Gabriel Boric: “La gente sabe que esto va a ser difícil, que los cambios no van a venir de la noche a la mañana, pero quiere que lo intentemos”

Dos horas antes de presentar su gabinete, el Presidente electo abordó varios temas que, en su mayoría, apuntan a su futuro gobierno. Entre ellos, las señales que buscó dar con el nombramiento ministerial -como la paridad y la designación de Mario Marcel-, las expectativas para los próximos cuatro años, el aporte del PC en Apruebo Dignidad, la implementación de "un nuevo orden" y el "miedo en la élite". Sobre esto último, señaló: "No espero que las élites estén de acuerdo conmigo, pero sí que dejen de tenernos miedo".


Este viernes 21 de diciembre el Presidente electo, Gabriel Boric, presentó su gabinete ministerial. Una nómina que, tras días de trabajo, concretó su oficialización en el frontis del Museo de Historia Natural.

El anuncio se da a treinta y tres días de haber ganado la segunda vuelta presidencial, un triunfo que, a su juicio, representa la fuerza de una época.

“Creo que representamos una energía generacional de transformación, que ha aprendido en el camino a valorar la historia que nos constituye. Representamos aire fresco, juventud, novedad, pero con conciencia del encadenamiento histórico de los procesos. Representamos también que el statu quo o el conservadurismo es lo que peor le puede venir a Chile en estos momentos”, dijo Boric a la BBC en su primera entrevista a un medio internacional que, además, dio en su despacho de la denominada “Moneda chica” dos horas antes de presentar su equipo ministerial.

“En un momento en que el mundo cambia vertiginosamente, Chile también tiene que cambiar y adaptarse”, agregó.

En la conversación, se declaró un hombre “más de dudas que de certezas”; confesó que -ante la opción de que lo llamen por su nombre o le digan presidente- piensa que “lo que corresponde en este momento es que se me trate como la institución que represento”; y que ahora último, salir a un bar o una librería “es cada vez más difícil”.

Señales

Entre las veinticuatro personas que el Presidente electo nombró para cada ministerio, hay catorce mujeres y diez hombres. Un criterio clave que él mismo se había impuesto para definir nombres era la paridad, la que en este caso se superó.

Este hecho lo destaca: “Qué alegría que se pueda decir eso en estos días. El que hayamos logrado esto es la lucha de miles de mujeres que han empujado las barreras de lo que se entendía posible durante mucho tiempo y ahora con la última ola feminista más aún”.

Eso sí, reconoce que no es primera vez que un Mandatario electo lo intenta. En 2006, la exPresidenta Michelle Bachelet también presentó un gabinete bajo el lineamiento de la paridad, el cual a su juicio, “las fuerzas del conservadurismo se lo aserrucharon rápidamente (...) porque tuvo que cambiar”.

“Hoy día nosotros recogemos esa experiencia también. No quiero presentarnos como pioneros, sino como que estamos recogiendo un legado que va mucho más allá de nosotros”, agrega.

Mario Marcel, expresidente del Banco Central y uno de los hombres más influyentes de la economía local, fue designado como ministro de Hacienda.

Boric reconoce que su nombramiento responde a la necesidad de integrar a personas independientes al gabinete, uno de sus principales criterios claves para la nominación y que le manifestó, según cuenta, a Apruebo Dignidad “al comienzo del proceso” .

“Me dieron plena libertad para hacerlo y yo la ejercí como corresponde. (...) Además, creo que en el caso de Mario Marcel en particular, tiene una trayectoria y una experiencia en el Estado, en la dirección de presupuesto, en el Banco Central y también afuera, en el Banco Mundial, en la OCDE, y esa trayectoria es incuestionable”, explicó.

Y que además es una garantía de seriedad para las reformas que tenemos que empujar y que van a ser difíciles, que van a requerir de amplios consensos y que necesitaban, creo yo, esta garantía que una persona como Mario Marcel le puede dar. Además de sus firmes convicciones progresistas, como él se define socialdemócrata”, complementó.

Otro de los nombres que destacó esta jornada fue el de Izkia Siches. Tras los resultados de la primera vuelta presidencial, en la que Boric se posicionó en segundo lugar por debajo de José Antonio Kast, la médica cirujana renunció a la presidencia del Colegio Médico (Colmed) para integrarse como jefa de campaña al comando de Boric.

El 11 de marzo se convertirá en la primera mujer de la historia de Chile en asumir el Ministerio del Interior.

Qué agallas tiene Izkia Siches -dijo Boric-, pero eso lo ha demostrado con creces durante mucho rato. Es un liderazgo reconocido por la sociedad chilena del rol que jugó en los momentos más difíciles que nos ha tocado con la pandemia”.

“De opiniones firmes pero a la vez abierta a escuchar y convocar transversalmente para un bien común por sobre los intereses personales; creo que logró darle un sentido de propósito a un Colegio Médico que durante mucho tiempo solo había defendido intereses de un sector muy reducido. (...) No me cabe ninguna duda que va a cumplir un excelente rol a cargo del Ministerio del Interior, que es un desafío tremendo, porque es un ministerio que tradicionalmente ha sido ardiente”, sostuvo también el diputado por Magallanes.

La fórmula inicial para la conformación del equipo ministerial de Boric era escoger cartas de Apruebo Dignidad, movimientos sociales y el Partido Socialista (PS). Sin embargo, luego se pasó a otro diseño, que contemplaba integrar también al Partido por la Democracia (PPD), Partido Radical (PR) y el Partido Liberal, una decisión que tiene por objetivo ampliar la base de apoyos del Presidente electo una vez que asuma, considerando que su coalición no tiene mayorías aseguradas en el Congreso para implementar las reformas propuestas en su programa.

