Las tratativas de las aerolíneas con el gobierno para buscar su sobrevivencia

Sky Airline

Una semana intensa tuvo el sector aéreo nacional: conversaciones con el Ejecutivo, el diseño de un plan global que aún no ha visto la luz y reuniones internas para evitar los despidos masivos. Todo, para alejar la temida inviabilidad que pudiera sacudir al sector en el primer trimestre del año y sobre todo a Latam, la compañía más expuesta en esta crisis de alcance global. La posibilidad de una potencial ayuda estatal aún no se esfuma: “Todo está en manos de Hacienda”, indican en el gobierno.


Una compleja última semana vivió la industria aeronáutica nacional. El riesgo de que las empresas caigan en una potencial inviabilidad en los próximos tres o cuatro meses, debido a las consecuencias de la crisis del coronavirus en el sector, tuvo tanto a Latam como a Sky y Jetsmart en intensas conversaciones con el gobierno, siendo la ministra de Transporte, Gloria Hutt, la que mostró más cercanía con la petición de las compañías respecto a que el Ejecutivo diseñe una batería de medidas que les permita tener el flujo de caja necesario para afrontar la que han llamado, la peor crisis en la historia de la aeronáutica mundial.

Pero los acercamientos, que comenzaron el viernes de la semana anterior y continuaron el lunes siguiente, tuvieron un abrupto corte, luego de la molestia del gobierno ante la salida en televisión de Latam pidiendo abiertamente una ayuda estatal para salir de la crisis. Esto sorprendió a las otras empresas, las que hasta ese momento estaban optimistas ante la “disposición a escuchar” que había mostrado el Ejecutivo y que gatilló incluso el diseño de “ideas” por parte de las privadas para planificar una especie de petitorio formal que sería enviado al Ministerio de Hacienda (y que podría contener, entre otras cosas, exención de algunos costos en aeropuertos). “No es solamente Latam, sino todos, todos tenemos que tomar las medidas para resguardar la sustentabilidad del sector”, enfatiza una fuente de la industria.

Hoy, la puerta aún no está cerrada. De hecho, en el gobierno indican que quedó una cita pendiente entre la titular de Transportes y el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, luego de la negativa que el martes pasado hizo un tajante ministro de Economía Lucas Palacios, y también la del Presidente de la República, Sebastián Piñera. Así, pese a esto último, el acercamiento de las empresas y el gobierno se mantiene. A los contactos estrechos con Transportes se suman los que mantienen con el canciller Teodoro Ribera, ambas carteras con las cuales se está coordinando todo el proceso de repatriación de los chilenos que quedaron varados en diferentes países, luego de los anuncios de cierre de fronteras.

Las fuentes consultadas indican que ahora todo está en manos de Briones, ministro que el jueves anunció un millonario plan de estímulo fiscal con medidas por hasta US$ 11.750 millones -4,7% del PIB- para afrontar la crisis y que están enfocadas en las personas, el empleo y las pymes. Este paquete también están siendo analizado por la industria aérea, la que está viendo, por ejemplo, que el proyecto de Ley Covid-19 de protección a los ingresos laborales podría ser una forma de paliar la delicada situación financiera que está viviendo el sector y evitar despidos masivos en una industria que en total genera 200 mil empleos a nivel nacional. “Gran parte de los costos de las aerolíneas son la tripulación y la gente, y si se aplica el anuncio del ministro para el sector, podría ser a favor de la industria y del país. Estamos estudiando la aplicabilidad y haciendo las consultas”, indica un ejecutivo del rubro.

Ayuda mundial

En el mundo, hay naciones y gobiernos que ya han tomado medidas en favor de este sector. Es el caso de Brasil, país que el miércoles anunció, a través del ministro de Infraestructura, Tarcisio Gomes de Freitas, que las aerolíneas tendrán plazos mayores para entregarles a los reguladores aéreos el valor recaudado a los pasajeros por las tarifas de transporte, e igualmente un plazo mayor, de hasta doce meses, para reembolsar a los pasajeros que tuvieron que cancelar sus pasajes por el coronavirus.

Este apoyo no es menor, destacan en la industria, pues el sector vende US$ 1,2 trillones en el mundo y tiene costos fijos que representan entre un 40% y un 50% de su estructura de costos, por lo que la flexibilización de los pagos le da una cierta holgura al flujo de caja de las firmas.

En Colombia, indica un ejecutivo, han existido varios acercamientos y, hasta la fecha, habría un apoyo verbal de parte del gobierno de Iván Duque, para generar un plan especial para este sector. Hasta ahora, el país cafetero solo ha presentado un nuevo crédito de Bancóldex para ayudar al flujo de caja, enfocado a la aviación y al turismo. En Perú y Argentina existen conversaciones iniciales, donde las compañías están explicando el delicado escenario que están enfrentando.

En Estados Unidos, en tanto, el presidente Donald Trump ya declaró que apoyará a la industria aérea y el Congreso determinó que pondrán a disposición US$ 58 mil millones a modo de préstamo para las aerolíneas.

