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Las áreas donde la tecnología puede ayudar a un Santiago más inteligente

Cada vez que se habla de smartcity uno de los elementos recurrentes es el Internet de las Cosas (IoT), debido a los millones de sensores que entregan datos e información a sistemas inteligentes para tomar decisiones e impactar en la salud, transporte, seguridad y servicios básicos, entre otros factores. Pero para que todo resulte la conectividad inalámbrica es fundamental.


Un factor estratégico y saludable

Existe un consenso general en la industria tecnológica que uno de los grandes cambios de esta industria se dará en el área de la salud. Al respecto, el IoT es clave cuando hablamos de servicios de salud asociados a una ciudad.

“Si tú registras la cantidad de pacientes, los tiempos de espera, los tiempos de duración de la atención, puedes brindar un mejor servicio que considere todas estas variantes y le brinde mayor comodidad al ciudadano al ahorrar en tiempo”, dice Patricia Pelayo, ingeniera de Preventa del área BPO de Adexus.

Por su parte, Rubén Belluomo, gerente comercial Infor Cono Sur, agrega: “Al tener dispositivos conectados se puede recopilar y analizar grandes volúmenes de datos clínicos, permitiéndole a los profesionales de salud personalizar de manera más eficiente el tratamiento de cada paciente, teniendo estos dispositivos, hay un gran potencial para salvar vidas”.

Las arterias de la ciudad

-La tecnología en un Santiago cada vez más inteligente, claramente también impacta en el transporte, ya que el IoT es capaz de generar rutas más eficientes calculando los recorridos de forma óptima, definiendo la periodicidad de los distintos buses que se deben poner en circulación y en qué horarios.

“En la medida que esta información se vuelve más rica y esté disponible en tiempo real, la red permitirá tener un mejor flujo de vehículos y tráfico”, dice Rubén Belluomo.

Por su parte, Claudio Parada, regional commercial director Latam de Sovos, explica: “Los buses de Transantiago contaminan más o menos dependiendo del mantenimiento o de quien los conduce.

Se está analizando, gracias al IoT, que existen modelos de conducción que son más consumidores de combustible y en paralelo más contaminantes. Se está logrando establecer métricas de conducción que permiten que un chofer opere dentro de ciertos márgenes, mejorando su performance en consumo y material contaminante”.

5G: la materia prima

-Según el estudio Brief Accelerating Future Economic Value from the Wireless Industry realizado por Accenture, el desarrollo y adopción de tecnología inalámbrica de la próxima generación y la infraestructura de soporte aumentará el crecimiento económico y la creación de empleos en los próximos años.

De esa forma, sólo en Estados Unidos, los proveedores de conexión inalámbrica invertirán US$ 275 mil millones en infraestructura los próximos 3 años, lo que podría crear 3 millones de puestos de trabajo y aumentar el PIB anual a US$ 500 millones.

Esto podría ser replicado en Chile, especialmente cuando se desbloquee todo el potencial de 5G. “Esta es una gran oportunidad para la Industria de Telecomunicaciones local.

De esa forma, en los usos de IoT, desde mantenimiento predictivo hasta productos inteligentes, los proveedores de conexión inalámbrica jugarán un rol fundamental para permitir la conexión entre sensores, aparatos y centros de data y las personas”, dice Danilo Pavlovic, director de Telecomunicaciones de Accenture Chile.

Servicios ciudadanos y bienestar

-Otro sector clave es el de los servicios ciudadanos, es decir, aquellos que contribuyen en su bienestar, tales como el recogimiento de basura. “A través del IoT puedo definir de manera inteligente la periodicidad con la que se requieren definir los recorridos y horarios de estos camiones, los cuales pueden ser distintos de semana a semana.

Esto contribuye a un ahorro energético, de emisiones, la cantidad de camiones que se requieren, etc., lo que también es una contribución al medio ambiente”, comenta Patricia Pelayo.

