CAP mira opciones de compra en Norteamérica y desecha compartir su puerto con Dominga

La minera y acerera chilena tendrá uno de los mejores años de su historia. Animada por ganancias históricas, una caja generosa y una capacidad de endeudamiento intacta, la empresa quiere internacionalizarse en serio. “Estamos mirando opciones fuera de Chile”, afirma Jorge Salvatierra, presidente de CAP desde abril de este año. El ejecutivo aborda aquí la contingencia de CAP: la política de dividendos, su apertura a revisar el royalty y la inviabilidad de una alianza, cree, con Minera Dominga para compartir un puerto en Coquimbo.




A sus 65 años, Jorge Salvatierra asumió la presidencia de la primera empresa en la que trabajó, en 1979, tres semanas después de egresar de ingeniería civil industrial de la Universidad Católica. Durante 14 meses, hasta fines de 1980, Salvatierra trabajó como ingeniero de planificación en la entonces empresa estatal y algunas veces se cruzó con el gerente de finanzas, Roberto de Andraca Barbas, más tarde presidente de CAP, hoy retirado de la empresa. El primer amor, dice Salvatierra, no se olvida. Y por eso también llegó como director de CAP hace tres años y en abril asumió la presidencia. Los accionistas controladores, reunidos en Invercap, consideraron a Salvatierra un profesional independiente que generaba confianza a todos y que había sido clave en el rediseño del gobierno corporativo de la compañía. Enfrentadas hace años, las familias Rassmuss y De Andraca dejaron atrás las hostilidades y ahora se presentan como aliados en el manejo estratégico de CAP. Salvatierra lo refrenda. “Yo estoy desde el 2018. Nunca he visto algo cercano siquiera a una fricción. Al contrario, he visto una mancomunión muy grande. Todo alineado”, señala.

El debut de Salvatierra como presidente coincide con uno de los mejores años de CAP, compañía que al primer semestre ganó US$ 531 millones, impulsada por el precio del hierro, que se disparó con la recuperación mundial y los estímulos fiscales de sus grandes compradores. Facturó casi US$ 2.000 millones y tres cuartas partes de aquello provino del hierro, que produce a través de la Compañía Minera del Pacífico (CMP). El resto proviene de sus otros negocios, la producción de acero, con Siderúrgica Huachipato, y aceros procesados, que desarrollan a través de una serie de empresas encabezadas por Cintac.

La cifra de la primera mitad del 2021 es siete veces mayor que en igual período de 2020 y casi duplica la del año completo. El precio del hierro saltó un 129% en el primer semestre de 2021, hasta US$ 212 por tonelada. El valor, insostenible en el largo plazo, se ha corregido en la segunda parte y ha bajado unos US$ 120 por tonelada. Aun así, los resultados completos de CAP serán históricos. “Trato de ser cuidadoso en proyectar resultados, pero va a ser un año muy bueno, sin duda. Si no es el mejor, será el segundo mejor”, analiza Salvatierra, también director de Entel y presidente de Canal 13, la estación televisiva de Andrónico Luksic.

La preponderancia del hierro hace suponer que CAP es una empresa minera, pero esa calificación no le agrada al presidente de la empresa. “Mi objetivo es que esa definición, fácil, por decirlo así, se vaya olvidando en el tiempo y sea más bien una especie de conglomerado industrial. Creo que hay pocas empresas en Chile que tengan este grado de agregación de valor”, dice. El peso del área minera -una producción que abastece a la construcción y la minería- se vio favorecido por el buen precio, concede el ejecutivo, pero con “precios más normales”, agrega, la proporción de Huachipato y Cintac es más balanceado. “Y el objetivo es que siga siendo así”, agrega.

Jorge Salvatierra, Presidente de CAP.

Los buenos resultados de este año y el pasado han llevado a CAP a distribuir dividendos a sus accionistas que este año ya suman más de US$ 500 millones. Salvatierra es partidario, sostiene, de mantener la actual política de distribución de dividendos del 50% de las utilidades de la compañía.

Aquellos repartos extraordinarios, sumados a la generosa caja de la compañía -a junio tenía efectivo por US$ 630 millones y activos corrientes por casi US$ 2.000 millones-, hacen suponer que a CAP le faltan proyectos. En la empresa todos retrucan esa percepción. “Sería irresponsable apresurar iniciativas porque la caja está alta”, respondía en abril Juan Enrique Rassmuss a Pulso sobre ese tema, quien además decía que el conglomerado tiene proyectos en distinto grado de evaluación en la próxima década, por más de US$ 5.000 millones. Lo mismo asegura Salvatierra. Este año CAP invertirá US$ 430 millones y en 2022 una cifra similar. Además, el presidente de la compañía precisa que en esa cartera de largo plazo hay tres grandes iniciativas mineras para los próximos 15 años: El Tofo, en la Región de Coquimbo; Alcaparra, en Atacama y El Laco, en la Región Antofagasta. Todo ello les permitiría duplicar su actual producción de hierro, que este año llegará a 16,5 millones de toneladas. Pero no es todo. CAP está mirando en serio la internacionalización de su negocio. Cintac tiene presencia en Perú, pero ahora el grupo quiere ir más allá. Mucho más allá.

