Megarreforma: Gobierno cede y mantiene impuesto a las empresas en 23% tras amenaza del PPD de anular acuerdo
Una sorpresiva indicación de Hacienda para rebajar al 22% el impuesto tensionó el entendimiento alcanzado con el partido de oposición. En medio del conflicto, el ministro Claudio Alvarado intervino y llamó a Jorge Quiroz para que respetara el pacto acordado, pero al cierre de esta edición el conflicto se mantenía.
El último paso de la megarreforma antes de pasar a la sala del Senado es su Comisión de Hacienda y ayer se vivió un día clave para el trámite del proyecto y para la aspiración del gobierno de aprobarlo con más votos que solo los del oficialismo.
Dicha instancia debía revisar la iniciativa y votarla, pero un conflicto se tomó la jornada: en las indicaciones que ingresó el gobierno el jueves por la noche, el Ministerio de Hacienda incluyó una rebaja adicional del impuesto a las empresas, que en lugar de disminuir de 27% a 23% como estaba en su redacción original, pasaba ahora a 22%.
Esto generó de inmediato las críticas de los tres senadores del PPD que habían alcanzado a mitad de semana un acuerdo con el Ejecutivo para apoyar la medida de invariabilidad tributaria dentro del proyecto, quienes llegaron incluso a señalar que si seguía adelante con el 22% sus votos no estarían, toda vez que no fueron informados en el pacto de esa medida.
“Nuestras conversaciones fueron siempre con una sobretasa del 1,5% sobre el régimen tributario actual propuesto del 23%, y no sobre un régimen tributario distinto. Por lo tanto, si el Ejecutivo baja eso al 22% como se ha señalado hoy día, eso quiere decir que el acuerdo no es lo que conversamos originalmente”, afirmó el jefe de comités de senadores del PPD, Ricardo Celis. El legislador argumentó que “eso significa una recaudación fiscal significativamente menor”.
Visión similar entregó el senador Pedro Araya, independiente-PPD. “La tasa de impuesto de 22% nunca estuvo en la mesa de negociación. Fuimos a ese acuerdo de buena fe, pero Hacienda no mostró todas las cartas y, por ello, no se puede confiar. Yo votaré en contra de esta megarreforma. Se han perdido las confianzas”, aseguró.
Por la tarde, los senadores PPD emitieron una declaración pública donde elevaron el tono, cuestionando al Ejecutivo.
“Esto no es un tecnicismo. Bajar la base del 23% al 22% significa menos recaudación, y de forma significativa, porque en la práctica la sobretasa de 1,5% queda convertida en un miserable 0,5%. Nosotros llegamos a esta mesa para que el Estado recaudara más y pudiera financiar más y mejores programas sociales, no para regalar recursos. Lo que hace el gobierno es rebajar la recaudación por la puerta de atrás y dejar a Chile con menos plata para los que más lo necesitan”, dijo la carta firmada por los senadores Celis, Araya y Loreto Carvajal.
Desde el gobierno, en medio de la pausa que hizo la comisión, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, explicó que “nosotros hicimos un acuerdo que se circunscribía a la invariabilidad, y la invariabilidad hablaba de un exceso de tasa de 1,5 puntos. Yo había hablado antes en otra publicación previa a eso de un 22%. Pero si no quedó claro y se produce una confusión, vamos a hablarlo con ellos. Vamos a hablarlo con ellos de buena fe, directamente, y no por las cámaras”.
En La Moneda transmitieron no tener conocimiento de este cambio que tenía previsto hacer Hacienda.
Incluso el propio biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, expresó que “no es una materia del acuerdo con el PPD, es un ajuste técnico por la prima que se establece en la invariabilidad tributaria y, por lo tanto, es una iniciativa que está en discusión en la instancia que corresponde, que es la Comisión de Hacienda del Senado, y que la próxima semana deberá resolverse en la sala de esa misma corporación”.
El giro de Quiroz
Una vez que se retomó la discusión en la sesión, el ministro Quiroz, tras la presión y amenaza del PPD de retirarse del acuerdo, dio marcha atrás y sorpresivamente retiró la indicación que reducía la tasa al 22%, reponiendo el 23%.
Fuentes al tanto afirman que el cambio se produjo luego que el ministro Alvarado le pidiera expresamente a Hacienda retirar la indicación, para que las condiciones que acordaron se mantuvieran.
Al interior de la comisión, el giro de Quiroz generó críticas, ahora, del oficialismo. El más duro fue el senador Rojo Edwards, independiente pero integrante del comité de RN, quien no estuvo de acuerdo con esta modificación.
