El año del Grupo Luksic

Quiñenco

Las empresas del conglomerado ganaron casi US$ 1.500 millones en el año de la pandemia. Sus controladores recibirán poco más de US$ 500 millones en dividendos, de la mano de Antofagasta Minerals, Banco de Chile y Vapores, la naviera del holding que revirtió años de malas cifras y aprovechó la recuperación del comercio global.




El 2020 será un periodo que el grupo Luksic no olvidará. En el año de la pandemia muchas grandes empresas estuvieron al borde de la quiebra y muchas otras vieron desplomarse sus ventas y utilidades. En cambio, el grupo Luksic fue, probablemente, el que mejor sorteó el peor año en décadas y logró ganancias por casi US$ 1.500 millones de la mano de los buenos desempeños reportados hasta ahora por Vapores, Banco de Chile, CCU -todas filiales del holding Quiñenco- yAntofagasta Minerals, minera liderada por Jean Paul Luksic.

Y las cuentas serán todavía más alegres, pues los controladores recibirán dividendos por cerca de US$ 510 millones, básicamente de tres fuentes: Antofagasta Minerals, Banco de Chile y Vapores.

Es que en 2020, y cumpliendo con lo estimado por los inversionistas, Compañía Sud Americana de Vapores logró salir a flote luego de década de malos resultados. Y, por primera vez en 11 años, repartirá dividendos. La firma propondrá en la próxima junta de accionistas, cita que debería realizarse en abril, repartir el 77% de las utilidades generadas en 2020, año en que la firma registró US$ 222 millones en ganancias, casi US$ 100 millones más que en 2019. El grupo tiene el 62% de Vapores, a través de Inversiones Río Bravo, Quiñenco e inversiones Norte Verde, y la familia recibiría un dividendo de US$ 105 millones.

La cifra es mayor al pago que tendrán desde Banco de Chile, entidad que este jueves, en la junta ordinaria de accionistas, propondrá repartir el 47,6% de las utilidades registradas en el año de la pandemia, las que totalizaron US$ 633 millones. Con esto, el grupo, que posee un 25% de la entidad a través de LQ Inversiones Financieras (donde Citigroup tiene el otro 25%), recibiría US$ 78 millones.

El banco sorteó bien el 2020, en un año en que la banca como industria rebajó en 54,1% sus utilidades, totalizando US$ 1.747 millones. Por eso su presidente, Pablo Granifo, se manifestó lleno de “orgullo y satisfacción” en su última carta a los accionistas y destacó el “buen desempeño financiero” que lograron en el año de la pandemia.

Vapores, la nueva joya

Pero es Vapores la más agradable sorpresa de las cuentas del conglomerado. “Vapores podría convertirse en una empresa que pueda tener un orden de magnitud similar a la que hoy tiene Banco de Chile”, sentencia un ejecutivo cercano al grupo, refiriéndose a los flujos económicos que proporciona a sus accionistas.

Guillermo Araya, gerente de Estudios de Renta4, comparte la visión. “El dividendo de Vapores pasa a ser mucho más relevante y será un pago recurrente, porque a la compañía le irá mejor pensando que las utilidades de Hapag-Lloyd podrían, a lo menos, mantenerse o bien mejorar en el tiempo. Entonces, este resultado ya le pone un piso a los dividendos futuros que recibirá el grupo”, indica.

Los Luksic entraron a Vapores en 2011. En ese ejercicio, la naviera que estaba en manos del grupo Claro, cerró el año con pérdidas históricas para una empresa chilena: US$ 1.250 millones. Luego, en 2012, la familia tuvo que tomar el control de la firma para evitar su quiebra. El buen desempeño que ha logrado la empresa en los últimos trimestres no ha sido gratis. Desde 2011 se han realizado seis aumentos de capital, operaciones que suman poco más de US$ 3.100 millones. En la actualidad la naviera chilena posee el 30% de Hapag, la quinta mayor naviera a nivel mundial, firma que a su vez es responsable de un poco más del 95% de los ingresos de Vapores.

En sus análisis sobre el año de la pandemia, Vapores recuerda la abrupta caída del comercio mundial en el primer semestre, lo que se revirtió en la segunda mitad del año por la recuperación de la demanda global, que elevó las tarifas de los fletes a “valores históricos”. Además, la industria mantuvo un saludable equilibrio entre oferta y demanda, lo que llevó a las empresas navieras a reincorporar “la totalidad de su capacidad de flota activa prepandemia, operando al 100% de su capacidad”.

La minería, el mayor aporte

La compañía minera también logró un buen desempeño en 2020 y tomó una decisión aún más significativa: este año esperan repartir el 100% de las utilidades del año pasado, lo que que se tiene que ratificar en la junta de accionistas que el grupo realiza en mayo, en Londres. Con esto, los US$ 506 millones en beneficios significarán dividendos por acción de 54,7 centavos de dólar, por lo que el 60,6% que posee la familia Luksic a través de las sociedades Metalinvest Establishment y Kupferberg Establishment, controladas a su vez por Abaroa Foundation, le reportará dividendos por US$ 327 millones. Jean Paul Luksic también recibirá un buen dividendo. El empresario posee 4,21% de la minera, a través de Aureberg Foundation, por lo que podría recibir unos US$ 22,9 millones.

La decisión de distribuir el 100% de las ganancias y el brusco salto en el precio del cobre, creen cercanos a la minera, habría incidido en parte en el alza del precio de sus acciones. En el último año, según datos de Bloomberg, la acción ha tenido una rentabilidad de 167%, subiendo a una capitalización de mercado de 17.000 millones de libras esterlinas, casi US$ 24 mil millones.

El buen comportamiento de China y las mejores expectativas de consumo por parte de Estados Unidos, son algunos de los factores que están empujando a la minera y al mercado del cobre en general. Y si 2020 fue bueno, con un precio promedio de US$ 2,61 la libra, este año se augura aún más promisorio: con un valor promedio en lo va del 2021 de US$ 3,82 la libra.

CCU y Enex

La cervecera CCU, controlada por los Luksic en alianza con Heineken, logró cerrar el 2020 con ganancias tras haber tenido pérdidas durante el peak de la pandemia. De hecho, fue el último trimestre donde la firma pudo repuntar, de la mano del negocio cervecero, y finalmente ganó US$ 131 millones en el año del coronavirus, 26% menos que en 2019. Pese a la crisis, los ingresos totales subieron 1,9%, por un alza de 2,2% en los volúmenes. “El mayor volumen se logró a pesar del fuerte impacto negativo de la pandemia en nuestros volúmenes entre abril y agosto, mostrando una recuperación en forma de ‘v’ a lo largo del año”, informó la firma, cuya operación en Chile aporta el 67% de sus negocios. Mientras en el segundo trimestre, el peor del año, los volúmenes se desplomaron un 12%, en el cuarto trimestre saltaron 10,6%.

Y donde también se podría revertir el mal desempeño de los tres primeros trimestres del 2020 es en Enex. La compañía de energía del grupo perdía US$ 4 millones a septiembre de 2020, por el impacto de las mayores restricciones generadas por la pandemia, lo que se notó con más fuerza particularmente durante el segundo trimestre en el segmento de estaciones de servicio y también por la caída registrada en el precio del petróleo, explicó la compañía. Sus resultados del año completo -junto a los consolidados de Quiñenco- aún no son reportados y quizá mejore en algo la fotografía con el cuarto trimestre, cuando se recuperó la movilidad en el país. Pero no cambiarán mucho el panorama global: el 2020, la pandemia casi no afectó al mayor grupo económico chileno.

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