A Norteamérica

“CAP es una empresa que sabe dos cosas. Sabe que una parte importante de sus negocios son cíclicos y sabe que es tiempo de muchas oportunidades de inversión y queremos estar preparados para aprovechar esas oportunidades de inversión”, afirma el presidente de CAP como una definición general y estratégica. Aunque no quiere entregar demasiados detalles, sí ilumina los aspectos centrales de su nuevo desafío.

¿Han pensado el expandirse fuera de Chile?

-Sí. Nosotros creemos que -y son cosas que personalmente empujo mucho- con el nivel de tamaño, experiencia, conocimiento que tiene CAP, tenemos que mirar afuera. Tenemos los equipos para mirar más lejos que simplemente la región o los países vecinos. Estamos mirando opciones fuera de Chile.

¿En qué mercados?

-Norteamérica.

¿En minería?

-Nosotros queremos mantenernos en nuestros negocios principales, que son minería, el hierro y sus adyacencias. Puede ser algún tipo de procesamiento también, como hacemos en Chile. En cualquiera de los tres negocios que estamos en Chile nos sentimos en condiciones de estar en otro país, en otra región. Estamos explorando con distintos niveles de avance, pero son cosas bien concretas, son cosas que no están todavía, obviamente, cerradas, pero han avanzado bien en un proceso normal de mirar cosas fuera de Chile.

¿La crisis ha hecho caer el valor de los activos y abrió oportunidades?

-No hemos percibido, en las cosas que hemos estado mirando, una baja especial por la crisis. Por lo menos no todavía.

¿Por qué no se había hecho antes?

-No lo sé, yo no estaba antes. Yo siento que ahora hay una visión y una dinámica, tanto entre los accionistas como en el directorio, de que CAP es capaz de esto.

¿De qué depende?

-Depende de la geología, de las oportunidades que te lleguen y depende de los marcos regulatorios y los marcos de inversión. Y donde estamos mirando hoy día son lugares donde nos sentimos cómodos, hemos explorado, investigado, nos hacen sentir cómodos.

Directorio, royalty y sustentabilidad

CAP modificó su gobierno corporativo en los últimos años, instaló en paralelo a directores de la matriz en sus empresas operativas y este 2021 dio un giro relevante. En 70 años no había habido directoras mujeres en la mesa de CAP. Ahora son tres de siete: entraron la exsubsecretaria de Hacienda María Olivia Recart; la abogada Patricia Núñez y la directora de BCI y Mallplaza, Manola Sánchez. “Los accionistas fueron bien impulsores de esto”, dice Salvatierra sobre un proceso que también se impulsó este año en Canal 13, la otra sociedad que preside. “En los dos casos hicimos unos procesos de selección espectaculares. Yo creo que nadie, ni Canal 13 ni acá, puede dudar de la calidad profesional y la brillantez de las directoras que se incorporaron”, manifiesta.

La otra mirada que Salvatierra considera indispensable la preocupación por el medioambiente, un asunto de primer orden en empresas mineras y acereras. CAP ha emitido bonos verdes y, dice el ingeniero, han tomado acciones concretas. “Tenemos una obsesión por la sustentabilidad”, afirma. Y enumera: a partir de 2021 Huachipato ya opera con el 100% de energía renovable y está en pleno desarrollo un piloto basado en hidrógeno verde que, a través de reducción directa en la acería, permitiría a Huachipato comenzar a producir acero verde y eliminar emisiones de CO2. “En el caso de nuestras operaciones mineras estamos ya proyectando la descarbonización total de nuestra planta de pellets y la reubicación de relaves a través de proyectos innovadores y de punta”, agrega.

