Una visita inoportuna: cómo controlar y evitar a la hormiga argentina

Esta pequeña invasora puede aparecer masivamente en tu casa, siendo un inminente peligro para tus alimentos, plantas, jardines y los insectos nativos. Dos entomólogos explican por qué aparecen y cómo mantenerlas a raya.




Está haciendo calor y para refrescarte sacas helado del refrigerador y abres un paquete de galletas. Después de saborearlo mirando televisión, lo dejas a un lado y al rato te levantas, olvidándote de llevar el plato a la cocina. No muchas horas después, te encuentras en el lugar con una mancha café que no estaba originalmente cuando te fuiste: un camino de hormigas que intenta rescatar lo que quedó de tu helado para llevárselo al hormiguero.

Esta cotidiana y tragicómica escena, que comienza a suceder cada primavera, seguro te ha ocurrido en más de una ocasión. Sin embargo, la solución que normalmente se toma para resolver el problema no es la más indicada y muchas veces termina agravándolo.

La hormiga argentina

Por si no sabías, la pequeña invasora que se suele apersonar en los patios y viviendas es la especie Linepithema humile, más conocida como hormiga argentina. “Al ser introducida, ella produce un desequilibrio ecológico en los sistemas, porque no tiene depredadores naturales y se transforma en sí misma en un depredador muy importante, que no tiene control”, asegura el entomólogo Alfredo Ugarte.

“Se trata de una especie invasora en muchos países, no solo en Chile”, comenta Constanza Schapheer, entomóloga y comunicadora científica. La hormiga argentina “suele hacer nidos en los suelos, de manera superficial, así que hay que tener ojo al hacer cambios de suelo”, agrega, refiriéndose a cuando se saca tierra del patio para agregar a maceteros. “Es preferible optar por material que haya sido previamente tratado, por ejemplo con vapor de agua, ya que de esa manera se evita que vengan inóculos de insectos o de algún patógeno”, detalla.

Desde que la Linepithema humile transita por territorio nacional, “ha tenido un impacto bastante importante, sobre todo en la entomofauna”, explica Ugarte, ya que “se comen y atacan a los huevos de las mariposas”. También se transformaron en la amenaza de varios apicultores: al descubrir los panales llenos de miel, las hormigas se meten y los saquean, sin dejar nada a su paso.

“La hormiga argentina es una plaga, y al eliminarlas no se genera un efecto contrario”, dice el entomólogo. “De hechom es más positivo”.

¿Qué pasa con las especies chilenas?

Evidentemente, la argentina no es la única hormiga que figura en suelo nacional. En Chile hay más de cuarenta especies de hormigas, según Ugarte, quien justamente se encuentra trabajando en un libro sobre los insectos del país.

“Las hormigas nativas son muy bien educadas y no se meten a las casas. No nos molestan ni generan mayores problemas”, asegura. Por eso, si uno se encuentra con hormigas dentro de casa, lo más probable es que sean Linepithema humile.

“En general, las especies nativas de hormigas no habitan en zonas urbanas ni se meten a las casas”, complementa Schapheer. Ellas viven en ambientes silvestres, como parques nacionales o lugares de poca intervención, por lo que las probabilidades de toparse con ellas son más bien bajas.

“Debiésemos tener mayor conciencia respeto a los insectos nativos que tenemos aquí en Chile”, contrarresta y menciona a la especie camponotus, una que “debiésemos proteger y cuidar”.

La relación “secreta” entre pulgones y la Linepithema humile

Como lo explican los dos divulgadores científicos, la hormiga argentina lamentablemente causa más daño que beneficios a la entomofauna —es decir, al grupo de insectos que habita en un ecosistema— y a nuestro entorno, y más allá de que moleste en nuestras cocinas, muchas veces también trae consigo a otros pequeños invasores, que son el terror de toda persona que ama su jardín y sus plantas.

“Las hormigas argentinas son las que traen a los pulgones, unos insectos que le chupan la sabia a las plantas”, advierte Ugarte, facilitando también la entrada de virus y enfermedades. Es una de las plagas más comunes de la vegetación doméstica, y aunque muchas veces los vemos solo a ellos sobre las hojas o flores, son las Linepithema humile quienes los dirigen hacia las plantas.

