Asesor de empresas Fortune 500: “Las aerolíneas enfrentaron algo similar para el 9/11 por lo que pudieron haberse preparado mejor”

Daniel Diermeier señala que ante una emergencia de la magnitud actual era inevitable que grandes y pequeñas empresa requirieran ayuda estatal.




Lo importante es saber reaccionar rápido a una emergencia como la que se vive por coronavirus y para eso la gestión de crisis y los ejercicios ejecutados por las empresas son cruciales. Así lo afirma Daniel Diermeier, asesor de empresas Fortune 500 y rector de la Universidad de Vanderbilt, quien asegura que a nivel corporativo si bien no se puede anticipar una pandemia, sí debería haber planes para encarar desafíos como desastres naturales y crisis económicas y políticas.

En ese marco, el también socio fundador de Risk & Crisis Management Latin America, destaca en ese caso la situación que enfrentaron las aerolíneas tras el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, que también interrumpió el transito global. Sin embargo, asegura que con las lecciones aprendidas igualmente estas empresas hubieran requerido ayuda del gobierno.

¿La sorpresa puede prepararse para una emergencia cómo está?

-Las empresas no estaban preparadas para esto; ha sido muy duro. Es difícil pensar en un plan para una pandemia de este alcance, por lo tanto se tiene que evaluar el liderazgo no tanto por lo que se tenía preparado de antemano, sino respecto a cómo se maneja la situación en su desarrollo. Cómo se ajustan durante al emergencia, cómo el CEO y el directorio trabajan juntos, cómo son capaces de poner el interés de los clientes primero. Aunque no estaban preparados, las empresas con un buen manejo pueden adaptarse rápidamente

¿Ante la imposibilidad de anticipar cree que vayamos a ver muchas quiebras?

-Estoy más preocupado por las pequeñas empresas, como restaurantes, lavanderías... qué son las empresas que tienen más dificultades para conseguir créditos. Si tienes un restaurante y nadie está viniendo ¿qué vas a hacer? Son estas las empresas que más preocupan y luego lo que pase con las que se relación con ellas, como los bancos o las que los suministran.

¿En su caso podría haber una preparación?

-No para ser realistas. Puedes tener algo más general, preguntándote qué harías si los ingresos se van a hacer o caen dramáticamente, cuánto es lo que puedes soportar, cuánto tienes en el banco. Eso no pensando únicamente en una pandemia, sino que también en caso de un terremoto o de una recesión económica. Una habilidad general para lidiar con una caída muy seria de demanda y de ingresos es algo que sí se debería contemplar, más que tratar de responder a un suceso específico.

¿Las grandes empresas tienen más capacidad de hacer un análisis preventivo para una emergencia ese tipo?

-En efecto tiene más espacio para prepararse. Tiene más capacidad de proveerse de financiamiento y de eso se trata el manejo de riesgos. Es ahí donde se tienen que hacer ese tipo de preguntas. Probablemente nos se estaban cuestionando qué hacer en caso de una pandemia que detenga la economía mundial, pero sí tienen que preguntarse respecto a qué hacer en el marco de desastres naturales, crisis políticas y sociales...

En definitiva, qué tan bien preparado se está depende de cuán bueno sea el manejo de riesgos. No puedes tener un plan para todo, pero sí puedes tener habilidades que te permitan estar preparado para enfrentar grandes riesgos, contando con la capacidad de desplegar procesos para reaccionar lo más rápido que puedas.

¿Había una forma de elaborar un plan para el shock masivo que recibieron las aerolíneas?

-Las aerolíneas enfrentaron algo similar para el 9/11 por lo que pudieron haberse preparado mejor. Como el coronavirus, el 9/11 detuvo numerosos vuelos internacionales. En esta ocasión fueron unas pocas semanas, ahora probablemente será más.

¿Que podrían haber hecho cómo para evitar requerir ayuda del gobierno?

-Desarrollando planes para poder reaccionar con rapidez, considerando también el interés de los clientes. Ahora, tú podrías esperar que además contarán con reservas en efectivo para lidiar con esto, pero tener todo lo necesario no sería realista, por lo tanto contar con el apoyo del gobierno igualmente sería necesario.

¿Hay alguna empresa modelo en cuanto al manejo de este tipo de riesgos?

-En las empresas de Fortune 500 se está invirtiendo bastante tiempo en esto. Un ejemplo es lo que se está haciendo respecto al riesgo ciberataques. Al menos en Estados Unidos y en Europa, así como en algunas empresas latinoamericanas, están viendo que se debe hacer y qué tipos de protecciones se deben tener. También se están desarrollando planes para ver qué hacer en caso de descontento social en países específicos.

No creo que las compañías están siendo flojas en este tipo de asuntos, las dificultades se presentan en los ejercicios que se pueden desarrollar. Para estar seguro de que una compañía está preparada cuando llegue el momento de enfrentar un desafío, lista para tomar acciones, debe haber una práctica. No hay otra manera.

No es recomendable que se actúe por primera vez cuando la crisis ya está encima. Esa es una muy mala idea. Se tienen que ejercitar los diversos escenarios y como te decía no tiene por qué ser una gran pandemia, pueden ser manifestantes que ocupan tu edificio. Es importante que el directorio sepa cómo enfrentar una situación de crisis y para eso es necesario el ejercicio, de manera que sepas qué funciona y qué no.

¿Cómo afrontar la crisis financiera que también se puede sumar a esta crisis de oferta y demanda?

-La crisis financiera de 2008-2009 nos enseñó bastante a cómo reaccionar a este tipo de eventos. Sabemos que la acción debe ser grande y rápida. Sí avanzas de a pasos pequeños puede ser aún más difícil. Por eso no es lo que más me preocupa, más aun considerando que como ocurrió aquella vez, va a haber una ayuda relevante desde el gobierno.

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