La economía británica repunta en julio, pero acecha el brexit

Britain's Prime Minister Boris Johnson applauds outside 10 Downing Street on the occasion of the 72nd anniversary of the NHS, amid the coronavirus disease (COVID-19) outbreak, in London, Britain, July 5, 2020. REUTERS/Peter Nicholls

La actividad estuvo impulsada por la reapertura de restaurantes y bares a principios de julio.




El Reino Unido registró un fuerte crecimiento económico en julio a medida que se relajaban las restricciones por el coronavirus, pero las crecientes pérdidas de empleo y el riesgo de un brexit complicado amenazan con un final de año turbulento.

El producto interno bruto subió un 6,6% frente a junio, cuando ganó un récord del 8,7%, y la actividad estuvo impulsada por la reapertura de restaurantes y bares a principios de julio. Sin embargo, el país ha recuperado poco más de la mitad de la producción perdida durante las medidas de aislamiento, y recuperar el resto podría resultar difícil.

El ministro de Hacienda, Rishi Sunak, dijo que el repunte es “bienvenido”, pero el Reino Unido se enfrenta a un triple golpe que podría obligar a los responsables políticos a aumentar el apoyo monetario y fiscal para la economía.

Los casos de virus están aumentando, los planes del Gobierno de poner fin a su programa de ayudas por cese temporal del trabajo podría provocar un aumento en el desempleo, y una retirada difícil de la Unión Europea se cierne sobre las perspectivas económicas.

Todos los sectores crecieron fuertemente en julio, liderados por la construcción, dijo el viernes la Oficina de Estadísticas Nacionales. Pero el PIB sigue un 11,7% más bajo que en febrero, y los analistas advierten que una vuelta a los niveles previos a la pandemia podría estar muy lejos.

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Los riesgos incluyen pérdidas masivas de empleo a medida que se retira el apoyo salarial del Gobierno; nuevas restricciones para combatir un aumento reciente de las infecciones por covid-19; y el final del período de transición del brexit. Las empresas sufrirán la aplicación de aranceles, cuotas y controles aduaneros a menos que el Reino Unido y la UE lleguen a un acuerdo comercial antes de fin de año.

Las cifras del PIB llegan en una semana en la que la perspectiva de un acuerdo disminuyó drásticamente, después de que el primer ministro Boris Johnson amenazase con violar la ley internacional y reescribir el acuerdo de separación logrado el año pasado. Ello ha provocado una caída de la libra en los últimos días.

“Incluso con una salida gestionada del acuerdo de transición para el brexit, es poco probable que la producción perdida se recupere antes de finales del próximo año”, dijo Dean Turner, economista de UBS Global Wealth Management. “El último giro en las negociaciones plantea la posibilidad de que cualquier recuperación tarde más”.

Las amenazas están aumentando la presión para que el Gobierno del Reino Unido tome más medidas para apuntalar la economía. El Banco de Inglaterra, que ha ampliado su programa de compra de activos y ha reducido las tasas de interés a casi cero, ha declarado que tiene mucho margen para agregar estímulo monetario, mediante tasas negativas si es necesario.

Entretanto, Sunak se enfrenta a llamamientos para una ampliación del apoyo salarial a los trabajadores de los sectores más afectados. El temor es que más de un millón de personas puedan perder sus trabajos si el programa finaliza en octubre, como propone actualmente el Gobierno. El impacto podría descarrilar la reactivación de la economía desde su contracción del 22% en el primer semestre, la depresión más profunda entre las principales economías avanzadas.

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