Colaboración y confianza: pilares de la nueva economía digital




El cloud computing es la tecnología que ha permitido que millones de personas continúen operando y subsistiendo desde sus hogares. Estas tecnologías han desempeñado un rol clave -si bien mucho más silencioso- en medio de uno de los mayores desafíos que ha enfrentado la humanidad a lo largo de su historia.

Cuando surgió este concepto de “nube” hace más de una década, existía una gran distancia tecnológica entre los entornos de nube pública y el on premise tradicional; sin embargo esta distancia se ha ido acortando progresivamente, y este enfoque es lo que hoy nos permite mover fácilmente cargas de trabajo, además de reutilizar la infraestructura actual y aprovechar al máximo la experticia de los equipos TI de nuestros clientes. Lo que hacemos en Red Hat junto a nuestros partners es unificar la experiencia de administración de entornos, ya sean locales o en la nube.

Una nube pública hoy es básicamente un centro de datos que no es administrado por el cliente. Dentro de él se encuentran diversos recursos tecnológicos (como aplicaciones, espacio de almacenamiento, capacidad de cómputo, etcétera), que el cliente puede utilizar y facturar como instancias de su servicio de entorno cloud.

Hace algunos días concluyó nuestra primera edición de Cloud Connection, un ciclo de encuentros que organizamos a nivel regional con los proveedores de nube más importantes del planeta. En orden cronológico, tuvimos el gusto de conversar con AWS, Google Cloud, IBM Cloud y Microsoft Azure.

Creo hablar en nombre de todos quienes participamos, al invitarles a revisar estas conversaciones, que están disponibles on demand. Son una excelente experiencia para sumergirse en el mundo de oportunidades que ofrece el cloud, y muchas de las visiones que aquí les presento, son lecciones valiosas que me llevo de este intercambio.

La más importante de ellas, a mi juicio, es que el cómputo en la nube habilita nuevos modelos de negocio, lo cual es fundamental para que cualquier empresa -de cualquier tamaño o industria- mantenga su competitividad en el mercado moderno.

La principal misión de la nube híbrida es ser un catalizador del cambio cultural a lo largo de toda la organización, y en ello radica su poder de transformación organizacional. Los proyectos exitosos de nube híbrida están generalmente ligados a lo que en Red Hat llamamos “proyectos transformacionales”, y generalmente estos están relacionados con la implementación de prácticas y cultura DevOps.

El código abierto empresarial es el modelo ideal para trabajar en la nube, porque entrega respaldo y flexibilidad al cliente. Además, en el mundo open source puedes elegir el acompañamiento del mejor proveedor para ti, con total libertad de cambiar cuando sea necesario.

Otra característica distintiva de la nube híbrida potenciada por código abierto es su fomento de la innovación. Esto ocurre porque esencialmente el open source es un modelo de creación de tecnología, no un modelo de consumo.

Todos podemos contribuir al stack tecnológico del código abierto. Un ejemplo de esto es Kubernetes -herramienta esencial en la administración de contenedores-, un desarrollo original de Google que desde 2016 se liberó a la comunidad, y gracias a ello se desarrollaron literalmente cientos de miles de mejoras sobre sus capacidades originales, beneficiando así a sus creadores, a la comunidad global de desarrolladores, y a todas las personas que alrededor del mundo nos hemos beneficiado con las mejoras del cloud en diversos bienes y servicios.

Un tercer elemento distintivo del código abierto es quizás un poco más sutil, pero igualmente determinante. En un mundo donde los clientes pueden optar libremente por las tecnologías, los vendors de TI estamos obligados a ofrecer cada día el mayor valor para nuestros clientes, y el open source asegura esa agilidad para responder a estas demandas.

En síntesis, para ser exitosos en el mercado moderno debemos estar dispuestos a “soltar” cosas como la administración de la infraestructura TI, y cambiar la relevancia y la naturaleza de distintos roles en nuestras organizaciones; no sólo en los departamentos de tecnología. Debemos estar muy atentos internamente a la gestión del cambio cultural: cómo reformulamos las habilidades de nuestro personal, cómo manejamos las ansiedades ante el futuro, y construimos confianza en nuestros proveedores para liberar nuestro potencial en otras áreas de aporte al negocio.

En nuestra experiencia con clientes, no vemos la necesidad de esperar para implementar nuevas tecnologías y procesos, sino de aprovechar este momento de cambios e incertidumbre para avanzar. Por eso, recomiendo a las empresas que se animen, se atrevan, analicen y consulten. Hay muchos espacios de aprendizaje para lograr un rediseño del negocio, para así crecer en un mundo que se transforma más rápidamente que nuestras organizaciones.

Eugenio Rodríguez, Country Manager, Red Hat Chile

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