En ese marco y, frente a la pregunta sobre qué le aporta el PC al futuro gobierno del Mandatario electo, Boric indicó: “Mucho”.

“Nuestra alianza es Apruebo Dignidad, pero hemos convocado al gabinete a partidos que forman parte de otra tradición. Hay que lograr desmitificar los temores frente al PC chileno. Hemos tenido diferencias tácticas y otras en determinados momentos. El 15 de noviembre (día en que se firmó el acuerdo para una nueva Constitución, al que el PC no se subsrició) es el más visible, pero el PC hoy está comprometido con la implementación de nuestro programa. Además, ha sido un partido que en Chile ha sido profundamente democrático y que ha estado al lado de las luchas sociales y los oprimidos, y eso es algo que a mí también me inspira”, señaló.

Expectativas

“Me da un poco de pudor la verdad, porque no soy un rockstar, soy un... estamos haciendo política”, dijo Boric el 14 de enero tras dar su impresión sobre las visitas diarias que recibe en su centro de operaciones ubicado en Condell y al que acuden personas para conversar con él, sacarse fotografías, entregarle regalos o manifestarle sus preocupaciones.

Una idea que ha reiterado en ocasiones, aludiendo a las altas expectativas sobre su futuro gobierno.

De hecho, durante la entrevista de esta mañana, Boric confesó que “siempre le digo a la gente en esas conversaciones que yo no voy a poder cumplir todo. Y hay una sabiduría popular que es mayor de la que se presume en las élites”.

La gente sabe que esto va a ser difícil, sabe que los cambios no van a venir de la noche a la mañana, pero quiere que lo intentemos, que seamos honestos en intentarlo. Y una de las cosas que me importa es ir contándoles cuáles son los obstáculos que vamos enfrentando y por qué hay ciertas cosas que hacemos y otras que no podemos hacer”, indicó también el diputado por Magallanes.

Sobre sus propias expectativas, dice que al finalizar su mandato quiere que “tengamos un Chile que se encuentre, donde colaboremos más que compitamos”, junto con un país “más junto en el sentido de que las tremendas desigualdades que hoy marcan a fuego el lugar de origen y el lugar de muerte, vayan diluyéndose en función de la trayectoria vital y las posibilidades que tenga cada persona”.

En materia económica y, en particular sobre el cumplimiento algunas propuestas redactadas en su programa, el frenteamplista declaró que “espero que nos pongamos de acuerdo como sociedad, en el sentido de que hay metas de largo plazo que no van a ver resultados antes de las próximas elecciones y que, por lo tanto, muchas de las decisiones que tomemos no pueden estar mediadas por la ansiedad electoral y que hay frutos que no me va a tocar cortar la cinta a mí”.

“Nuevo orden”

El Presidente electo asegura que “el desafío que nosotros tenemos como gobierno es generar un nuevo orden”, ya que “el contrato social ha sido roto” -a su juicio- “por las élites”.

Es por eso que, para recuperar el orden, dice que “se requieren nuevas formas y no repetir lo mismo del pasado”. “A lo que nosotros aspiramos es a poder construir una sociedad colaborativa, en donde parte de sus integrantes no queden abandonados ni discriminados por las condiciones de vida que les haya tocado vivir, y en donde además el Estado sea capaz de garantizar derechos sociales de manera universal. (...) Y eso requiere reformas estructurales”, explicó.

Sabemos que estas cosas no se logran de la noche a la mañana, sabemos que seguramente nuestro gobierno va a construir sobre lo que se ha construido en Chile en los últimos 30 años, pero además vamos a tener un giro de timón respecto a la lógica neoliberal del sálvese quien pueda en la sociedad, que es algo con lo que tenemos que terminar”, agregó.

En esa línea, fue enfático en aclarar que “no podemos pasar del ‘no lo vimos venir’ al ‘aquí no ha pasado nada’. En Chile sigue existiendo un profundo malestar que no ha sido resuelto en términos sociales todavía. Hay mucha precariedad”.

“Miedo en la élite”

¿Qué representa usted que puede generar miedo en parte de la élite?

Ante la pregunta, Boric respondió: “Parte de la élite está muy ensimismada, sigue siendo muy endogámica”.

“Como han vivido tanto tiempo en una posición de privilegio, cualquier cambio les genera la incertidumbre que la mayoría de los chilenos vive en el día a día. Y eso genera rechazo. Un rechazo un poco atávico”, agregó, pero aseguró que espera “por un lado que las élites dejen de tenernos miedo. No espero que estén de acuerdo conmigo, pero sí que dejen de tenernos miedo”.

Sobre la “posibilidad de un gobierno de izquierda mesurado y reformista”, el diputado discrepa “de la obsesión de parte de la élite de moderarnos en el discurso para encasillarnos con lo del Boric de primera vuelta o el Boric de segunda vuelta. Es más un complejo de ellos que de nosotros”.

En esa línea, asegura que como futuro gobierno tienen una dirección en la que avanzarán. “Esa dirección es crear un Estado de Derecho que consagre derechos sociales universales, con pleno respeto a los derechos humanos, que descentralice el poder, que se haga cargo de los desafíos medioambientales, de la crisis climática, y eso no es una fiebre roja, en Chile eso tiene más que ver con el sentido común”.

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