Análisis: iPad Air 2020, las tabletas se ganaron su espacio

Los enfoques entre fabricantes de tabletas han pasado de dispositivos de “ocio”, a entregar capacidades técnicas igual o superiores a los laptops, apuntando a diseñadores, dibujantes o fotógrafos. El iPad Air de 4º generación entrega muchas de estas opciones, pero a un precio algo prohibitivo.




A pesar de las dudas que generó Steve Jobs cuando en enero de 2010 mostró al mundo el primer modelo de iPad, con los años este segmento se ha mantenido con ventas saludables, con distinta suerte para los distintos fabricantes, y con Android logrando sacar un pedazo no menor de la torta cada vez más lucrativa.

Las cifras así lo demuestran. Ya en el tercer trimestre de 2020, los envíos mundiales de tabletas se situaron en 47,6 millones de tabletas en todo el mundo, y a principios de 2018, aproximadamente el 62,1 por ciento de todas las tabletas que se enviaron en todo el mundo funcionaban con el sistema operativo Android. iOS sigue siendo el segundo sistema operativo más popular, con una participación de envío del 23,3 por ciento.

Pero los enfoques entre fabricantes también han cambiado en estos últimos 10 años. De pasar como un dispositivo de “ocio” o de diversión para niños, las tabletas poco a poco se han ido profesionalizando, entregando capacidades técnicas igual o superiores a los laptops, y apuntando a diseñadores, dibujantes o fotógrafos, personas que generalmente buscan aparatos portátiles y que respondan a los programas de edición, generalmente de grandes requerimientos técnicos.

Es precisamente en este escenario donde destaca el iPad de Apple, que cuenta hoy con cuatro modelos: el iPad “normal”, iPad Mini, iPad Pro y el nuevo iPad Air 2020, que retorna este año con un diseño más estilizado y que combina lo mejor de todos sus hermanos.

Como mencionábamos, si bien la base de lo que nos gustaría lograr en un iPad ha cambiado en los últimos años, en relación a la navegación web, visualización de videos o jugar juegos, el nuevo iPad Air en su cuarta versión ha mejorado mucho en ser capaz de completar de forma rápida tareas que consumen energía con facilidad.

Entonces, ¿qué diferencia al nuevo iPad Air de los otros modelos básico y Pro lanzados este año?

Lo primero es su nuevo diseño, que elimina las esquinas suavemente redondeadas de los tres modelos anteriores de la línea Air, y un cuerpo con un elegante acabado de aluminio 100% reciclado. La tableta es lo suficientemente liviana como para sostenerse fácilmente con una mano, y tan delgada como para llevarla en un bolso de mano o una mochila pequeña.

Además se añadió un nuevo escáner de huellas dactilares en el área superior derecha, si lo miramos de pie. Tal como los modelos de iPhone o iPad con Touch ID, simplemente debemos seguir las instrucciones del dispositivo para presionar y levantar el dedo que deseamos vincular al dispositivo en el botón de inicio. Se necesita un poco de tiempo para acostumbrarnos a presionar el dedo en el borde superior derecho en lugar de la parte inferior de la pantalla, pero la nueva ubicación ayuda a que el dispositivo pueda soportar una pantalla más grande sin tener que acomodar un botón.

Esto nos lleva a la pantalla, una Liquid Retina de 10,9 pulgadas con una resolución de 2360 x 1640 a 264 ppi (píxeles por pulgada), básicamente una pantalla LCD en el lenguaje de Apple. La pantalla es brillante, clara y más que competente para ver Netflix, YouTube o juegos visualmente muy coloridos durante períodos prolongados de tiempo, aunque un poco menos nítida que las pantallas de la línea iPad Pro.

Otro cambio notorio es el cargador, ya que el iPad Air 2020 es el primero en la línea “Air” en deshacerse del cable de carga Lightning por un cargador USB-C más potente. Esto tiene pros y contras.

El principal beneficio de USB-C es que es significativamente más potente que el USB estándar, lo que nos permite conectar cámaras profesionales DSLR, discos duros y pantallas externas como monitores de computador y transferir datos entre ellos rápidamente. La probabilidad de utilizar estas funciones dependerá de lo mucho que nos enfoquemos en usar el iPad para trabajos artísticos y creativos, pero es un buen paso para abrir el dispositivo a otros periféricos.

