Automovilistas vs ciclistas vs peatones: el conflicto constante

Promover la amabilidad y conocimiento respecto a los códigos de conducta en las calles, es fundamental. En mayo de este año se publicó la nueva Ley de Convivencia Vial. Esta busca mejorar la relación entre los distintos modos de transportes que circulan en la ciudad, contribuyendo a equiparar el espacio y evitar los conflictos que se generan a diario entre estos tres grupos.


Son las 8.00 horas de una agitada mañana en la ciudad. Mientras algunos recién abren sus ojos, otros corren hacia sus trabajos para no llegar tarde. Un peatón distraído escuchando música y un raudo ciclista que se apresura para hacer una entrega, se encuentran trágicamente en medio de un paso de cebra, llevándose ambos un colorido “chichón”. Por supuesto, no todas las historias terminan con tan pintoresco resultado.

Delimitar los espacios de cada uno, impulsar un trato más amable y fomentar el conocimiento respecto a los códigos de conducta en la calle, es clave para avanzar hacia una mejor relación entre automovilistas, ciclistas y peatones.

Según datos de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset), el año pasado se produjeron 94.879 siniestros, los cuales generaron 62.171 lesionados y 1.483 fallecidos.

Para hacerse una idea, el 6% del total de los fallecidos en siniestros viales en Chile, son ciclistas. Sólo durante el 2017, este medio de transporte participó en 3.853 accidentes de tránsito, resultando 95 fallecidos y 3.236 lesionados. En total, durante la última década han muerto 1.183 personas sobre dos ruedas.

Pero eso no es todo, pues las estadísticas también indican que cuatro de cada 10 víctimas, son peatones. Un reporte de Carabineros indicó que en los últimos cinco años, esta tasa casi iguala a los choques de conductores (37,9%). Es por este motivo que es urgente mejorar la convivencia en el transporte urbano.

Este es un llamado que atendió la autoridad, motivo por el cual decidió promover un estatuto legal que se hiciera cargo del problema. De esta manera, en mayo de este año se publicó en el Diario Oficial la nueva Ley de Convivencia Vial. Esta busca mejorar la relación entre las distintas modalidades de transporte en la ciudad, contribuyendo a equiparar el espacio y evitar los conflictos que se generan a diario entre ciclistas, peatones y conductores.

“Esto permitirá que comencemos a crear los nuevos reglamentos que pretenden cambiar la forma en que se mueven los distintos modos de transportes, entregando mayor seguridad y respeto entre todos los actores”, explicó Luis Alberto Stuven, secretario ejecutivo de Conaset.

A la espera de su reglamento, los expertos entregan algunos “tips” para mejorar la relación entre los diferentes modos de transporte. “Es clave rediseñar la ciudad, pensando en los objetivos de movilidad sostenible.

Esto se refiere a que cada modo tenga un espacio específico, el cual debe ser otorgado en forma justa. Eso significa que hay que priorizar los transportes que sean más amables con las urbes. Esto se mide de acuerdo con aquellos que producen la menor cantidad de externalidades negativas, que son la bicicleta y la caminata”, explica Alejandro Tirachini, investigador de la Universidad de Chile y miembro de la Red Ciudad Futura.

Es por este motivo que es clave impulsar el desarrollo de la cultura ciudadana. “Parece bastante alejado de las consideraciones urbanas, pero resulta fundamental.

Este concepto tiene relación con el conocimiento que debe tener la gente sobre cómo moverse e interactuar, -entre otras cosas- en la ciudad. En el fondo, el gran tema que hay aquí es social más que técnico.

De esta manera, tenemos que distribuir de la mejor forma posible los recursos que disponemos. Entonces, es difícil que suceda si no existen ciertos códigos de conducta”, afirma Óscar Figueroa, académico del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Católica (IEUT-UC).

De esta manera, también se debe respetar la velocidad de circulación de los automóviles. “Ha sido una gran medida el reducir la velocidad de circulación a 50 km/h.

Eso genera otra relación. Desde el punto de vista de las bicicletas, considero que es imposible dotar de infraestructura especial en todas partes. Entonces, inevitablemente tienen que compartir el espacio con los automóviles. Eso es algo que se ha trabajado en muchos lugares del mundo”, asevera Figueroa.

La masa crítica parece ser la solución. “Esta se aplica con la idea de que muchos ciclistas deben salir a la calle y, por masividad, los automóviles se den cuenta que la calle no es sólo de ellos”, manifiesta el académico de la UC.

Desde el punto de vista del peatón, es clave la planificación. “Siempre deberían tener la preferencia, porque es la forma de movilidad que usamos todos y, a la vez, es la más vulnerable. La ciudad debe diseñarse de manera que los cruces sean seguros y eso requiere que las intersecciones tengan un diseño de calzada con radios de curvatura bajos para que los virajes sean lentos”, dice Tirachini.

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