Las advertencias de Chile Vamos al gobierno

Los ministros Sebastián Sichel (Desarrollo Social) e Ignacio Briones (Hacienda). Foto: Dedvi Missene.

Evitar “descuelgues” oficialistas y la responsabilidad fiscal fueron parte de los diálogos entre parlamentarios y ministros durante la tramitación del Ingreso Familiar de Emergencia. Los mensajes apuntaron a las consecuencias de terminar cediendo.




“Bancadas parlamentarias de Chile Vamos amenazaron no apoyar futuros proyectos de Hacienda si el Ejecutivo cedía a demanda opositora de mejorar el proyecto para que aporte no disminuyera al segundo y tercer mes. Eran US$ 130 millones más”. Con esa frase escrita en Twitter, el diputado Pepe Auth (indep.) acusó hace algunos días supuestas “amenazas” de legisladores oficialistas al gobierno a propósito de la tramitación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), iniciativa que fue promulgada por el Presidente Sebastián Piñera la semana pasada, luego de que ambas cámaras aprobaran el veto que ingresó el Mandatario para reponer el monto del beneficio y otros aspectos que parlamentarios de oposición habían rechazado.

El Ejecutivo, a través de Hacienda, propuso ciertos montos y plazos que fueron cuestionados por la centroizquierda. Y esta vez, a diferencia de otras ocasiones en las que el Ejecutivo ha terminado cediendo, el gobierno se mantuvo firme en su propuesta original y fue esa, prácticamente intacta, la que promulgó.

De ahí los reclamos de Auth, que en su discurso en el primer trámite de la iniciativa había emplazado a los diputados de Chile Vamos a rechazar la propuesta gubernamental, ya que aseguraba que –como otras veces– los montos serían modificados.

Al interior de la centroderecha dicen que lo de Auth “fue una provocación”, pero que “le salió el tiro por la culata”. Esto, ya que el gobierno no cedió. ¿La razón? Distintas fuentes consultadas cuentan que, lejos de amenazas a Hacienda o a Desarrollo Social –las dos carteras que lideraron este proyecto–, lo que hubo fue “trabajo en equipo”, “coordinación prelegislativa”, aunque, de todas maneras, “advertencias” de Chile Vamos para que el resultado fuera positivo tanto para el gobierno como para la coalición.

En esas conversaciones, lo que se transmitió fueron algunas premisas básicas: la responsabilidad fiscal en el contexto de la pandemia y el compromiso para que el oficialismo operara como bloque, evitando desalineamientos.

Para obtener el resultado, en Chile Vamos dicen que fue clave que el gobierno “cumplió su compromiso” y “entendió” que “no podía dejarnos fuera de la negociación”. En ese sentido, fuentes oficialistas explican que, desde un comienzo, se pidió al Ejecutivo “no blufear”. Así, explican, lo que se presentó al Congreso el 27 de abril “era lo que más se podía ofrecer” para ese instrumento en particular.

Para acordar los términos de la tramitación, no hubo una ni dos reuniones, sino decenas de instancias en las que se abordó este tema, además de conversaciones de pasillo, citas de emergencia en una sala de comisión o en la oficina de la Segpres, múltiples mensajes de WhatsApp y llamadas telefónicas.

En esos diálogos, una de las advertencias que se hizo fue que, de abrirse a las solicitudes de la oposición, podría haber desalineamientos de diputados oficialistas, que también querrían pedir más recursos. “Todo siempre es insuficiente”, reconoce un legislador, remarcando que por eso era tan importante explicar que el IFE y las distintas ayudas forman parte de un plan global para ir en apoyo de las familias que lo requieren.

Por otro lado, desde Chile Vamos también recordaron al gobierno en varias oportunidades que, tras el estallido social de octubre, la oposición pidió “gastarse toda la plata”, pero que gracias a que no se cedió totalmente, apelando a la responsabilidad en el gasto público, el país cuenta con fondos para hacer frente a la crisis del Covid-19. Sobre ese punto, el diputado UDI Guillermo Ramírez sostiene: “Más que doctrina económica, esto es sentido común: si la pandemia dura nueve meses más, ¿qué haces si te gastas los recursos ahora? Quedas como Argentina, que está cayendo en default, no tiene un peso de ahorro y no tiene de dónde sacar plata”.

Los mensajes, originados por la tramitación del IFE, traían una inquietud instalada en el sector por lo que vendrá en los próximos meses y por cómo seguirá actuando el gobierno. Así, desde la coalición se les hizo ver a los ministros que si el gobierno no se ponía firme, no podrían contener posteriormente la presión por un gasto mayor en otras áreas y que no pidieran al oficialismo defender las decisiones del Ejecutivo si es que, al final, se terminaría cediendo ante la oposición. “De lo contrario, nosotros también vamos a empezar a pedir más”, dice un parlamentario de Chile Vamos. En ese sentido, se apuntó principalmente al titular de Hacienda, Ignacio Briones, ya que en la centroderecha les preocupaba que él pudiera terminar acordando algo distinto con la oposición.

Asimismo, los legisladores del oficialismo plantearon a los secretarios de Estado que fueran cuidadosos ante el “populismo” que, a juicio de ellos, emerge en momentos de crisis. En ese sentido, el diputado RN Alejandro Santana señala que “transmitimos nuestra preocupación de que el sentido de responsabilidad fiscal no puede ser vulnerado por el populismo de la oposición”. Y agrega: “Si eso sucede, genera una sensación de que cuando los proyectos ingresan, vienen con margen para ser cambiados y aumentar el gasto, y en el contexto que estamos viviendo hay que mostrar seriedad en lo que se propone hasta el final”.

En la misma línea, el diputado UDI Patricio Melero enfatiza que “no hubo ni está en nuestro estilo hacer amenazas a un ministro de Estado o a un gobierno; lo que hubo fue una decisión política frente a la irresponsabilidad de la oposición”.

“Hubo la intención de ir como gobierno considerando la opinión de las bancadas, para actuar en conjunto en toda la batería de proyectos por el Covid-19. Acá se trata no solo de responsabilidad fiscal, sino también ayudar para que este sistema de aportes se lleve adelante de buena manera, y para eso están las bancadas del oficialismo, para apoyar, no para generar chantajes al gobierno”, agrega el diputado Luciano Cruz-Coke (Evópoli).

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