El buen año de la minería -cobre y hierro incluidos- ha reflotado con fuerza la discusión sobre un alza en el impuesto específico a la minería. En el caso de CAP, si en la primera mitad de 2020 pagó US$ 11 millones por el royalty, en el primer semestre de 2021 saltó a US$ 97 millones. A ello, señala Salvatierra, se suma el impuesto a la renta. En total, casi US$ 400 millones. No expone las cifras para oponerse a una reforma tributaria, pero sí para combatir, dice, mitos. “Se instaló la sensación de que estamos pagando lo mismo, a pesar de que nos está yendo mucho mejor, y eso no es así”, afirma. “Está bien diseñado el impuesto: cuando los precios son buenos, pagamos muchísimo más. Entonces, está funcionando”, agrega sobre un tributo que tiene tasas crecientes según mejora la renta operacional de las empresas. El Congreso discute ahora imponer un gravamen sobre las ventas y no ya sobre el resultado. Pese a ello, CAP está disponible a abrir esa conversación. “Creo que incluso hemos sido un poco más abiertos que la industria del cobre en general”, opina Salvatierra.

“Nosotros estamos dispuestos a que haya una revisión. Lo hemos dicho abiertamente. Obviamente, resguardando una sostenibilidad futura del negocio, considerando que hay años malos, considerando que hay inversiones muy grandes en él y que a veces son inversiones que te rinden frutos cinco años después o 10 años después. Pero estamos dispuestos a algo, pero siempre que se considere la diferencia. Una tonelada de cobre cuesta entre 35 y 40 veces más que una tonelada de hierro. Nuestra estructura de costos y nuestra estructura económica es muy diferente a la del cobre. Entonces, no nos pueden aplicar una escala igual a la del cobre, tiene que ser, pero tiene que ser bien estudiado”, finaliza el nuevo presidente de CAP en uno de los mejores años de las siete décadas de la antigua Compañía de Acero del Pacífico.

CAP cierra la puerta a compartir puerto con Mina Dominga: “No es viable”

CAP es el mayor productor local de hierro y el proyecto de Minera Dominga pretende hacer lo mismo. Son competidores y tienen proyectos mineros en la misma zona, en la Región de Coquimbo. A CAP, que opera ese negocio a través de la Compañía Minera del Pacífico y es hoy su principal fuente de ingresos, no le molesta esa competencia, dice Jorge Salvatierra: “Tenemos el 0,6% del mercado mundial de hierro. Entonces, que aparezca otro proyecto en Chile no es competencia”.

CAP tiene en la zona un proyecto minero proyectado hacia el futuro, El Tofo -que en su capacidad máxima llega a 13 millones de toneladas-, y un futuro terminal portuario asociado al yacimiento y que ya tiene permiso ambiental, denominado Cruz Grande. Las autoridades han insinuado que Dominga y CAP deberían tener un mismo terminal para evitar su impacto medioambiental. “Mi decisión es rechazar el proyecto Dominga hasta que exista solo un puerto en la Región de Coquimbo en este sector”, indicó este año el delegado presidencial, Pablo Herman. Salvatierra es escéptico de esa idea.

¿Han tenido conversaciones con Dominga para un mismo puerto?

-La respuesta es simple: es no. Y tiene muchas explicaciones. No es fácil compartir un puerto, en primer lugar. Dependiendo de en qué etapa estemos con nuestro propio proyecto minero podríamos eventualmente no tener capacidad para un tercero. Nuestro puerto está diseñado para tener algo de excedente para productos no mineros y hoy no tenemos nada en concreto. Estamos abocados a nuestro proyecto. Hemos tomado todos los cuidados habidos y por haber, lo estamos evaluando constantemente. Los más autoexigentes con nuestros proyectos somos nosotros, en todas las materias, partiendo por lo medioambiental…

¿Pero no sería lo mejor ambientalmente que dos proyectos compartieran ese activo?

-Sé que mirado desde afuera eso puede parecer posible, pero no es posible. Cada puerto está diseñado para su mineral, según dónde está el mineral, con el transporte y la frecuencia que tiene cada mineral. No es elástico.

¿No es cosa de aumentar la capacidad?

-Es que aumentar la capacidad del puerto es un nuevo proyecto, que debe tener todas las aprobaciones medioambientales. Tendría que partir de cero. No es viable.

Entonces, ¿lo más probable es que no haya conversaciones?

-Hoy día no hay ninguna conversación. Desde que llegué a CAP en 2018 no he estado ni he escuchado ninguna conversación. Antes, cuando los proyectos estaban en un momento más incipiente, porque son proyectos cercanos, entiendo que sí hubo algunas conversaciones muy, muy genéricas.

Pero todo depende del precio…

-El precio es cero factor. No es un tema de precio.

Presidente de Canal 13: “Es conveniente tener una asociación. Ahora yo empujaría algo así”

Jorge Salvatierra, presidente del directorio de Canal 13.

