Gobiernos Corporativos: renovar e innovar

000-Pymes

El primer paso siempre es reflexionar sobre su propósito: ¿Qué quieren sus accionistas?, para luego diseñar un modelo de negocios disruptivo que permita abordar el presente y enfrentar exitosamente el futuro.




Un entorno complejo, incierto y cambiante como el actual plantea nuevos desafíos para las empresas y sus gobiernos corporativos. Ya no bastan directores que posean redes o habilidades técnicas, sino también son indispensables perfiles con liderazgo y capacidades diferentes, entre ellas flexibilidad, diversidad, innovación, capacidad de escucha y empatía.

En el último tiempo, hemos apoyado a diversas empresas a fortalecer sus gobiernos corporativos. El primer paso siempre es reflexionar sobre su propósito: ¿Qué quieren sus accionistas?, para luego diseñar un modelo de negocios disruptivo que permita abordar el presente y enfrentar exitosamente el futuro, además de la estrategia que permita alcanzar esa aspiración: ¿Crecimiento? ¿Expansión? ¿Diversificación?... Todo esto mientras en paralelo vamos definiendo cuál es la organización, el gobierno corporativo y la cultura que necesito para llevar adelante esa aspiración estratégica. Se trata de un proceso evolutivo orientado a crear valor sustentable.

En el caso de las compañías con múltiples filiales se suma una complejidad adicional: para establecer un modelo sistémico, colaborativo y eficiente, debemos hacernos ciertas preguntas adicionales, entre ellas, ¿cuál es el rol del centro corporativo?, ¿en que filiales necesito directorios? o ¿qué comités debe tener cada uno de los directorios?; y determinar con claridad cómo se van a producir las conversaciones importantes, dónde se tomarán las decisiones y qué procesos claves debemos tener para soportar las decisiones importantes.

Estos nuevos principios deben traducirse en un cambio tangible en el directorio, de manera de ser realmente el "role model" para el resto de la organización. Es así que, por ejemplo, debe preguntarse cómo incorporar en la agenda y en el proceso de toma de decisiones temas ambientales, sociales y comunitarios, y asegurar que existan las capacidades en la organización para abordarlos. Aquí las recetas mágicas no existen, el directorio siempre es el primer responsable en el éxito del cambio y, generalmente, debe cambiar el mismo en múltiples dimensiones para lograrlo.

Como bien sabemos, el 2020 estará marcado de grandes complejidades. Tenemos que encontrar la manera de ser eficientes al mismo tiempo que generamos más y mejores beneficios para nuestros colaboradores y la sociedad, para lo cual es fundamental abordar los desafíos del presente y del futuro. Pero, ¿cómo hacerlo ante la incertidumbre? Al parecer, pararnos desde la oportunidad en vez del miedo, abrir la mente, ser innovadores y buscar nuevas formas de hacer las cosas, es el camino que debemos seguir.

Comenta