El desafío de la aplicación de interoperabilidad federada

La capacidad de dos organismos diferentes del Estado de intercambiar y utilizar información, manteniendo su identidad y responsabilidad, es fundamental para lograr una mayor eficiencia y rapidez en los procesos, con una mirada enfocada en el ciudadano.




Hoy las tecnologías y la información avanzan a una velocidad imparable. El mundo está interconectado, y la buena comunicación y conexión se vuelve fundamental. En este contexto la pandemia ha empujado a una gran cantidad de entidades públicas y privadas a digitalizar procesos y generar interoperabilidad entre las diferentes áreas.

Se habla constantemente respecto a lo esencial que resulta tener al interior de la operación una plataforma interoperable que conecte los sistemas, procesos y la comunicación entre las diferentes áreas de una organización. Durante los últimos años se ha presentado un nuevo concepto que ha comenzado a reflotar los cuestionamientos respecto al rol que cumplen las entidades del Estado relacionada a la conexión y recopilación de información de los ciudadanos.

En efecto, resulta fundamental continuar hablando sobre el concepto de interoperabilidad federada. Pero ¿Qué significa esto? En palabras simples, para InterSystems este concepto se puede entender como “la coordinación o conexión entre los diferentes organismos del Estado, manteniendo la responsabilidad e identidad de cada uno”.

“Es una idea que está relacionada con la conexión de la información, donde cada entidad es responsable de sus datos y seguridad, sin embargo se comparten entre los organismos con ciertos resguardos para generar una plataforma de servicio a los ciudadanos”, asegura José Fuentealba, sales manager de InterSystems.

Desde el punto de vista de la compañía y del rol que juega dentro de esta área, la interoperabilidad federada es en esencia la implementación de una plataforma capaz de implementar adecuadamente las transacciones e interacciones entre los distintos organismos del Estado, considerando algunos aspectos esenciales, como por ejemplo: seguridad, trazabilidad, escalamiento, consentimiento y todo dentro de una mirada centrada en el ciudadano. En este sentido, “es muy importante tener en cuenta que todo lo que hace el Estado tiene que ver con servicios pensados en la población, por tanto, lo que finalmente se busca es generar coordinación o habilidades que permitan generar un mayor beneficio para la población”, agrega el ejecutivo.

Según José, “es importante enfatizar que dentro del Estado su interpretación se extiende más allá del concepto puramente técnico. Involucra retos de diversos tipos para el intercambio efectivo de información, bajo un enfoque sistémico, relacionados con la voluntad política, la formación de los involucrados y el cambio cultural al interior de todo el Gobierno, todo esto para trabajar en conjunto en la necesidad de integrar procesos interinstitucionales y la construcción de un marco legal adecuado que le otorgue las facultades a una entidad para intercambiar su información.

Efectivamente, uno de los desafíos dentro de cada institución es el crear una cultura de cooperación en el sector público, que va más allá de los contactos formales entre los directivos públicos, hoy en día existe la percepción de que la información es poder y que compartirla implica sacrificar la independencia de la organización. Sin lugar a dudas, el no contar con una cultura de transversalidad y colaboración es una barrera que impide el éxito de los proyectos de interoperabilidad”.

“Es una idea que está relacionada con la conexión de la información, donde cada entidad es responsable de sus datos y seguridad, sin embargo se comparten entre los organismos con ciertos resguardos para generar una plataforma de servicio a los ciudadanos”, asegura José Fuentealba, sales manager de InterSystems.

El mejor ejemplo que se puede dar para evidenciar los beneficios para los ciudadanos con la aplicación de interoperabilidad federada es, cuando una persona debe realizar trámites de manera presencial y se encuentra con la lamentable situación de ser ella quien debe recopilar la información, consolidarla y entregarla al organismo. ¿No debería ser el Estado la entidad encargada de consolidar toda la información? Esto genera que el mismo ciudadano sea el delegado de la interoperabilidad.

Con la aplicación de interoperabilidad federada se podría generar una mayor agilidad, debido a que un organismo utilizando los beneficios de la tecnología es capaz de coordinar mucho más rápido que un ciudadano, con procesos ya predefinidos y automáticos, reduce efectivamente el tiempo de espera. Esto genera una evolución de todo el entorno disminuyendo hasta la huella de carbono al imprimir menos papel y transportarse a menos lugares.

Por tanto, si se tiene una buena interoperabilidad, activa y funcionando, todo el organismo del estado se vuelve más eficiente, hasta la comunicación se vuelve mejor.

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