¿Cómo sucede eso? Los pulgones se alimentan de la savia de las plantas y flores, y al hacerlo secretan melaza, “un líquido dulce” del que las hormigas se alimentan. Como retribución, las hormigas le prestan protección a los pulgones, una especie de servicio de seguridad que los protege de depredadores como las chinitas, y también de transporte para llegar a nuevas plantas.

“La gran mayoría de las veces son llevados por las hormigas, los acarrean”, cuenta Ugarte, que compara la relación como la que tiene el humano con el ganado: “los cambian de un potrero a otro”.

Usar insecticida no es el mejor camino

A estas alturas, podrás darte cuenta de que la Linepithema humile no es una visita grata en casa. Y si hablamos de soluciones, lo primero que se nos viene a la cabeza es una lata de espray para eliminar insectos, aunque paradójicamente debería ser el último recurso al que debemos recurrir.

“Por querer matar hormigas, con un insecticida puedo terminar matando a casi todos los seres vivos que están alrededor, lo que puede generar un efecto terrible en el medioambiente y especies como las mariposas o los picaflores”, señala el entomólogo. Advierte que también es una mala idea si en la casa habitan niños o mascotas.

“El espray se dispersa como una nube de gotitas muy finitas y tóxicas, que se va a todos lados”, narra Ugarte. Si una persona o animal llega a pasar cualquier extremidad por esa zona, pueden desarrollar alergias o irritaciones en la piel.

Estos insecticidas son “bombas químicas efectivamente muy eficientes” para eliminar a las hormigas en la zona localizada, pero no destruye el problema; es más bien un parche. “Cuando le tiras eso a un camino de hormigas, las matas a todas, pero esa información llega al nido: entonces la hormiga reina coloca más huevos y en un rato más va a estar lleno de obreras de nuevo”, explica el especialista.

¿Cómo podemos controlar y evitar a la hormiga argentina?

En caso de que tu vivienda tenga la visita de este insecto, hay formas eficientes y no tan tóxicas para que no se transforme en una molestia. Este es un listado con los consejos de ambos divulgadores científicos.

-Evitar dejar fuentes de alimento expuestas

“Las hormigas se alimentan de todo tipo de proteínas y azúcares”, dice Ugarte. “Si dejamos la mermelada abierta, caramelos o migas por aquí y por allá, las hormigas llegarán rápidamente”. Por eso lo más relevante es la limpieza y el orden de la comida.

-Basura en el contenedor

Sea de plástico, lata o madera, es importante que la bolsa de basura esté dentro de un contenedor cerrado y que éste no sea tan grande, “para que no se acumule mucho. Mientras más tiempo pase de basura acumulada, más oportunidades tienen las hormigas de acercarse”, advierte.

-Cebos tóxicos

Este concepto intimidante es la forma más eficiente para eliminar a la Linepithema humile, ya que una vez instalado el cebo tóxico, la hormiga lo lleva al hormiguero y de esta forma se elimina el rastro de esa comunidad.

“Se trata de unos insecticidas que son de muy baja toxicidad, que se usa también en concentraciones bajas, para que la hormiga obrera no lo detecte y se lo lleve al nido”, explica el entomólogo. Esta es una muy buena opción si se tiene niños y animales en casa.

Las obreras tienen estómago pero no tienen las enzimas para digerir la comida, por lo tanto no son capaces de detectar la toxicidad del cebo. Así es como lo agarran, lo llevan al nido y en ese momento las larvas u otras hormigas “digieren el alimento que les están entregando, lo predigieren y se lo devuelven a las obreras, que ahí recién se alimentan de él”. En esta larga cadena, toda la comunidad termina envenenada en poco tiempo, sin mayores consecuencias para el resto del medioambiente.

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-Aceites esenciales

También hay plantas que tienen la fama de repeler a la hormiga argentina: son la ruda, la menta, el eucaliptus y el ajo. “Hay algunos estudios bastante interesante respecto al uso de estas hierbas”, comenta Schapheer, las que resultan mucho más efectivas cuando son usadas como aceites esenciales.

“Distintas variedades de menta, también canela y clavo de olor tienen buenos resultados al repeler insectos”, añade. Pero más que la planta por sí sola, lo recomendable es optar por el formato de extracto, ya que es mucho más eficiente “concentrar los compuestos volátiles que tenga la especie”.

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