Esta señal fue bien recibida en la industria, pues cuentan fuentes del rubro que “el sistema financiero está cerrado” para las aerolíneas. “Hoy ninguna línea aérea en el mundo podría emitir un instrumento de deuda para enfrentar la crisis. Eso está fuera de discusión”, indica la fuente. Agrega que, por esa razón, las compañías están trabajando internamente en todas las potenciales palancas que existan para darles solidez a las empresas.

En el caso de Latam, cuentan ejecutivos del sector, ya estarían en conversaciones con sus acreedores para correr algunos vencimientos de deudas de corto plazo. “Lo bueno para la empresa es que no tiene ningún vencimiento importante en el corto plazo”, sostiene un ejecutivo al tanto de la situación de la aerolínea ligada a la familia Cueto. Tema no menor, considerando que Latam tiene una deuda que asciende a los US$ 7.200 millones.

En el caso de Sky, la firma cuenta con una caja un poco más holgada, ya que en noviembre del año pasado tomó una decisión que hoy se ve como una especie de salvavidas. En ese momento, la compañía que prontamente cambiará de CEO, decidió reducir en un 40% la oferta de aviones, medida que estaba dentro de la estrategia de renovación de flota. “Ese menor costo los beneficia”, destaca una fuente de la industria.

Mínimo nueve meses

La preocupación principal es la incertidumbre respecto de la extensión de la crisis que ha provocado la propagación del Covid-19. En Latam han señalado, en las conversaciones con sus trabajadores, que es posible que recién en junio pueda haber pequeños indicios de reactivación de la actividad aérea. Sin embargo, en la industria saben que si bien los efectos del virus podrían extenderse por unos tres a cuatro meses, la recuperación del negocio aeronáutico recién se podría empezar a evidenciar en unos nueve meses más. “Esta situación es compleja. El virus puede que dure dos a tres meses, pero la industria no se va a recuperar en ese tiempo. No sé la extensión, pero es posible que dure seis a nueve meses”, indica un ejecutivo del rubro.

“Creo que ese es un escenario razonable, porque lo más probable es que haya una contracción económica fuerte. Es razonable pensar que la recuperación será lenta. Sería ilusorio creer que esto vuelva a la normalidad al día siguiente que se acabe la cuarentena, no será así”, señala otro actor del sector.

Por eso hay analistas que ya le ponen fecha a las potenciales quiebras de las aerolíneas. Según el análisis de CAPA, Centro para la Aviación, las empresas quebrarían a fines de mayo si no tienen ayuda de los gobiernos. JP Morgan, en tanto, estima que en un escenario sin vuelos, Latam solo sobrevivirá unos cuatro meses. Por eso en el sector son enfáticos en señalar que “no habrá ninguna línea aérea en el mundo que vaya a sobrevivir sin ayuda estatal”. Y, agrega la fuente, “esta es una industria extremadamente golpeada y tenemos que trabajar todos juntos para poder ayudarla. No sé si podemos resolverlo solos”.

Un factor que muestra la crisis interna que viven las firmas es la fuerte caída que están teniendo los ingresos. “Es necesario tomar medidas para poder enfrentar un escenario donde el ingreso se reduce en un 70% y 80%. Eso está pasando en otros países y no hay ninguna industria que pueda resistir una reducción de esa magnitud de un día para otro”, señala en ejecutivo financiero del sector.

Y en cuanto a la disminución de vuelos, las empresas ya tienen un panorama al respecto, el que no se ve muy optimista. De hecho, hoy Latam está ocupando el 50% de su capacidad y Sky ya redujo en 100% sus vuelos internacionales y en 50% los domésticos, y las proyecciones en la industria son que a partir de mañana esa capacidad podría disminuir fuertemente. Uno de los escenarios que podría golpear con más fuerza a Latam es que los vuelos internacionales se suspendan totalmente. “Todo depende de si Chile y Brasil deciden cerrar formalmente sus fronteras”, indica un ejecutivo de la industria aérea. Esto también implicaría que haya una brusca rebaja del personal necesario para operar. Este escenario ya lo adelantó el jueves el presidente de Latam, Enrique Cueto, quien en una carta que envió a sus trabajadores señaló que “todo indica que en los próximos meses necesitaremos tener activos aproximadamente al 10% de nuestro colaboradores”, es decir, Latam solo requerirá 4.000 de los 43.000 trabajadores que tiene a nivel mundial.

Por eso la firma está negociando con todos sus empleados -con sus 52 sindicatos a nivel mundial- una reducción de un 50% de sus sueldos por tres meses a partir de abril, con un piso de $ 750.000. Sky también aplicó la misma medida, a la que suma a la decisión de rebajar en un 50% los sueldos de los directores y en un 30% los sueldos de los ejecutivos. En el caso de Latam, el futuro CEO de la firma, Roberto Alvo, decidió rebajarse el 100% de su salario mientras se extienda la crisis del coronavirus.

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