor norteamericano radicado en Chile y experto en drones quiso aportar a la contingencia climática tras ver los incendios forestales de 2017. ¿Su solución? Levantar un dispositivo llamado Firesense, que analiza el comportamiento del fuego en tiempo real, para que los profesionales puedan detenerlo de manera más efectiva y evitar lamentables daños materiales y la pérdida de vidas humanas.


587 mil hectáreas afectadas, 687 incendios simultáneos en siete regiones del país, con más de seis mil damnificados. La tormenta de fuego que se vivió durante el verano de 2017 aún es recordada como el mega incendio más destructivo en la historia chilena reciente. Un evento que, frente al panorama del calentamiento global, podría volver a repetirse con las mismas proporciones de no contar con nuevas soluciones.

El profesor norteamericano Matthew Bardeen aún recuerda ese episodio. El doctor en Inteligencia Artificial de la Universidad de Sussex llegó a vivir a Chile en 2005, mismo año en que se trasladó desde Santiago hasta Talca para quedarse en la universidad del mismo nombre como profesor titular. Pero el catastrófico evento fue el punto de inflexión que lo inspiró a aplicar tecnología que aporte al combate de estos eventos. Su experiencia en drones parte a inicios de la pasada década, más pensado en tareas para la agricultura, pero tras la catástrofe que tuvo a la región de Maule como una de las más afectadas decidió aplicarlo en los combates.

Firesense es el nombre elegido para el proyecto, que nace de la necesidad de generar una plataforma que mejore las capacidades logísticas de incendios forestales. Tomando un dron industrial llamado DJI Matrice 600 Pro; un vehículo aéreo no tripulado encargado de capturar imágenes del incendio, las que se unen para generar una imagen general. Un mapa en tiempo real que no solo toma fotos, sino que cuenta con sensores y cámaras térmicas, que muestran distintivos colores en base a la temperatura del lugar.

El profesor Bardeen explica que hay herramientas que son bastantes usadas por la industria minera para generar mapas 3D de las operaciones. En este caso, replican tecnología similar que permite al procesador capturar y tener el mapa armado al momento de volver al suelo, para así compartir el material vía Whatsapp o comunicación en terreno. La velocidad es lo importante y el mayor desafío del proyecto en sí, siendo una ventaja para que los equipos humanos puedan verlos fácilmente, junto con tener imágenes entre todos los organismos que están involucrados en combatir un incendio.

Sebastián Rojas, ingeniero mecatrónico de la Universidad de Talca, y responsable del lado mecánico y electrónico del dron, explica que el periodo de investigación los llevó a descubrir gran parte de la triangulación en los combates se hacen a través de walkies talkies. “Se ubican bomberos en distintas partes en la periferia del incendio, y tras observar eligen por donde atacar”. Fernando Ramírez, profesional de apoyo del Departamento Protección contra Incendios Forestales de Conaf en la Región del Maule, comparte que cuentan con herramientas como Wildfire Analyst, que permite hacer una prognosis -anticiparse a sucesos- mediante un modelamiento matemático en base a los modelos combustibles, o las condiciones meteorológicas y topográficas que existen en una zona.

Desde el lado tecnológico, Rojas explica que trabajan con el programador Sergio Silva para la creación de una aplicación móvil para el control y adquisición de información del dron. Firesense posee un computador de alto rendimiento, con núcleo NVIDIA, que puede vincularse con un dispositvo como un Ipad, y así ver en tiempo real las cámaras, lo que sirve para inspeccionar qué está pasando previo a que se entregue el mapa, para ver si hay cerros o lugares rocosos que dificulten el acceso a los brigadistas.

Ramírez complementa también que el usar un dron disminuye los problemas de evaluación. El profesional de Conaf, quien estuvo en los incendios de 2017, explica que se ocupan capturas de satélite que van mostrando los puntos calientes en el mapa. Pero el objeto en órbita pasa dos veces al día, lo que retrasa e incluso muestra escenarios más atrasados de lo normal. Otra forma de evaluar las acciones a tomar es por vía aérea.

“Dependiendo las condiciones meteorológicas, se produce un nivel de estabilidad atmosférica que impide que el humo se disipe y se mantiene como una capa muy gruesa, con lo cual no podemos efectuar operaciones en helicóptero, ni siquiera estar viendo qué es lo que está pasando, sobre todo cuando son incendios importantes”, grafica Fernando Ramírez, quien plantea que lo que hace falta es lo que Firesense persigue, una mejor captura respecto a la información en terreno. “Eso nos permite ir viendo justamente cómo tenemos que enfrentar ese incendio forestal o cómo debemos actualizar las zonas más activas para hacer unas mejores prognosis”, agrega.

Avances en el desarrollo

Firesense iba a ser mostrado a la luz en 2020, pero los académicos tras su desarrollo explican que la capital del Maule pasó varias temporadas en cuarentena, lo que dificultó el acceso a los laboratorios. Hoy, con un mejor panorama a nivel país, trabajan para contar con los prototipos listos a mediados de septiembre, para que tanto Conaf como la Corporación Chilena de la Madera (CORMA) puedan hacer las pruebas generales.

“Vamos a entregarle un aparato a cada uno de ellos para que prueben y dar la retroalimentación para mejorar el producto en el futuro”, cuenta Bardeen, quien espera tras la retroalimentación comprobar si la solución es resistente a las diversas condiciones climáticas a las que se someterá, sobre todo el comportamiento del dron en los incendios. Actualmente, cuentan con antecedentes del mismo tipo de dron usado en catástrofes en Oklahoma, usando el vehículo en situaciones en tiempo real logrando buenos resultados.

El hardware va debajo del dron y captura en tiempo real mosaicos de los incendios.

El proyecto, que fue financiado por el Gobierno Regional del Maule a través de una asignación de recursos del Fondo de Innovación y Competitividad (FIC), espera ampliar mayor su usabilidad en el futuro, viendo el cambio de estrategias que existe en lugares que han enfrentado siniestros como California, Amazonía, Australia u otras zonas mediterráneas para acompañar a los equipos forestales. “Vemos que las posibilidades para exportar esta tecnología son muy grandes”, aseguran pensando en patentarlo y posteriormente comercializarlo, tanto a nivel nacional como en el extranjero.

Mientras tanto, el equipo trabaja con Conaf en la creación de protocolos y restricciones de vuelo del dron, pensando que su uso será un complemento a toda la equipación disponible. Hasta ahora, ya han realizado capacitaciones para los profesionales de la corporación que usarán el aparato, quienes también contarán con licencia profesional para la conducción del dron. “Este es un pequeño aporte a la solución, es una pequeña parte del puzle, pero es algo que podría mejorar la respuesta para evitar repetir la historia”, sentenció.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.