Las reflexiones del general Bruno Villalobos tras la renuncia a Carabineros: "Estoy muy tranquilo"

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El general director de Carabineros, Bruno Villalobos, durante el saludo al Presidente Piñera.

El plan original del hasta hoy Director General de Carabineros era realizar una transición durante este mes. Sin embargo, la inminente formalización del General Blu, que dimitió el fin de semana, implicó un cambio en la estrategia. En conversación con La Tercera PM, Villalobos recalca que "esta es una decisión muy meditada".


Fue en pleno saludo protocolar el domingo 11 de marzo. Al aire se alcanzó a escuchar la frase del Presidente Sebastián Piñera "vamos a conversar", pero el diálogo lo inició antes el hasta entonces Director General de Carabineros, Bruno Villalobos Krumm: primero, le deseó suerte en su mandato y acto seguido, le informó que presentaba su renuncia, con la entrega del oficio respectivo. Luego le pidió que cualquier cambio en la institución la hiciera con Carabineros.

Hasta el viernes pasado, la intención de Villalobos era otra: ganar tiempo para ordenar la casa e incidir en el nombramiento de su sucesor. Sin embargo, la inminente formalización del Director Nacional de Inteligencia, General Gonzalo Blu Rodríguez por la Operación Huracán -adelantada ayer por Reportajes de La Tercera-, cambió la hoja de ruta. De hecho, según pudo confirmar este medio, Blu Rodríguez dimitió el día viernes y el sábado Villalobos cursó la renuncia.

En la institución, no estaba en el mapa que el Ministerio Público llegara hasta el Alto Mando en la indagatoria, pero sobre todo, explican fuentes de la institución, el descalabro que dejó el operar de la Unidad de Inteligencia Operativa Especial (U.I.O.E.) creada por Villalobos para supervisar la macrozona sur –regiones del Biobío, La Araucanía y Los Ríos-, con énfasis en el tratamiento del conflicto mapuche, fue algo que lo golpeó personalmente, porque a diferencia del mega desfalco que ya alcanza los $25 mil millones, esto ocurrió durante su administración.

En este escenario, Villalobos determinó dejar el poder el mismo día en que la Presidenta Michelle Bachelet le entregó el gobierno a Piñera. Y en el primer encuentro con el nuevo jefe de Estado.

En conversación con este medio, Villalobos Krumm afirma "estoy muy tranquilo. Esta es una decisión muy meditada que va, principalmente, en directo beneficio de los miles de carabineros que a diario se entregan por entero al trabajo de dar seguridad y tranquilidad a los chilenos. Insisto, me voy tranquilo, confiando en que esta decisión está en concordancia con el enorme amor que los carabineros le tenemos a la patria".

Un año turbulento

La crisis decisiva para el General Villalobos estalló el 14 de enero, cuando El Mercurio dio a conocer que Ministerio Público investigaba la supuesta filtración de información a Héctor Llaitul –quien era sindicado con el cerebro tras los atentados en la zona- desde la fiscalía y la ANI. Posteriormente, el 25 de enero, el Fiscal Luis Arroyo interpuso una querella por presunto montaje en contra de funcionarios de inteligencia de Carabineros. De ahí en adelante, la caída de la Operación Huracán fue absoluta al punto de que, como publicó el jueves pasado La Tercera PM, el Fiscal de Aysén, Carlos Palma, solicitó el sobreseimiento de Arroyo y su asesora, Mónica Palma, supuestamente implicados en la vulneración de secreto, tras determinar que "todos los hechos presuntamente delictivos expuestos en los oficios Nº 202 y 210 de la Dirección Nacional de Inteligencia, Drogas e Investigación Criminal de Carabineros NO EXISTIERON".

Tras la polémica, se frustró el plan de Villalobos de enfocarse en realizar una buena transición que, se estimaba originalmente, tardaría un par de semanas ya que se está ad portas de las primeras movilizaciones y de la conmemoración del Día del joven combatiente el 29 de marzo.

El sucesor

Hay una frase que en el alto mando de Carabineros atribuyen al fallecido general director, José Alejandro Bernales. El personero, que murió en mayo de 2008 en un accidente aéreo en Panamá, habría repetido en reiteradas ocasiones que las cinco primeras antigüedades de la institución debían estar en condiciones de sucederlo ante la eventualidad de que debiera dejar intempestivamente el cargo. Por lo mismo, debían contar con capacidades de mando. Y ser leales. En su caso, la sucesión fue poco afortunada: Eduardo Gordon Valcárcel, quien debió dejar su puesto en 2011 luego de que se denunciara que su hijo fue beneficiado sacando su nombre de un parte policial y que hoy se encuentra formalizado por eventual malversación de caudales públicos.

Como sea, el mantra de Bernales había sido repetido en estos días por Villalobos Krumm, cuando sus cercanos habían puesto sobre la mesa la incógnita sobre el nombre que propondrá Piñera, para sucederlo.

El elegido, por ley, debe salir de la quina de mayor antigüedad, una cancha restringida para el interés de Piñera de realizar un cambio profundo en la institución tras la crisis por el megafraude institucional y los duros cuestionamientos a la Operación Huracán. Las cinco mayores antigüedades hasta el fin de semana eran el subdirector Julio Pineda Peña, hoy designado como subrogante; el General Blu Rodríguez; el General Inspector Nabih Soza Cardenas; el Director Nacional de Orden y Seguridad Víctor Hugo Herrera Pintor; y el Director Nacional de Personal, Leonidas Venegas Briceño. El jefe de la zona metropolitana Hermes Soto Isla, que es la figura que Piñera miraría con mayor simpatía, tras la dimisión de Blu, está entre los "elegibles".

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