Felipe Harboe, senador PPD: “No tengo temor a una alianza con el PC si nos ponemos de acuerdo en elementos básicos”

Foto: Reinaldo Ubilla

El senador apela a la necesidad de “reorganizar el mundo del centro y la izquierda” y construir una “épica” común que facilite la construcción de acuerdos.


Felipe Harboe estudiaba en el colegio en 1988, año del plebiscito. Su admiración por Ricardo Lagos durante la campaña del No lo llevó a buscar en la guía telefónica el número de quien años después asumiría como presidente. Para su asombro, Lagos Escobar contestó personalmente la llamada y atendió también a la oferta del estudiante para colaborar con el comando. Ese día selló el rumbo político de Harboe, quien más adelante ficharía por el PPD. Hoy, como senador, aborda la conmemoración del plebiscito, el rol de su partido y los desafíos de la oposición.
Piñera conmemoró los 30 años del plebiscito con personeros de Chile Vamos en La Moneda. ¿Qué le pareció?

Creo que aquí hay un intento del gobierno por neutralizar políticamente el No, y el No es un triunfo de los movimientos sociales, del mundo de la centroizquierda, del mundo libertario, liberal progresista, de la cultura, pero no es un triunfo de la derecha. Recordemos que todavía coexisten en Palacio personas que defienden la obra de Pinochet. Que el gobierno se vista de los colores del No me parece que no es adecuado.

¿Y que el Presidente convocara a última hora a la oposición?

La verdad es que la oposición sí estuvo en el acto, que fue la UDI. Porque la UDI era la oposición en este evento. No hay que olvidarse de que la presidenta de la UDI (Jacqueline van Rysselberghe) reivindica y dice que volvería a votar por el Sí, o que hay personeros como Cristián Larroulet o Andrés Chadwick que trabajaron en el gobierno de Pinochet. Creo que hoy ser de derecha es un derecho, pero ser pinochetista es una afrenta, sobre todo después de lo que se ha conocido como verdad histórica de las violaciones a los DD.HH. Reivindicar el pinochetismo es una afrenta a la democracia.

¿Siente que Piñera tiene una inconsistencia en esta materia? En su primer gobierno se refirió a los “cómplices pasivos”, el último 11 de septiembre habló de una democracia enferma antes del golpe. Ahora hace este acto.

Creo que Piñera ha ido matizando su discurso en función del control de su coalición. En el primer gobierno él debía mostrarse más “de centro” para poder conquistar ese mundo y garantizar que él era una alternativa futura, como fue, para enfrentar una nueva elección. En este caso, que sabe que es su última elección, él está derechizando su discurso para evitar ser sobrepasado por la derecha a través de todo lo que representa José Antonio Kast, que es la derecha más dura.

El aniversario del No generó también desavenencias en la propia oposición.

El No le cambió la vida a este país. El No, en 1988 era la causa: el no a Pinochet, a la dictadura, a las violaciones a los DD.HH. Y todos los líderes y lideresas, partidos y movimientos trabajaban en función de la causa. A 30 años, lamentablemente creo que el individualismo, el caudillismo, el partidismo han impedido dibujar una nueva causa. Quizás debiésemos aprender de esa gesta del No, que con las legítimas diferencias que habían desde el PC hasta la DC, y del mundo de la cultura, las ciencias, fueron capaces de ponerse de acuerdo en función de una gesta. Chile necesita ponerse de acuerdo en función de un nuevo No y me atrevo a decir que esa causa podría ser la erradicación de la pobreza.

¿Estas divergencias reflejan que no hay condiciones políticas para un trabajo conjunto desde la DC al PC?

Creo que tenemos una responsabilidad enorme de reorganizar al mundo del centro y la izquierda incorporando al mundo liberal progresista, a muchos ciudadanos que no ven una representación en el actual arco político, y eso implica tener generosidad. Tengo diferencias estructurales con el Partido Comunista desde el punto de vista de los DD.HH. en otros países, por ejemplo, pero no tengo temor en hacer una alianza con el PC en la medida que nos pongamos de acuerdo en ciertos elementos básicos, una alianza que puede ser electoral, eventualmente política, habrá que verla en la medida en que uno tenga los lineamientos claros.

¿Cuáles son esos lineamientos?

Necesitamos mostrarle a la sociedad un camino donde el crecimiento sea muy importante pero la distribución sea fundamental. El mundo de la centroizquierda tiene que construir un relato, una épica, y creo que ahí nos podemos poner de acuerdo: que tenga crecimiento, elementos propios de la distribución, descentralización real del poder en las regiones.

El presidente del PR dijo que se podría generar una coalición socialdemócrata con sectores como el PL y RD. ¿Cómo lo ve?

Creo que el mundo socialdemócrata tiene un espacio muy grande en Chile. La crisis de la socialdemocracia en Europa se debe a que los elementos fundamentales que planteaba, que es constituir como derechos sociales la educación, la salud, la vivienda y el trabajo, están logrados. En Chile nada de eso está garantizado, por tanto hay un tremendo espacio con políticas públicas serias, responsables.

¿Cómo evalúa los primeros meses de Heraldo Muñoz a cargo del PPD?

Estoy muy contento, creo que el PPD ha tenido una gobernanza bien adecuada, se están haciendo modificaciones internas bien relevantes en torno a respetar las decisiones que tomen sus respectivos regionales y provinciales. Heraldo ha tenido un trabajo bastante inclusivo y, lo más importante, el PPD ha salido de las páginas de los diarios por conflictos internos y ha vuelto a retomar las ideas.

¿El fallo de La Haya y la buena evaluación de Heraldo Muñoz en las encuestas lo posicionan como una opción presidencial?

Sin duda, es una opción presidencial del PPD. Creo que si una persona obtiene una buena evaluación ciudadana como consecuencia de un gran trabajo, como en este caso el tema de La Haya, bienvenido sea y merecido lo tiene. Ahora, lo que hay que entender es que cualquier liderazgo que pretenda tener opción presidencial, tiene que tener la capacidad de articulación política para formar una coalición o una alianza del mundo del centro y la izquierda que garantice gobernabilidad y visión de futuro.

El PPD aspira a tener muchos liderazgos presidenciales, como Muñoz, Ricardo Lagos Weber…

Claro, efectivamente.

¿Usted también?

No, yo no estoy en esa carrera.

Algunos señalan que detrás de los pasos de Heraldo Muñoz florece el plan de Guido Girardi para posicionarlo. ¿Para usted, el excanciller es hombre de Girardi?

Creo que esa teoría que usted plantea es lo que puede significar la caída de Heraldo. Mi percepción es que mientras Heraldo más lejos se mantenga de los problemas internos, disputas pequeñas o de los caudillismos, mejor le va a ir. Prefiero mirar lo de Heraldo pensando en una propuesta de país y no en ser más cercano a A, B o C.

¿Cómo se debe dar la relación del gobierno con el Parlamento?

El gobierno tiene que asumir que la misma ciudadanía que lo puso en el gobierno, le puso un Parlamento de oposición. Asumir su condición de minoría en el Parlamento y llegar a acuerdos, no intentar imponer sobre la base de sus ideas. Yo reivindico los acuerdos, en la medida en que estos no desnaturalicen los principios que inspiran el desarrollo de políticas públicas. Creo que el gobierno ha tenido un problema, y es que cuando no se acepta lo que el gobierno quiere se dice que es obstrucción.

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