Por otro lado, este cambio será una molestia si planeamos usar los cargadores más antiguos, o bien conectar un Apple Pencil de primera generación para cargarlo. En ese caso, lo mejor es venderlo y adquirir el lápiz de segunda generación, algo que comentaremos más adelante.

Muy veloz

La otra actualización que no pasa inadvertida es el nuevo chip A14 Bionic, que hace a la tableta más rápida, y usa la energía de manera más eficiente, lo que a la larga resulta en una mayor duración de la batería. Esto evidentemente cambiará si utilizamos la tableta con aplicaciones de edición de video, streaming y juegos que consuman mucha memoria simultáneamente, pero para un gran porcentaje de los usuarios, el poder del iPad basta y sobra.

A diferencia de los otros modelos, en los que la cámara parecía un mero accesorio que en nada se acercaba a los iPhone, en esta versión por fin se le ha entregado un impulso. Ahora tiene 12 MP en comparación con los 8 MP del modelo anterior, puede grabar videos 4K, y genera videos claros y detallistas. La cámara frontal permanece en 7 MP, con un sensor suficiente para videollamadas -algo muy útil este 2020-, pero que podría ser mejor en condiciones de poca luz.

Apple Pencil y Magic Keyboard

Los iPad son sólo una parte del ecosistema creado por Apple, que cuenta con varios accesorios. Dos de ellos son el Apple Pencil 2 y el Magic Keyboard, el primero una evolución notable del lápiz presentado en 2015, y el otro un gran avance de las fundas con teclado que abundan en el mercado.

El lápiz es veloz, sencillo de usar y muy fino en cuanto a la detección de los movimientos. Tal como la primera versión, basta con acercarlo y abrir la conexión Bluetooth del aparato, o bien conectarlo por un costado para su carga, quedando firme y sin temor a caídas gracias a un conector magnético. Su utilización con Photoshop o algún programa similar ayuda bastante, y más para los fanáticos del dibujo, o bien sólo para hacer bosquejos y tomar notas.

Tiene un diseño completamente nuevo: si el Apple Pencil original tenía una forma completamente redondeada, el nuevo es plano en un lado, algo muy funcional, pero también una referencia a una forma de lápiz más tradicional. Además, tal como su hermano menor, es totalmente sensible a la presión y a la inclinación.

Una de las críticas para el lápiz se relacionaba a no tener una función de borrador, algo que Apple solucionó con un toque de dos veces en el lápiz, gesto que alterna entre la herramienta actual y el borrador. El método parece más conveniente que otras alternativas como girar el lápiz, ya que luego de unos minutos nos acostumbramos.

La mala noticia del Apple Pencil 2, es que no puede ser utilizado con iPads más antiguos, naturalmente por la carga. Sólo funcionará con los iPad Pro y el nuevo iPad Air en adelante. Por ello, si queremos usar un lápiz en un iPad Pro o iPad más antiguos, lo mejor será optar por el Apple Pencil original.

El teclado en tanto, es compatible con los iPad Pro y con el iPad Air de cuarta generación. Es sencillo y dócil al tacto, posee una superficie para gestos multitouch y manejar el cursor (tal como si fuese un Macbook), puerto USB-C para carga, iluminación propia y protección frontal y posterior. Se conecta magnéticamente a la tableta y podemos ajustar su ángulo para ver mejor el contenido. Al usarlo con el iPad, ambos pesan 1,3 Kg, un poco más que el Macbook Air de 13′', y lo mismo que el Macbook Pro del mismo tamaño.

El problema para algunos podrían ser los costos: desde $599.990 para el iPad Air (modelo sólo con Wi-Fi de 64 GB), $129.000 aproximados para el lápiz y $379.000 para el teclado.

Aún así, vale la pena si necesitamos un dispositivo portable, sencillo de usar y que nos ayude a generar contenido, o bien editar en exteriores nuestras fotografías. En ese caso, hay que tener en cuenta el almacenamiento del dispositivo, ya que los videos y fotos en alta calidad suelen ocupar espacio. Quizá en ese sentido se eche de menos una opción intermedia, aunque también es posible utilizar un disco duro externo de alta velocidad.

En conclusión, es poco lo malo que podemos hablar del iPad Air 2020. Estéticamente se ve muy bien, es veloz, liviano, su pantalla es brillante y cualquiera que haya ocupado un iPad antiguo, agradecerá el cambio, sobre todo por su pantalla y sonido estéreo. Una gran opción para quienes disfrutan de estos dispositivos, aunque el precio pueda ser algo prohibitivo.

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