Pero al cierre de esta edición, el PPD mantenía sus aprensiones y Araya sostuvo que “para mí el acuerdo se cayó”.
Las indicaciones
En lo central, fueron dos las grandes modificaciones que introdujo el gobierno en las indicaciones: reestructuración del crédito al empleo y cambios en la invariabilidad tributaria.
Con ellas, el costo máximo total de la iniciativa completa -incluyendo los efectos anticipados en crecimiento-, pasa de unos US$1.800 millones a unos US$1.200 millones, lo que implica una baja de 32%.
En lo primero, ahora el crédito tributario al empleo se focalizará en trabajadores de empresas que presten servicios del conocimiento en la economía digital.
En el detalle, se señala que “debe tratarse de servicios basados en el conocimiento, entendiéndose por tales aquellos que se sustentan principalmente en la calificación técnica o profesional, el uso intensivo de tecnología de la información, o el desarrollo tecnológico del prestador. No se entenderán como servicios basados en el conocimiento aquellos que no sean susceptibles de ser prestados o entregados a distancia, por medios digitales, electrónicos o de telecomunicaciones”.
Se especifica que deben ser calificados como exportación por el Servicio Nacional de Aduanas, deben ser prestados a personas sin domicilio ni residencia en el país, y deben ser prestados total o parcialmente en Chile, para ser utilizados en el extranjero.
Asimismo, se establece que “el Ministerio de Hacienda, mediante decreto y previo informe del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, determinará un catálogo de servicios de la economía del conocimiento. Se presumirá de pleno derecho que los servicios que el Ministerio de Hacienda incluya en el referido catálogo son servicios de la economía del conocimiento”.
El crédito establecido en este artículo será de un 15% y se aplicará sobre la parte de las remuneraciones pagadas en el ejercicio respectivo a cada trabajador domiciliado y residente en Chile, que esté vinculado a la prestación de los servicios descritos en el número anterior.
Para efectos de determinar dicha parte, se deberá calcular previamente el porcentaje que representan los ingresos por la exportación de los referidos servicios dentro de un ejercicio, sobre los ingresos totales anuales del contribuyente, para posteriormente aplicar dicho porcentaje a las remuneraciones del ejercicio pagadas a los trabajadores. Dicho crédito se aumentará en cinco puntos porcentuales por trabajador respecto de aquellas empresas que tengan su casa matriz o sucursales, para efectos tributarios, en una región del país distinta a la Región Metropolitana, o en comunas rurales de la Región Metropolitana.
De acuerdo al informe financiero adicional, entregado junto con las indicaciones, el costo fiscal de este sistema será de unos US$150 millones al 2050, considerando que esta medida siempre va a ir subiendo su costo, ya que “la estimación considera que la masa salarial afecta al beneficio crece en torno a un 1% anual”.
Y, al año 2, es decir, en 2027 el costo sería de unos US$118 millones, casi 93% menos que lo previsto en el proyecto original, que alcanzaba a unos US$1.500 millones.
En cuanto a la invariabilidad tributaria, se confirmó la nueva fórmula por tramos.
Originalmente, el proyecto daba un beneficio de 25 años de invariabilidad para aquellas inversiones que superaran los US$ 50 millones.
En cambio, ahora, se fijó por tramos: en un primer tramo, para montos de US$50 millones a menos de US$100 millones, la invariabilidad será de 10 años.
En tanto, será de 15 años para aquellas inversiones iguales o superiores a US$ 100 millones e inferiores a US$ 350 millones. El último tramo de invariabilidad es de 20 años, para aquellas inversiones iguales o superiores a US$ 350 millones.
Asimismo, se estableció, como lo había anticipado el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, que las empresas que quieran acceder a este régimen de invariabilidad tributaria deberán pagar una sobretasa adicional de 1,5% sobre el impuesto corporativo, lo que no estaba contemplado en el proyecto original.
“Para acceder al régimen de invariabilidad establecido en este artículo, el inversionista, respecto de las rentas atribuibles a las inversiones acogidas al régimen de invariabilidad, verá incrementada en un 1,5% la tasa de impuesto de primera categoría fijada en el respectivo contrato de invariabilidad tributaria”, precisa la indicación.
Este viernes, la comisión de Hacienda del Senado votó algunos de los principales artículos, uno de ellos fue el cambio al crédito al empleo, que contó con el voto de la senadora PS, Paulina Vodanovic. La integración del sistema, la eliminación del cobro de contribuciones adultos mayores, entre otros. El lunes, la instancia retomará la discusión a las 9.30 horas
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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