Limpia y abrillanta: seis sorprendentes usos domésticos del kétchup

Más allá de las papas fritas, este condimento tiene trucos sorprendentes bajo su tapa. Aquí recopilamos media docena de útiles funciones de esta salsa, tan sabrosa como eficiente.




Es una de las salsas más básicas y transversales, habitante de casi todo los refrigeradores de Chile. Tan popular es, que apenas quedan fuentes de soda que se resistan a tener su botella o dispensador de kétchup sobre la mesa, y no hay carrito callejero de sopaipillas o frituras que no lo tenga a disposición.

El kétchup, por muy americano que parezca, tiene sus raíces en Asia, donde se originó como una salsa de pescado fermentado conocida como kê-tsiap. En la antigua China se utilizaba como condimento estrella, aseguran en un artículo de Nat Geo. A finales del siglo XVII y principios del XVIII, comerciantes europeos llevaron esta salsa a Europa, continente en el que se adaptó y evolucionó.

La primera receta occidental conocida de esta salsa de tomate apareció publicada en 1812, escrita por el científico y horticultor James Mease, quien se refirió a los tomates como “manzanas del amor”. Su receta contenía pulpa de tomate, especias y brandy, pero carecía de vinagre y azúcar.

En 1876, el estadounidense Henry J. Heinz había comenzado a producir su propio kétchup. Su receta utilizaba tomates rojos maduros, que tienen mayor cantidad de un conservante natural llamado pectina, y además aumentó drásticamente la cantidad de vinagre para reducir el riesgo de deterioro. Así se configuró la receta del kétchup que conquistó el mundo.

El glorioso efecto agridulce de esta salsa se propagó bastante rápido —considerando la época— y para 1905 ya había vendido cinco millones de botellas de kétchup. Actualmente los estadounidenses compran 300 millones de litros de este producto al año, lo que se puede traducir en unas tres botellas por habitante.

Masificado junto a la comida rápida, el kétchup llegó a los hogares chilenos a fines de los ochenta y desde entonces no salió más. Pero lo más sorprendente es que no solo es el aderezo perfecto para acompañar completos, papas fritas o sándwiches, sino que también puede resultar útil para algunas tareas domésticas. ¿Hacer el aseo con kétchup? Sacude tu botella porque te sorprenderás.

1. Abrillantador de ollas y sartenes de cobre:

Sí, el ketchup puede ser realmente efectivo para limpiar superficies de cobre. Esto se debe a que contiene una buena cantidad de vinagre entre sus componentes. Por lo mismo, si quieres sacar manchas y remover la opacidad de tus sartenes y ollas de cobre, en TikTok podemos ver que muchos usuarios untan esta salsa por toda la superficie, la dejan reposar por al menos 30 minutos —incluso hasta 2 horas— y luego la aclaran con una esponja y agua tibia. El resultado es casi milagroso.

“El ketchup está hecho con vinagre, ingrediente que contiene ácido acético, un compuesto que está presente en varios productos de limpieza. Tiene una acidez de 2.5 en la escala de pH, lo que significa que tiene una tendencia más alta a liberar iones de hidrógeno en el agua. Su alto nivel de acidez le permite atravesar la barrera de las partículas de comida pegada a tu olla o sartén, sobre todo en esas áreas que están más quemadas”, explican desde la cuenta Museum of Science. Si quieres ver cómo se hace, revisa acá un tutorial.


2. Joyería reluciente

Un baño de ketchup puede ser lo que tu anillo regalón necesite. Aunque suene muy raro, funciona. La primera vez que escuché esto fue en un capítulo de una serie mexicana, donde una peluquera le sacaba brillo a una cadenita que se le había quedado a un cliente usando kétchup. En TikTok puedes ver varios videos al respecto. El método es tan simple como poner kétchup en un recipiente y sumergir tus joyas en él. Dejas esperar el mismo rango de tiempo, entre 30 minutos y dos horas, luego enjuagas y listo. Quedarán tan brillantes como sabrosas.


3. Quitar el óxido del pelo teñido

Este puede ser un uso un poco más controversial: a mucha gente le puede parecer asqueroso untarse kétchup en el pelo, algo digno de un mechoneo, pero según usuarios de TikTok realmente funciona para resolver este problema. Si estás sufriendo las consecuencias de un pelo teñido rubio, que se pone verde por lo oxidado, puedes aplicarle kétchup en la zona afectada y dejar reposar entre 30 minutos y una hora. Luego, aclaras con agua y podrás comprobar que el tono verdoso disminuye o incluso se va en su totalidad. Si no lo crees, puedes comprobarlo en el siguiente video.


4. Eliminar óxido de muebles exteriores

Como bien te comentábamos antes, el kétchup puede ser la pasta que necesitas para abrillantar joyas. Por lo mismo, también es una excelente alternativa para aquellos muebles exteriores que están hechos en base a metales o fierro. Funciona igual que en la aplicación de sartenes y ollas: una vez que lo untas, lo dejas actuar por 30 minutos o dos horas, y luego con ayuda de una esponja o escobilla raspas la superficie para eliminar el óxido y la suciedad. Notarás que el kétchup se vuelve más oscuro a medida que absorbe la suciedad y el óxido. Luego, aclaras con un poco de agua y listo: muebles como nuevos.


5. Para pulir tu cocina

Bien sabemos que por contener vinagre, el kétchup es una salsa que le viene bien a los metales, generando este efecto reluciente. En el grupo de Facebook “Mums Who Clean”, se comentó que el kétchup es el truco de limpieza que usan para hacer que el lavaplatos brille. “El ácido acético del ketchup ataca el óxido de cobre, eliminando la suciedad y dejándolo reluciente y limpio”, detallan en un artículo de The New York Post. Aquí puedes ver los resultados.


6. Usa sachets como ice packs

¿Sueles tener una acumulación de mini envases de kétchup, mostaza o mayonesa en tu refrigerador, proveniente del delivery de comida rápida? Puedes congelarlos y usarlos como ice-packs o bloques de frío, y usarlos para desinflamar golpes o heridas. Este es un recurso especialmente útil para niños, ya que al tener las manos pequeñas, les resulta más fácil manipularlos.

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