Andrónico Luksic Craig entró a Canal 13 en 2010, pero recién a fines de 2017, tras comprar el porcentaje que aún mantenía la Universidad Católica, subió al 100%. En ese momento designó a un nuevo presidente del directorio: Jorge Salvatierra, quien había liderado VTR cuando el grupo Luksic participaba en esa empresa. Había trabajado de cerca con Guillermo Luksic, fallecido en 2013, pero también tenía cercanía con el hermano mayor. Desde esa fecha, y hasta ahora, Salvatierra preside Canal 13, en un directorio que integran además Carolina Altschwager, Rodrigo Swett, Rodrigo Terré, Alicia Zaldívar y Roberta Valenca. El director ejecutivo es Maximiliano Luksic, hijo del controlador.

Salvatierra, que además de presidir CAP es director de Entel y antes de Dimacofi, usa un concepto para los directores que están en más de una mesa: la polinización de ideas. Así, un concepto aplicado en una compañía puede ser replicado en otra. Cuando en CAP lanzaron el programa Huachipato Sostenible para el brazo siderúrgico, Salvatierra trasladó el concepto a la estación televisiva. “Yo importé ese nombre, en un minuto cuando estábamos en una nueva etapa de pérdidas, para lanzar el programa de Canal 13 sostenible. Max (Luksic) se subió rápidamente al carro, lideró bien, y armamos un grupo de trabajo bajo ese lema”, explica.

Una de las metas ya está cumplida: revertir números rojos de casi una década. Hace poco, en Pulso, Max Luksic dijo: “Vamos en el camino correcto”. Lo mismo cree el presidente de la empresa, Jorge Salvatierra. “Canal 13 va a tener utilidades por segundo año seguido, que para mí era un objetivo importante”, sostiene.

“Ahora, a Canal 13, o un canal de televisión, no lo evaluaría solo desde el ángulo de un negocio: para bien o para mal es más que eso”, agrega. El año pasado ganó $ 7.206 millones y en la primera mitad de 2021 las utilidades sumaban $ 813 millones. Salvatierra dice que otro objetivo para este año era renovar el matinal de Canal 13 con un nuevo programa que partirá en noviembre. “Para el próximo año yo quiero que la relevancia aumente. Ese sería un objetivo para el 2022″.

¿Cómo se mide eso?

-Se mide en relación a cuánta discusión generas, quién está atento a lo que estás mostrando, quién va a tu canal porque quiere ser entrevistado. Y se mide también por el rating. Pero con una base de sostenibilidad alcanzada.

Cuando usted dice que un canal de televisión es más que un negocio, ¿a qué se refiere?

-A que tiene trascendencia, tiene influencia. Nunca me ocurrió en ningún trabajo que tanta gente opinara de mi trabajo. Todos, todos opinan y todos tienen un consejo y una crítica. Eso te prueba la relevancia: tienes una responsabilidad que es muy importante. Yo no dejo de reconocer que muchas veces nos equivocamos y hemos tenido momentos malos, pero en momentos en que el país estaba muy complicado y en que todos nos equivocamos, en alguna medida. Pero también hemos mostrado cosas que le han servido a mucha gente para entender cosas de este país.

¿Cuáles han sido esos momentos malos?

-Yo creo que inmediatamente después de octubre 2019 tuvimos algunos errores en la forma en que comunicamos algunas cosas que estaban pasando. Pero después hemos mostrado realidades, situaciones, hemos dado oportunidad a gente que hable, que se exprese. Para el que quiere entender algunas cosas y saber lo que pasa en otras realidades, la televisión le puede ayudar. El que no quiere, obviamente, va a encontrar que lo que hacemos es todo malo.

¿Qué mandato que le dio el controlador?

-Yo le pregunto muchas veces a él más o menos su idea. “No, me dice. Yo confío en ti”. Andrónico nunca me ha llamado para dar un lineamiento editorial. Nunca, ni una sola vez. El confía, tenemos conversaciones más genéricas, esto sí; esto no; esto acá, el gobierno corporativo, la relación con los directores ejecutivo, con el anterior y con Max, eso. Pero nunca un lineamiento editorial. Que seamos un canal relevante y ojalá tengamos utilidades es lo que he tomado, decodificando lo poco que me dice.

El grupo Luksic tiene socios en todos sus negocios. ¿Sería bueno tener aquí también?

-Yo personalmente creo que sería conveniente, pero creo que antes no podíamos. Yo lo dije en una entrevista en La Tercera: una vez que ordenemos esto, creo que sí. Y ahora está ordenado. Ahora yo empujaría algo así. Creo que es conveniente, en el mundo hoy día en la comunicación y lo que está pasando en los contenidos, tener una asociación.

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