Petróleo sufre peor corte de su producción en la historia y precios anotan mayor salto en décadas

File photo of Petro-Canada's oil refinery glowing at dusk in Edmonton

REUTERS/Dan Riedlhuber/Files

El WTI y Brent subieron 15% por ataque a Arabia Saudita, que ha afectado al mercado del crudo con más fuerza que la Guerra del Golfo. En tanto, crece temor a una demora en la reparación de las refinerías, lo que impactaría tanto al mercado bursátil como a la inflación. El riesgo probablemente lo seguirá la Fed en su reunión de hoy.


El pánico se apoderó del mercado del petróleo, donde ayer los precios registraron saltos históricos, ante lo que califica como la mayor interrupción de su producción de crudo que se haya visto. Los ataques a Abqaiq de Saudi Aramco, la mayor planta de refinamiento del mundo, redujeron a la mitad la producción petrolera de Arabia Saudita, removiendo el 5% de la producción global, mientras crece el temor a que su reparación demore más de lo esperado.

La inquietud se dejó sentir en cuanto abrieron las transacciones del Brent, referente para el crudo en Europa, África y el Medio Oriente, que transa en la Internacional Petroleum Exchange (IPE) de Londres, con un aumento de 20%. Aunque en el día el aumento se moderó, cerrando la jornada con un avance de 14,6%, hasta US$69,02 el barril (el viernes en US$60,22), se trata del avance más importante de su historia, que incluso supera a la que se registró en la Guerra del Golfo, en agosto de 1990. En términos de precios, es su mayor nivel desde el 29 de mayo de este año cuando llegó a US$69,45 por barril. El petróleo WTI, referente para América que transa en Texas, se acopló a los incrementos que registraba su par, cerrando con un alza de 14,7% hasta los US$62,9 (US$54,85 el viernes). En este caso, se trata de un alza similar a la que se registró en jornadas de septiembre y diciembre de 2008, cuando se desató la crisis financiera. Su nivel es el mayor desde el 21 de mayo de este año cuando se cotizó a US$63 por barril.

Esta reacción no resulta extraña para Caroline Bain, economista jefe de commodities en Capital Economics. "Podría decirse que esta interrupción de petróleo es más grande que la guerra del Golfo, ya que se han perdido más barriles de petróleo del mercado". Los barriles que salieron de la escena diaria fueron 5,7 millones, de los 9,5 millones que producían los sauditas, según lo que informaron en agosto.

Amplias consecuencias. El shock también se dejó sentir en bolsas internacionales, con bajas desde Asia, pasando por Europa, hasta América, siendo el sector de las aerolíneas el más afectado. Mientras las acciones de American Airlines y United Airlines cayeron 7% y 3%, respectivamente. Latam no logró escapar a la tendencia y cedió 3,19% y 6,7% sus ADR en Wall Street.

Pero no solo el mercado está pendiente de lo que ocurre con el oro negro. Hoy se reúne la Fed para definir si el miércoles informa de una segunda baja de su tasa de interés, análisis del que forma parte relevante el escenario externo, hasta el ataque del sábado protagonizado por la guerra comercial.

En esa reflexión, muy similar a la que están llevando a cabo numerosos bancos centrales, entre ellos el de Chile, el problema con el petróleo presenta dificultados relevantes. De extenderse el rally de precios de crudo, el efecto en la inflación sería de amplias proporciones, lo que a su vez limitaría la capacidad de entregar estímulos monetarios a una economía en desaceleración.

Velocidad de reparación

El escenario es incierto, aun cuando Donald Trump anunció el domingo la liberación de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR, sus siglas en inglés) de EEUU, lo que no inmutó a los inversionistas internacionales. Menos aun después de que Rick Perry, secretario de Energía de EEUU, matizara las palabras del mandatario, asegurando que "todavía es un poco prematuros hacer comentarios sobre si será necesario o no el SPR (…) Los sauditas ya dicen que podrán recuperar un tercio de esta producción antes del cierre del negocio hoy (ayer)", sostuvo ayer.

Pero hasta el cierre de esta edición, Saudi Aramco no ofrecía un actualización sobre el estado de sus refinerías. "Si bien existe la capacidad de compensar las interrupciones en el corto plazo, infraestructura clave se vio afectada, lo que sugiere que al menos una parte del suministro interrumpido podría permanecer fuera de línea durante más de un mes", señala Bart Melek, jefe de estrategia de Commodities de TD Securities.

En este escenario, la OPEP difícilmente puede compensar la pérdida. "La mayor parte de la capacidad disponible de la OPEP estaba en Arabia Saudita", indica Bain, mientras que cálculos de Bloomberg, indican que el resto de los miembros del cartel solo pueden agregar 900.000 barriles a la producción diaria, lejos de lo que tuvo que sacar Arabia Saudita del mercado.

Para la empresa petrolera más grande del mundo (revisar recuadro), el problema también es un asunto de reputación. Randy Ollenberger, analista de crudo de BMO Capital Markets, destacó que más allá de la extensión de la suspensión de parte de la producción de Saudi Aramco, "el ataque debería servir como un recordatorio de que Medio Oriente sigue siendo volátil y que hay una capacidad adicional limitada fuera de Arabia Saudita para hacer frente a interrupciones inesperadas en la producción de petróleo".

Saudi Aramco: un coloso en problemas

Las cifras respaldan a Saudi Aramco. La empresa petrolera más grande del mundo publicó por primera vez en abril de este año su estado financiero, cumpliendo las expectativas del mercado. Anunció un beneficio neto de US$111.100 millones en 2018, un aumento de 46% respecto al año previo, mientras que los ingresos llegaron a US$356.000 millones.

Con este respaldo se aprestaba a abrirse a bolsa, en lo que calificaría como la más grande oferta pública inicial (OPI) de todos los tiempos. Sin embargo, todo se derrumbó. La empresa está evaluando postergar su OPI mientras que sus clientes advirtieron el riesgo de depender de sus suministros. De hecho, expertos creen que el ataque acelerará la diversificación de fuente de petróleo de China, uno de sus mayores clientes.

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