COVID - 19, 20, 21 …

05 DE JULIO DE 2020 / CALAMA Adulto mayor en bicicleta con la mascarilla mal puesta, durante la cuarentena total crisis sanitaria COVID-19 que vive el pais. FOTO ALFONSO FERNANDEZ /AGENCIA UNO

En pocas palabras, debemos comprender que el problema epidemiológico una vez encontrada la primera vacuna tiene una alta probabilidad de extenderse en el tiempo, y como tal debemos adecuar nuestra conducta en todas las dimensiones necesarias para poder caminar por un camino que sea más seguro, menos vulnerable y sostenible en el tiempo.




La nueva y frenética “carrera espacial” por lograr la tan ansiada vacuna contra el COVID-19 está desatada: en Inglaterra, EEUU, China, Israel y otros países 145 iniciativas compiten en fase de desarrollo y 21 en fase clínica por el logro de ser la primera en lograr la tan ansiada vacuna. Contraproducente a lo que fue la carrera espacial, es probable que el ansiado hito lejos de ser el descubrimiento de una conquista definitiva, sea sólo el paso hacia una nueva realidad. En concreto, los primeros estudios clínicos muestran que la vacuna entregaría inmunidad para algunos tipos de COVID-19 y dado que la tasa de mutación del virus es 3 veces mayor a la de la Influenza, la estrategia más efectiva con la cual los países puedan enfrentar la pandemia tendrá que ser en prevención e intervenciones no farmacológicas que nos permitan coexistir con las mutaciones del COVID-20 o COVID-21.

A nivel de políticas públicas, ello implica que los instrumentos del Estado deberán considerar que la situación actual podría prolongarse a pesar de la disponibilidad de una vacuna, para lo cual requerirán ajustar los horizontes de su implementación y presupuestos de sustentabilidad. A nivel de emprendimiento, tendremos que profundizar estrictos protocolos de testeo, gestión de datos y trazabilidad que permitan sostener la actividad económica en condiciones inciertas. A nivel de soluciones, la transformación digital y economía circular están en paralelo generando fuertes cambios en tendencias que acentúan la introducción de diferentes soluciones a nivel de teletrabajo, aislamiento social, logística y toma de decisiones. A nivel de población vulnerable - ancianos y población en condiciones de hacinamiento - urgen medidas de flexibilización del código laboral y de protección adicionales del personal que está en contacto frecuente con hogares de adultos mayores, además de modificaciones a la planificación de viviendas sociales modulares para que al mismo costo se puedan ampliar los 40-50 metros cuadrados, a los 80 que les permitirían a las familias chilenas vivir juntas en forma segura.

En pocas palabras, debemos comprender que el problema epidemiológico una vez encontrada la primera vacuna tiene una alta probabilidad de extenderse en el tiempo, y como tal debemos adecuar nuestra conducta en todas las dimensiones necesarias para poder caminar por un camino que sea más seguro, menos vulnerable y sostenible en el tiempo.

-El autor es Consejero Sofofa

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