Amazon divide su codiciado proyecto ‘HQ2’ entre Nueva York y Washington

Autor: Bloomberg

La inversión significará un inversión de US$5.000 millones y la creación de cerca de 50.000 empleos.


Amazon.com Inc. construirá sus nuevas oficinas en la ciudad de Nueva York y en Arlington, Virginia, poniendo fin a meses de competencias entre las posibles ciudades a través de todo el país para quedarse con una inversión de US$5.000 millones que promete 50.000 empleos bien remunerados durante casi dos décadas.

Amazon también anunció que creará más de 5.000 empleos en Nashville, Tennessee, en un nuevo centro de operaciones.

El final de una búsqueda de más de un año — múltiples proyectos de oficina en lugar de una segunda sede central, conocida como HQ2, – muestra que Amazon cree que es mejor utilizar múltiples mercados laborales para el crecimiento futuro en lugar de tratar de ubicar a todos en una ciudad.

Las oficinas en Long Island City, Queens, y en National Landing en Arlington, serán beneficiosas para las áreas metropolitanas de Nueva York y Washington DC, y destacan la disposición de Amazon de apuntar a grandes grupos de talentos con nóminas caras en lugar de mercados más pequeños que ofrecen menores costos de vida.

Es una decepción para las otras 18 ciudades, incluidas Toronto y Chicago, muchas de las cuales ofrecieron miles de millones de dólares en beneficios fiscales para atraer al minorista de Internet más grande del mundo.

Amazon captó la atención de América del Norte en 2017, cuando anunció planes para construir una segunda sede, lo que provocó una serie de propuestas de políticos y trucos publicitarios de ciudades aspirantes ansiosas por sobresalir.

Un grupo de Tucson envió un cactus de 21 pies (6 metros) de altura a Seattle, que la compañía donó. Una localidad de Georgia ofreció ponerle el nombre “Amazon” a una nueva ciudad. Más allá de la publicidad, las ciudades ofrecieron generosos incentivos fiscales.

El ex gobernador de Nueva Jersey Chris Christie ofreció públicamente US$7.000 millones en beneficios fiscales y otros beneficios para llevar a Amazon a Newark. La mayoría de las ciudades y estados mantuvieron sus ofertas en privado.

Desde que Amazon redujo la lista a 20 ciudades en enero, la especulación ha sido desenfrenada, con listas sobre las desventajas de los presuntos favoritos.

Amazon tenía una amplia lista de criterios, incluida una población de 1 millón, la proximidad a un aeropuerto importante y un sistema universitario sólido, sin identificar claramente qué factores eran los más importantes.

Muchos pensaron que Amazon quería estar cerca de Washington, porque tres de las localidades finalistas estaban agrupadas alrededor de la capital de la nación. Otra teoría fue que Toronto, la única ciudad canadiense en la lista, podría ser elegida como cobertura frente a las políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que limitan la inmigración. Amazon es un blanco frecuente de las críticas de Trump.

La búsqueda también fue un mensaje no tan sutil para la ciudad de Seattle, donde algunos líderes políticos culparon a Amazon por el aumento de los valores de las propiedades, la congestión en las carreteras y la creciente crisis de personas sin hogar.

La tensión entre Amazon y la ciudad salió a la luz pública a principios de este año, cuando el consejo de la ciudad aprobó y luego anuló un impuesto a las nóminas para grandes empleadores para pagar viviendas asequibles y programas para combatir la falta de hogares. Amazon, el empleador dominante de la ciudad, amenazó con impulsar el crecimiento en otros lugares si se aprobaba.

Ahora, Nueva York y Virginia enfrentan el desafío de equilibrar los beneficios de la inversión de Amazon con los crecientes problemas que pueden surgir con una rápida expansión y una afluencia de riqueza. La compañía ha ayudado a impulsar un auge tecnológico en Seattle, cubriendo el horizonte con grúas que construyen nuevas torres de oficinas, edificios de apartamentos y hoteles.

Y mientras que los principales políticos de Nueva York cortejaron con entusiasmo a Amazon, algunos legisladores locales dijeron que la compañía de US$808.000 millones no debería recibir “grandes beneficios corporativos” para que invierta en la ciudad, si no que debería usar sus recursos para ayudar a resolver problemas públicos como el envejecimiento del metro.

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