IPoM: BC pone sus fichas en la inversión para sustentar crecimiento del PIB del próximo año

Desalineándose del consenso del mercado, el Banco Central mantuvo su proyección de crecimiento 2019 entre 3,25% a 4,25% ubicando su punto medio en 3,75%, por arriba de todas las encuestas que apuntan a un 3,5%. Para este año, prevé que la actividad cierre con una expansión de 4%.


Inversión. Esa será la variable clave que sostendrá el crecimiento el próximo año y que llevó al Banco Central a mantener su proyección de crecimiento del próximo año en el rango 3,25%-4,25% ubicándose por sobre el consenso del mercado que espera un 3,5%. Así lo reveló el instituto emisor al presentar el último Informe de Política Monetaria (IPoM) .

En el desglose, el BC sube de 4,5% a 6% el crecimiento anual de esta variable. Su nueva estimación descansa “en las significativas revisiones al alza en el Catastro de Proyectos de la CBC”. También menciona el comportamiento de las importaciones de bienes de capital, la evolución de las condiciones de oferta y demanda de crédito más expansivas y la información cualitativa del Informe de Percepciones de Negocios. “El crecimiento de la inversión es positiva para la economía. Lo que cabe monitorear es que las proyecciones de inversión se vayan materializando”, acota el presidente del BC, Mario Marcel.

En la revisión del escenario para 2019, el instituto emisor reduce levemente la perspectivas para el consumo pasando de 3,4% a 3,3% y si se compara con la previsión de este año de 3,6% el ajuste es mayor. De acuerdo al análisis del Central esta variable ha perdido algo de dinamismo en lo más reciente, pero se proyecta que volverá a crecer a tasas acordes con el PIB. Esto se apoya en el crecimiento que muestra la masa salarial, al considerar en su medición la información corregida de salarios del INE.

Escenario 2018

Para el corto plazo, el instituto emisor situó en el piso del rango de 4% a 4,5% fijado en septiembre pasado el alza del PIB 2018.

El BC justifica esta nueva proyección sustentado en que los datos del tercer trimestre dieron cuenta de una desaceleración mayor que la esperada, influida mayormente por factores puntuales que afectaron a la minería y la industria manufacturera. Esto fue especialmente visible en septiembre, mes en que el efecto de los menores días hábiles superó lo previsto. Asimismo, menciona que si bien el crecimiento del Imacec de octubre de 4,2% se ubicó por debajo de lo proyectado por el mercado mostró una reversión significativa de lo sucedido en septiembre, y no cambia su perspectiva delineada en este informe. Nuevamente para este año, al igual que para 2019, el crecimiento del PIB se sustenta principalmente en la trayectoria de la inversión, puesto que la sube de 5% a 5,5%, mientras que para el consumo la reduce de 3,8% a 3,6%.

Los riesgos

Dentro del IPoM, se destaca que los mayores riesgos para la actividad vienen por el lado externo, por ello sitúan el sesgo a la baja. Esto se fundamenta en un deterioro abrupto de las condiciones financieras para las economías emergentes, que podría generarse por diversos elementos entre ellos la evolución de la inflación en Estados Unidos y la política monetaria. También le otorga un grado de relevancia al conflicto comercial entre EE.UU. y China, aunque menciona que las reuniones sostenidas entre ambos países durante la cita del G20, parece indicar que este conflicto no seguirá escalando, al menos por un tiempo. En Europa, se señala que ha tomado mayor fuerza la incertidumbre en torno al Brexit y la compleja situación de Italia. A nivel interno, en tanto, estiman que los riesgos para la actividad están balanceados. La economía se ha desacelerado respecto de comienzos de año, lo que era un fenómeno largamente anticipado. No obstante, esta desaceleración podría ser algo más persistente si el consumo no retoma el dinamismo esperado. Por otra parte, el repunte de la inversión podría acentuarse en la medida que se vaya avanzando en la materialización de otros proyectos de mayor tamaño.

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