Por Carlos AlonsoExpertos aprueban plan laboral, pero piden un subsidio al empleo más “robusto”
El desempleo se ubica hoy en 9,5% y hay 981 mil desempleados. Con este plan los expertos consideran que, si se aplica de manera correcta y se concreta la entrega de los 100 mil subsidios, la tasa de desocupación podría bajar cerca de un punto porcentual.

El gobierno lanzó su plan para apuntalar el empleo. En lo central las medidas incluyen una agilización de la inversión pública y la entrega de un subsidio a la contratación. Este último programa, que partió en julio de este año, tenía originalmente un cupo máximo de 25 mil subsidios. Hasta el viernes recién pasado había 66 mil postulaciones. Por lo mismo, fuentes que conocen este proceso, afirman que se ampliarán en 75 mil los cupos, para llegar a un total de 100 mil subsidios.
Este instrumento entrega una bonificación mensual de 50% de un ingreso mínimo para hombres y de 60% para mujeres. Se otorga a la empresa por un período de cuatro meses y para optar a este el trabajador debe contar con una cotización previsional pagada, de tal modo de acreditar su contratación y en modalidad indefinida.
Otro de los requisitos es que deben recibir una remuneración bruta mensual que no supere los tres ingresos mínimos mensuales ($1.660.659). La postulación se realiza a través del Sence.
Para los economistas el plan va en la dirección correcta, pero coinciden en que el subsidio debió ser por un plazo más largo, de al menos seis meses.
María José Abud, directora ejecutiva de Horizontal, plantea que “muestra un sentido de urgencia ante la crisis de empleo, sin embargo, el subsidio debiera ser más robusto. Con 43 meses de desempleo sobre 8%, se necesita un instrumento de mayor escala y duración. El instrumento que se propone es una buena alternativa, ya que apunta justamente a reducir los costos de contratación a los empleadores, sin embargo 4 meses es muy poco tiempo para el impacto deseado, como también un total de 100 mil cupos es todavía acotado”.
Para la economista, “se podría con responsabilidad fiscal, reasignar en la ley de presupuestos más recursos de otros Ministerios para ampliar los cupos y duración del subsidio”.
Soledad Hormazábal, directora de Evidencia en Pivotes, si bien considera que el plan “es adecuado para impulsar el empleo en el corto plazo desde el gasto público”, no obstante, asevera que “la evidencia muestra que mientras más corto un subsidio su impacto es menor y se diluye antes en el tiempo. A nivel internacional, un subsidio de 6 meses es considerado corto y acá estamos hablando de solo 4 meses”.

Pablo Eguiguren, director de Políticas Públicas de LyD, añade que “la información que ha entregado el gobierno muestra que hay una importante demanda por este tipo de beneficios, lo que debería ayudar a dinamizar el mercado laboral. Sin embargo, es importante recordar que estos subsidios son por un número acotado de meses. Entonces, para el corto plazo ayuda, pero para que el sector privado vuelva a contratar se necesitan medidas más permanentes: crecimiento económico y disminuir los costos de contratación”.
Para el economista de La Firma y exasesor del ministerio del Trabajo en el gobierno de Gabriel Boric, Fidel Bennett, sostiene que “los subsidios de manera transitoria es una buena herramienta, pero se esperaba un esfuerzo mayor dado el desafío”. Asimismo, dice que “la idea es engancharlo con apertura de puestos de trabajo y lo comprometido en materia de inversión es sólo reposición de recursos, no va a generar un shock que signifique abrir nuevas plazas laborales. Quizás sólo actúe sobre reemplazo de trabajadores y no apertura de puestos de trabajo”.
David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la UC, plantea que la situación actual “se debe avanzar de manera simultánea tanto en medidas de emergencia como en medidas de carácter estructural”.
En ese escenario subraya que “los subsidios en una situación de emergencia es un recurso importante, especialmente si se consideran para nuevos empleos y de duración limitada. Sin embargo, 100 mil subsidios es inferior a lo que habría sido deseable pero también se entiende que el país tiene hoy restricciones fiscales mayores”.
Otra mirada entrega Benjamín Villena, académico del Instituto de Políticas Económicas de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello:“Es la herramienta a mano para el corto plazo. La mejor evidencia disponible muestra que los subsidios a la contratación funcionan mejor en períodos de alto desempleo y focalizados en grupos más vulnerables. Su efectividad depende de reducir la burocracia para acceder a ellos, y de que financien contrataciones que no habrían ocurrido de todas maneras, algo difícil de verificar. Los remedios de largo plazo son otros: inversión que impulse el crecimiento y una regulación laboral que favorezca la productividad y la adaptabilidad”.
¿Bajará la tasa de desempleo?
El desempleo se ubica hoy en 9,5% y hay 981 mil desempleados. Con este plan los expertos consideran que, si se aplica de manera correcta y se concreta la entrega de los 100 mil subsidios, la tasa de desocupación podría bajar cerca de un punto porcentual.
En ese aspecto, Bravo sostiene que, si bien “no se tiene información de los empleos asociados a la inversión en obras públicas o si se van a poner turnos adicionales, si se piensa que en el mejor de los casos se van a adicionar 100 mil empleos, eso equivale a un punto menos de desempleo, pero no está claro que ese sea el efecto neto y probablemente sea inferior”.
Abud añade que “en el mejor de los escenarios, si se llegaran a crear 100 mil puestos de trabajo nuevos en el corto plazo producto del subsidio y 25 mil puestos de trabajo por inversión, el empleo podría bajar cerca de 1,25 puntos es decir llegar en torno a 8,2%. Sin embargo, hay que tener en cuenta que parte de las contrataciones subsidiadas podrían haber ocurrido igual”.
Por ello, puntualiza que “lo prudente sería al menos pensar que la mitad serían nuevas. Si a eso le sumamos una creación de 25 mil puestos de trabajo por inversión pública anunciada en el plan fácilmente este plan podría implicar 75 mil empleos nuevos lo que equivale a una caída de 0,7 pp del desempleo actual, lo cual es una buena noticia pero insuficiente”.
Hormazábal añade que los subsidios a las nuevas contrataciones son buenas herramientas, por lo que permitirían bajar el desempleo en 0,8 puntos porcentuales bajo un supuesto heroico. Ahora, por estacionalidad, el desempleo debiera comenzar a bajar, por ello, este plan podría llegar potenciar esa reducción en 0,8 puntos porcentuales adicionales al efecto estacional".
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