Infraestructura y minería: la clave para el difícil panorama de las constructoras locales

Trabajos de construcción del nuevo aeropuerto de Santiago

Los proyectos de continuidad operacional aliviarían la situación para compañías como Besalco, Salfacorp.




Mientras el sector de ingeniería y construcción se preparaba para enfrentar los impactos de la crisis social, la pandemia agudizó la caída en el consumo y la inversión, factores clave para compañías como Salfacorp, Besalco, Ingevec y Paz Corp. De esta forma, el mercado fija su atención en las unidades de negocios de cada empresa, lo cual será determinante para resistir la actual recesión.

Los resultados financieros correspondientes al primer trimestre del año dan luces respecto a los efectos de la crisis social y la pandemia. Respecto a los ingresos de las cuatro compañías, Paz Corp sufrió el mayor golpe al reportar un desplome de 50% frente al cuarto trimestres del año pasado, le sigue Salfacorp con una contracción trimestral de 43%. En el caso de Besalco, los ingresos retrocedieron sólo un 12,3%, mientras que Ingevec reportó alza trimestral de 2,4%. (Ver tabla)

“Al igual que la gran mayoría de las industrias, el sector de Ingeniería & Construcción no se escapará de los efectos de la pandemia del Coronavirus. Las perspectivas de corto plazo no son muy positivas, considerando que la gran mayoría de proyectos de inversión se han parado. Dentro del grupo de este grupo de proyectos, los más relevantes son los relacionados a la industria minera, en donde se ha privilegiado continuar con la producción de forma relativamente normal, por sobre la construcción de proyectos”, explica el analista Senior de Renta Variable en Credicorp Capital, Felipe Navarro.

En lo que va del año, el mayor castigo lo sufren las acciones de Salfacorp, pues acumula una caída de 28,3%, mientras que Besalco registra baja de 18% en el mismo periodo. En 2019, Salfacorp también lideró las bajas, pues cerró el año con desplome de 56,5%, frente a la caída de 33% de Besalco. En el caso de Ingevec, sus papeles acumulan retroceso de 25,2% en el año. (Ver gráfico)

“En este contexto y considerando el mix de ventas de cada una de las compañías, el que pareciera tener un nivel de flujos futuros algo más estable es Besalco. Esto considerando que aproximadamente 65% del EBITDA consolidado de la compañía proviene de la división de maquinaria, en donde el principal driver es la producción minera y no la construcción de proyectos. Según las estimaciones de Cochilco, la producción minera en Chile se debería mantener estable en el mediano plazo”, dice Navarro.

Lo que viene

En el caso de Salfacorp, la unidad de Ingeniería & Construcción (ICSA) corresponde al 75% de los ingresos de la compañía, mientras que Inmobiliaria Aconcagua (IACO) representa un 8% del total.

“El Backlog Total Combinado cerró $ 1,8 billones, un 9% superior al nivel de diciembre de 2019 y 24% superior vs Mar-19 (...) Del Backlog Total Combinado, $503.287 millones serían ejecutables durante el resto del 2020”, detalló la compañía en sus estados financieros del primer trimestre.

En tanto, Besalco indicó que el backlog de la compañía al 31 de marzo se ubicó sobre UF 25 millones, lo que implica un alza de 5,9% frente a diciembre del año pasado. “Este backlog está sustentado en gran medida por la adjudicación de contratos de construcción para la minería tanto en Chile como en Perú, obras de montaje industrial, concesiones, contratos de servicios de Maquinarias, y en el área de energía con contratos de transmisión eléctrica”, dice el reporte.

“Con la información que tenemos ahora, creemos que al tratarse en su gran mayoría de proyectos estructurales, los proyectos sí se terminarán completando, dando cierto nivel de flujos para las compañías. Sin embargo, es importante hacer notar que el nivel de actividad que se proyecta para los próximos años (USD 54bn según la Corporación de Bienes de Capital para el periodo 2020-2024) dista bastante de las perspectivas positivas previo 18-Octubre, y tienen claramente un sesgo a la baja por el alto nivel de incertidumbre actual", agrega Navarro.

En el caso de Ingevec, un 16,9% de sus ventas corresponden a la unidad inmobiliaria, mientras que Ingeniería & Construcción representa un 83,1% del total.

“Creemos que se viene un periodo muy difícil para las constructoras (...) En el corto plazo, el único impulso podrían ser los planes fiscales para activar la economía porque se hacen en actividades que tengan un máximo impacto por ejemplo en desempleo y ahí es favorecida la construcción, pero es solo un mitigante”, dice el socio fundador de MBI Inversiones, Germán Guerrero.

Por su parte, la clasificadora de riesgo ICR proyecta que compañías como Salfacorp, Ingevec y Paz Corp, cuentan con una adecuada capacidad para ajustar sus negocios, por lo que el principal desafío se presentaría en 2021 y 2022.

“El principal desafío para dichas empresas ocurrirá en 2021 y 2022, cuando la menor base de actividad de 2020 pueda presionar sus resultados. Si bien la industria presenta un grado particular de exposición a los impactos negativos del COVID-19, el efecto final en cada empresa variaría de acuerdo con sus características intrínsecas, tales como la diversificación de su negocio, estructura de financiamiento, nivel de liquidez, calidad de indicadores crediticios, entre otras”, dice ICR.

Así, en el ítem Solvencia, ICR asignó una clasificación de “BBB” para Salfacorp, “BBB+” para Ingevec y de “BBB+” para Paz Corp. Respecto a la tendencia, las tres compañías se encuentran “En Observación”.

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