Incluso, aquí también se puede agregar temas relacionados a marketing que permiten una mejor “experiencia” de los ciudadanos. “Por ejemplo, un caso que se está llevando a cabo ocurre en los estadios, donde se detecta la camiseta del equipo preferido, y dependiendo de esto una máquina entrega un descuento o promoción”, explica Claudio Parada.

De los datos a los planes de seguridad

-Otro factor clave donde la tecnología ya está consolidada en las urbes, es la seguridad. Actualmente, las ciudades ya están llenas de cámaras, pero aplicando el IoT a estas redes visuales, podemos dar un diagnóstico más certero de las problemáticas, con alarmas mucho más rápidas, y así contribuir en la prevención de delitos.

“Todo esto impacta en hacer más eficiente la ciudad a través del IoT y la analítica, haciéndola más cómoda y sustentable al reducir los tiempos de espera en distintos segmentos y además, al hacer más eficientes los recursos, lo que contribuye a construir una ciudad menos contaminante.

En ese sentido los ciudadanos contribuyen como un sensor más a través de sus smartphones, que permiten, por ejemplo, determinar afluencias en paraderos, salas de espera, etc.”, asegura Patricia Pelayo, de Adexus.

La veta del IoT en la educación

-Por último, la empresa Sovos hace hincapié en un tema que no es menor para una buena convivencia ciudadana: La educación. “Para entender y proyectar la deserción estudiantil, las instituciones de educación están monitoreando en tiempo real la asistencia a clases, y así vincularlas con el pago de las mensualidades y establecer dentro del modelo, por ejemplo, cuánto tiempo está el alumno dedicado a navegar por internet utilizando la Wifi del establecimiento en asuntos no propios de la educación que se está siguiendo”, dice Claudio Parada, regional commercial director Latam de Sovos, y agrega: “Estos modelos son cada vez más asertivos, dado que son máquinas de aprendizaje que mejoran mientras más información van capturando”.

Además, factores como la red de cámaras y optimización del transporte también colaboran en un entorno más óptimo para estudiantes y establecimientos.

Cómo lograr una energía más eficiente

-Las smartcities son un conjunto de iniciativas de sensorización para informar a los ciudadanos y eso permitirá mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. “Las mejoras en la ciudad, y sus ciudadanos, tiene una componente muy fuerte en la gestión adecuada de recursos naturales aumentando la eficiencia energética, lo que trae como consecuencia una mejor calidad de vida de los ciudadanos”, comenta Marco Terán, director de Desarrollo Digital de Fundación País Digital.

En Infor opinan que “el IoT es fundamental para el consumo eficiente energético en las ciudades. Los sensores indican donde puede haber fallas y así prevenirlas o resolverlas”, comenta Rubén Belluomo.

De hecho, en Santiago cada vez más son los edificios que se certifican con la norma sustentable LEED. Por otro lado, varias municipalidades han comenzado su proceso de conversión de luminaria pública hacia luces LED.

La clave de los servicios básicos

– Las empresas de servicios básicos o “utilities” consideran a los sensores de IoT como un factor cada vez más estratégico para medir el consumo o el flujo de electricidad, agua o gas, por nombrar los servicios más comunes.

En este aspecto, la Fundación País Digital realizó un estudio que analizó a nivel mundial más de 115 iniciativas en 36 ciudades a nivel global, estimando que cada chileno que viva en una ciudad inteligente podría obtener beneficios económicos reales de US$390 anual, registrándose sus principales ahorros en los tiempos de transporte, beneficios por uso y medición de servicios públicos (agua, electricidad, gas) y cambios de conducta para hacer más eficiente el uso de recursos renovables (economía circular, reciclaje, reúso).

“De esta manera, los segmentos más relevantes a considerar serían el sector de medios de transporte, digitalización en utilities y monitoreo y eficiencia de recursos naturales”, señala Marco Terán.

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