Santa Rita renueva su oferta en medio de un año difícil para el vino

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Además de la profundización en mercados externos y su negocio de distribución, la compañía también está explorando nuevas verticales de productos, entre ellas el vino en lata.


No será un año fácil para la industria del vino. Bien lo saben en Santa Rita, que durante el primer trimestre reportó una disminución de 5,3% en sus ventas y una pérdida para el ejercicio de $523 millones.

"Chile está súper caído en cuanto a ventas. El último informe Nielsen mostró una caída de 2,8% el último bimestre. No va a ser un año fácil, desde el punto de vista de la venta, aunque en cosechas, hay muy buena calidad de los vinos", comentó el gerente general de la viña, Andrés Lavados, quien agregó que esto se ha notado más en el canal tradicional que en supermercados, donde el desempeño ha sido más bien plano.

El responsable de este bajo consumo a nivel general es, a su juicio, la contracción económica. "El vino no es un producto de primera necesidad, entonces nos afecta cuando la economía no anda bien", sostuvo.

Por eso la viña está apuntando hacia varios frentes de negocio. En el caso de la distribución, en marzo incorporaron el portafolio de cerveza de la japonesa Asahi y posteriormente, sumó a The Famous Grouse, "que era lo que nos faltaba en whisky escocés. En todas las categorías de alcoholes hoy tenemos una solución y eso es a lo que apuntamos. Ya hemos completado nuestro portafolio", agregó Lavados.

Actualmente, el negocio de distribución representa entre el 7% y 8% de la venta y la expectativa es que llegue al 10%.

Pero las mayores innovaciones, dijo Lavados, se siguen dando en el segmento del vino. Recientemente lazaron Carmen Vintage, un blend de cabernet sauvignon, pero de cuatro años distintos. Aunque lo más arriesgado que han hecho es apostar por la categoría de vino en lata. Se trata de un rosé en formato individual, que competirá con los licores ready to drink (listo para beber) y con el que pretenden capturar al consumidor más joven. Lo lanzaron en marzo en Inglaterra e Irlanda y en junio aterrizó en Chile. Además, esperan próximamente llegar a Brasil, Canadá, Corea y Japón, entre otros países y sumar al mismo formato un vino blanco y un espumante.

Las expectativas son vender entre 40.000 a 50.000 litros el primer año, "entendiendo que no va a ser fácil convencer al público chileno de cambiarse de la botella a otro formato. Esto es un aprendizaje, en Estados Unidos llevan un par de años y se demoraron un año en que el mercado de intermediarios lo recibiera".

Frente externo

En los mercados internacionales también hay contingencias, pues los problemas entre China y Estados Unidos también tienen "revueltos" los mercados.

Hasta ahora la viña ha sorteado ese factor y de hecho están apostando precisamente por el mercado chino, aunque con fuerte foco en sus propias marcas. "Realmente queremos hacer marca en China (...) queremos trabajar la marca estratégica, que es un camino un poco más largo. Especialmente con Santa Rita y Carmen, que son nuestras marcas de batalla en cuanto a Chile".

Actualmente, están renegociando el contrato con Cofco, en el caso de Santa Rita, mientras que "con Carmen tenemos un modelo distinto, tenemos varios distribuidores y gente allá, así que tuvimos un crecimiento súper bueno el año pasado, crecimos muy fuerte y pretendemos que este año también vamos a crecer super fuerte pero siempre tratando de mantener el foco en la marca. Somos una empresa que vende marcas, trabajamos con ellas y las hacemos crecer".

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