En los últimos 19 años Santiago registra catorce de los veranos más cálidos desde 1951

Autor: Carlos Montes

Récord de temperaturas y sobre todo, la frecuencia de estas máximos en los últimos años, son una muestra innegable del cambio climático.


Chile vive uno de los veranos más cálidos y calurosos del que se tenga registro. En los últimos días hemos visto los efectos del cambio climático: altas temperaturas en la zona centro sur, lluvias en la cordillera del norte, incendios, crecidas de ríos e inundaciones. Todo en menos de una semana.

Todo indica que este tipo eventos seguirán ocurriendo cada vez con mayor frecuencia. Así como en el hemisferio norte, principalmente en Estados Unidos, las temperaturas han alcanzado entre 30 y 60 grados bajo cero (con varios personas fallecidas a causa de la hipotermia), en el hemisferio sur los habitantes sufren con el calor y temperaturas extremadamente altas, como ocurre en Australia y Chile, donde los termómetros han alcanzado 45°C y 40°C, respectivamente, rompiendo récords de hace más de 100 años.

Uno de los registros que utilizan los meteorólogos para clasificar estos eventos es la cantidad de “veranos sumamente cálidos“. En términos sencillos, se refieren a los veranos (trimestre) en los que la temperatura máxima media del período se ubica desde ciertos grados hacia arriba. “En Santiago, por ejemplo, para diciembre, enero y febrero, está nivel está en torno a los 33°C. Cuando superamos cierta cantidad de días con esos promedios de temperatura, estamos hablando de veranos más cálidos. Cuando el promedio supera ese límite se habla de un verano sumamente cálido. El umbral es dinámico, depende de cada ciudad”, explica Arnaldo Zúñiga, jefe de Difusión y Monitoreo de la Dirección Meteorológica de Chile.

Según datos de la Dirección de Meteorología de Chile (DMC), desde 1951 a la fecha la estación Quinta Normal (Santiago) ha registrado 32 veranos por sobre esta media máxima (33°C). Desde el año 2000 se acumulan 14 del total. De todos ellos, el verano más caluroso fue el de 2017, cuando la media máxima fue de 34,6°C, 1,6 más que los 33 que marcan el límite. Este año 2019, en lo que llevamos de verano, se ubica como el noveno más caluroso. 

“Hay una tendencia que no se puede desconocer, algo está sucediendo, las temperaturas suben y hay algunos estudios que indican de un cambio climático abrupto en diez años. Me hace sentido el cambio climático, y no solo en Chile, en todo el mundo”, señala Zúñiga.

El pasado sábado 26 de enero se registró la primera gran ola de calor a nivel nacional del año. En Santiago, por ejemplo, se anotó la temperatura más alta de la historia en la estación de la Red Oficial de la Dirección Meteorológica de Chile en Pudahuel, con 39,3°C, mientras que la de Quinta Normal marcó 38,3°C. Este lunes en tanto, en Osorno fueron testigos de la temperatura más alta en todo el país, alcanzando los 36,8°C. La mañana del martes en el mismo lugar registró la más baja a nivel nacional: 7,3°C.

El calor y el frío tienen una relación directa entre sí, establece Zúñiga, ya que tiene que haber un equilibrio térmico en la Tierra. “A nivel del mar las corrientes marinas contribuyen, hay una constante lucha de equilibrios. La Tierra tiene que equilibrarse con fríos extremos u olas de calor. El hecho del incremento de alta presión inhibe los sistemas de frío y por ende disminuyen las precipitaciones. En el corto plazo la tendencia es que sean años calurosos. Hay que vivir con eso y aplicar las políticas a nivel mundial. Es la línea”.

Raúl Cordero, académico del departamento de Física de la Universidad de Santiago y doctor en Climatología, explica que un verano tan cálido como el actual es una consecuencia de la conjunción de dos factores. “Por un lado, relativamente altas temperaturas en Pacífico asociados a un incipiente fenómeno del Niño y por otro, la influencia del calentamiento global”. Agrega que esto no se da todos los años. “Por ejemplo, el verano de 2018 no estaba presente el factor de altas temperaturas asociadas al fenómeno del Niño, por lo que ese verano se sintió más fresco”.

Por otra parte, durante 2019 ocho estaciones de la Dirección Meteorológica de Chile han anotado temperaturas récord. Santiago, Valdivia, Osorno, Puerto Montt, Nueva Chaitén, Puerto Aysén, Balmaceda y Puerto Natales.

El denominado cambio climático, para algunos meteorólogos será abrupto. “Hay una aceleración con respecto al cambio térmico. Hay algunos climatólogos que hablan de un cambio climático abrupto. En vez de que sea en 50 o 60 años, ellos hablan de incluso 10 años”, explica Zúñiga.

No se podría desconocer que está ocurriendo, agrega Zúñiga. “Es muy llamativo que justamente dentro de los últimos 10 años los récords y los aumentos térmicos se estén dando, prácticamente el 80% o 90%. Es muy llamativo encontrarse con estas cifras. Es importante por ejemplo, en la zona de Curicó en 2016 estuvieron casi 15 días con olas de calor seguidos, lo que es muy llamativo. Entonces es muy probable que estemos viviendo un aumento térmico acelerado y eso está ocurriendo en todo el planeta, no solamente en Chile. Si vemos los récords térmicos a nivel mundial, en 2016 fueron los más altos, al igual que en 2017. Influyó el fenómeno del niño. El aumento térmico es sostenible y se está dando en todo el planeta y Chile no escapa a esta tendencia de aumento de las temperaturas en gran parte del país”.



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