La nueva lucha de las áreas verdes con el avance de la ciudad

PLAZA EGAÑA

Las edificaciones y autopistas han significado beneficios y costos para la ciudad, donde una de las víctimas del progreso ha sido la vegetación, que hoy busca revancha por medio del reclamo de las personas y nuevas mediciones que destacan o apuntan la falta de esta.




El corte de cinta en Plaza Egaña fue un balde de agua fría para una importante parte de los ciudadanos, quienes mostraron su malestar por el rediseño urbano que cambió el verde por el gris. La denuncia fue interpretada por algunos expertos como la toma de conciencia de las personas por la necesidad de más espacios verdes, un tema que reflota cada cierto tiempo en la Región Metropolitana.

Según un estudio del Centro de Políticas de la Universidad Católica (UC), el Gran Santiago cuenta con 4,7 m2 de área verde por habitante, dato que se contrapone al estándar del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (CNDU) que propone que sea de 10m2 por cada persona, el cual se encuentra sólo en las comunas de Lo Barnechea y Vitacura, dentro de la ciudad de Santiago.

En el desafío de aumentar las áreas verdes, la fundación Mi Parque apunta como clave el impulso de procesos que involucren a la comunidad y a las autoridades. "La primera herramienta para que el desarrollo de la ciudad sea uno sano respecto a los que es áreas verdes es garantizar una gobernanza de ciudad para pensar que la ciudad tenga los pulmones verdes que necesita", dice el director ejecutivo de la institución, Carlos Aubert.

Por su parte, el académico del Instituto de Estudios Urbanos y Director del Observatorio de Ciudades de la UC, Ricardo Truffello, plantea que el debate sobre el fomento o cuidado de áreas verdes no puede demonizar a priori la masiva construcción de edificios y carreteras en Santiago, si no "la ciudad va a llegar hasta Rancagua, generando impacto en la economía con respecto a tiempos de viaje; además de la pérdida de suelo rural, lo que también genera un impacto ecológico".

Otra de las medidas que asoma para fomentar la creación de nuevas áreas verdes en la ciudad es la ley de aportes al espacio público, que dentro de los próximos meses detallará con claridad que son aportes a la comuna en que se desarrolla un determinado proyecto. "Hay que tratar de enganchar estos mecanismos para que vayan de la mano con la necesidad de más áreas verdes", dice Truffello.

Desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) plantean que hay un importante déficit en este tema, indicando el trabajo de la puesta en marcha de 44 parques urbanos, donde destacan el del Mapocho Río, "un gran proyecto que se construirá entre Quinta Normal y Cerro Navia, contribuyendo a superar el déficit de áreas verdes en esas comunas", dice la jefa de división de desarrollo urbano de la cartera, Paz Serra.

Ante el desafío de la mantención de los parques ya existentes, el Minvu detalla que el Parque Metropolitano de Santiago está a cargo de la conservación de 23 parques urbanos de la Región Metropolitana, con un presupuesto anual de $15.500 millones. Mientras que los municipios tienen que cuidar sus áreas verdes ajustando el presupuesto de cada comuna.

La importancia del acceso

El desafío no es tan solo cuidar y aumentar los pulmones verdes que existen en las ciudades, sino que facilitar el acceso para las personas. En ese sentido, el informe de la UC plantea que un tercio de la población en la ciudad no se encuentra a 400 mts de una plaza, donde en su mayoría corresponden a comunas del sector poniente.

En ese sentido, el llamado del sondeo es no tan solo a mirar los parques como un desafío para cada una de los municipios por separado, ya que existen comunas que aportan áreas verdes y otras que consumen estos espacios de sus pares. Por ejemplo, Independencia ocupa cinco veces más áreas verdes de las que tiene el municipio y Ñuñoa junto a Santiago cuenta con una buena accesibilidad a las áreas verdes de sus vecinos, pese a contar con una baja cantidad de hectáreas dentro de la comuna, plantea el estudio.

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