Elecciones internas en Comunes: Marco Velarde sale a asumir victoria y alcalde Montoya anuncia que impugnará resultados

El edil de Macul y otros miembros del partido acusaron que durante la jornada hubo lentitud en el proceso, caídas de la plataforma web de votación, entre otros problemas. Los comicios de la colectividad se enmarcan en la crisis interna relativa al escándalo por los dineros utilizados en la campaña de primera vuelta a gobernadora regional de la excandidata Karina Oliva.




Con un resultado preliminar de 60,99%, correspondiente a 591 votos, el candidato a la presidencia del partido Comunes, de la lista “Unidxs”, el sociólogo Marco Velarde, salió a asumir públicamente su victoria en el balotaje interno de la colectividad que se llevó a cabo durante la jornada de este domingo.

Por más de doce horas, y a través del voto electrónico en la plataforma Más Votos, los militantes escogieron a la nueva directiva para liderar el período 2022-2024. De un padrón de 13.022 militantes habilitados para votar (acorde a la información entregada por el partido) solo 969 (7,4%) lo hicieron.

En la ocasión, el principal contendor de Velarde fue el actual alcalde de Macul, Gonzalo Montoya, quien obtuvo 378 votos, es decir, el 39,01% de las preferencias. Precisamente, el edil y otros miembros del partido acusaron que durante la jornada existió lentitud en el proceso, caídas de la plataforma web de votación, entre otros problemas.

Las diferencias entre ambas listas fueron manifiestas durante las cuatro semanas de campaña. El sector liderado por el nuevo timonel miraba con distancia la postura “más dura” que impondría la eventual presidencia de Montoya -ligado al sector de Karina Oliva y el expresidente de Jorge Ramírez- frente al gobierno.

Tras conocerse los primeros resultados Velarde salió a asumir públicamente el triunfo, manifestando que “hoy domingo 8 de mayo la militancia del partido Comunes ha decidido dar por superada la crisis política y ha elegido un camino que apuesta por respaldar las transformaciones del programa de gobierno del presidente Gabriel Boric, ponerse a disposición del proceso Constituyente y fortalecer la unidad política del Frente Amplio y Apruebo Dignidad”.

Agregó que “enfrentaremos con decisión al asedio de la derecha y al oportunismo de quienes quieran desviar la ruta elegida por el pueblo chileno que impulsó desde la movilización un programa de transformaciones. Como directiva electa tenemos la tarea de refundar y fortalecer nuestro partido para aportar al proceso de cambios y ampliar la base de apoyo del gobierno. El corazón de nuestra organización es su militancia popular, feminista, disidente, ambientalista, que día a día levanta las banderas de las luchas sociales en cada rincón del territorio”.

A la vez, remarcó que el desafío más inmediato que tendrán será volcarse a las calles para “aprobar una nueva Constitución el próximo 4 de septiembre, para poder por fin dejar atrás la herencia más importante de la dictadura y abrir un nuevo ciclo de cambio para todos los pueblos de nuestro país”.

Impugnación del proceso

Desde la lista “En la calle somos más”, que respalda a Montoya, se emitió un comunicado tras conocerse los resultados, en el cual se expresa disconformidad del proceso, acusando que este estuvo marcado por “una serie de incidentes cuestionables que impidieron una elección eficiente y transparente”.

“Esperas de hasta una hora para acceder a la votación, una plataforma ineficiente que se cayó más de 6 veces en el día, un sistema de acceso que sólo era posible para quienes tenían internet y lo más grave: cerca de 200 militantes que no pudieron ejercer su derecho a votar. Lo señalamos antes y durante el proceso eleccionario: No había padrón hasta un par de semanas antes de las elecciones. El mismo Servel se negó a ser garante del proceso al señalar que no existía reglamento de elecciones, no hubo garantías dentro ni fuera”, afirman.

A su vez, aseguran que, según los datos recibidos por los apoderados de la lista, estos eventualmente no se condicen con los entregados por el Tricel del partido, por lo cual analizarán la posibilidad de impugnar el proceso.

“Todas y cada una de estas irregularidades han sido registradas debidamente y denunciadas por las decenas de apoderados y militantes que han visto mancillado su derecho a participar. Antecedentes que permitirán preparar de manera formal y abierta esta denuncia, ante las instancias políticas y judiciales correspondientes, cuando grupos minoritarios secuestran la democracia (…) Necesitamos más militancia organizada para construir futuro, no un partido secuestrado para atrincherarse en el presente”, se extrae del escrito.

Crisis tras caso Oliva

Las elecciones en Comunes se enmarcan en la crisis interna que aún no está superada, relativa al escándalo por los dineros utilizados en la campaña de primera vuelta a gobernadora regional de la excandidata Karina Oliva.

Esto, tras una investigación de Ciper que reveló abultados montos que iban a parar al círculo más cercano de Oliva -como el extimonel de la colectividad, Jorge Ramírez-. A raíz de aquello, Comunes abrió una investigación interna desde el Tribunal Supremo contra los involucrados, mientras que el Ministerio Público inició una investigación de oficio por posible fraude de subvenciones en la Ley Electoral. Incluso, la sede de la colectividad fue allanada en noviembre pasado.

Tras la renuncia de Ramírez, asumió una mesa directiva interina -proclive al sector que representado por Velarde- liderada por la concejala de Maipú, Ka Quiroz y compuesta únicamente por mujeres.

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