¿Son discriminadores los chilenos con los extranjeros?

El 28,4% de los extranjeros en el país dice que él o algún miembro de su familia se ha sentido discriminado. Medardo Aguirre, experto en migración de la U. de Talca, pondera que tan xenófobos son los chilenos.


En agosto el gobierno anunció el Plan de Retorno Humanitario, destinado a ciudadanos haitianos que desean regresar a su país, en respuesta a sus demandas de retornar ante la imposibilidad de encontrar trabajo en Chile. Esta mañana partió el primer vuelo con destino a Puerto Príncipe. La iniciativa fue intensamente comentada en redes sociales durante esta jornada.

Todos los países tienen restricciones para la entrada y salida de personas, explica a Qué Pasa el director del Centro Nacional de Estudios Migratorios (Cenem) de la Universidad de Talca, Medardo Aguirre. La razón por la cual ésta se orienta al grupo de ciudadanos haitianos, es porque es uno de los grupos con mayores niveles de vulnerabilidad de entre los inmigrantes que están en el país, indica. “Tienen otro idioma y menores niveles de educación; lo que dificulta su integración en Chile, puesto que les es más difícil encontrar trabajo. Adjunto a esto está también toda la tramitación burocrática, que termina haciendo más difícil todo el proceso. Hay entonces un problema real y de difícil solución”.

¿Qué opinión tiene sobre el Plan de Retorno?

Primero, mientras existan seres humanos que consideren que en otro lugar pueden tener mejores condiciones de vida, los procesos migratorios seguirán existiendo. Lo que está mal en todo esto, es la exposición mediática a la que se ha expuesto a un grupo, los haitianos, al cual de alguna forma se ha estigmatizado en el sentido crear en la opinión pública la idea que la entrada de este grupo al país no genera aportes positivos, sino más bien problemas. Esta exposición mediática de un contexto negativo, antes fueron los colombianos asociándolos con la delincuencia, termina finalmente generando en la ciudadanía actitudes discriminatorias, que en nada ayudan a la sana convivencia que deben tener los habitantes de un país. No es sano que se antepongan los intereses políticos del momento por sobre los problemas humanitarios y de derechos humanos. Sin olvidar, por último, que hay más de un millón de chilenos fuera del país buscando mejores condiciones de vida.

¿Se sabe con exactitud cuántos chilenos son migrantes en otros países?

Según el “Segundo Registro de Chilenos en el Exterior” realizado por el INE en 2017, hay 1.037.346 chilenos residentes en el extranjero, de los cuales 570.703 nacieron en Chile y 466.643 tienen padre y/o madre nacida en Chile. En Sudamérica destaca Argentina con 439.582, en Europa España con 106.060, y en Norteamérica Estados unidos con 138.969.

¿Es mayor el número de chilenos que vive fuera que los actuales inmigrantes?

Según el Censo 2017 hay 746.465 extranjeros residentes en Chile, y si a esta cifra se le adicionan los 150.000 que solicitaron regularizar su situación, se obtiene una cifra de 896.000 extranjeros residentes aproximadamente. Se han publicado algunas proyecciones que hablan de cifras cercanas a 1.100.000; sin embargo, esta última cifra es justamente eso, una proyección. Por tanto, en principio la cifra de chilenos en el extranjero es levemente superior o eventualmente similar a la cifra de extranjeros residentes en Chile.

¿Es cierto que estamos invadidos por extranjeros?

No creo que en la actualidad estemos invadidos por extranjeros, puesto que la cifra de inmigrantes residentes en Chile (oficialmente inferior al 5%), aún no puede considerarse muy grande. Lo que si es cierto es que los flujos de llegada se han incrementado en los últimos años, por tanto habrá que esperar algunos años para ver cómo se comporta este flujo, el cual depende de varios factores; por un lado cómo vean nuestros vecinos la economía chilena y también como sus propios países se desarrollen y; eventualmente nuestras políticas migratorias.

¿Se podría hablar de fracaso en la política migratoria si ésta no se ha modificado en más de 40 años?

Respecto a la política migratoria de Chile, esta no ha sido tocada después de la vuelta a la democracia. De hecho, el tema migratorio nunca fue tema. Solo se ha puesto en la discusión en el último tiempo por un interés mediático. Por tanto, el no haberse interesado durante tantos años por legislar sobre este asunto si es un fracaso, puesto que muestra cierta incapacidad de adelantarse a los hechos para así no tener que reaccionar cuando se considera que se está generando un problema. En este caso, lo que ha generado el actual interés político en la inmigración es la exposición del tema que se ha generado gatillada por los crecientes flujos de extranjeros latinoamericanos y caribeños que están llegando al país.

¿Somos un país discriminador con los extranjeros?

Según la Casen 2017 un 28,4% de los extranjeros residentes en Chile dice que él o algún miembro de su familia se ha sentido discriminado en los últimos 12 meses. En estudio realizado por el Centro Nacional de Estudios migratorios de la Universidad de Talca a los Inmigrantes Latinoamericanos y Caribeños residentes en Chile se tiene que un 57,6% de entrevistado manifestó haber sufrido agresiones directas, un 47,2% percibió discriminación en el ámbito laboral, un 46,6% en el acceso a servicios y, 36,6 dice haber recibido algún tipo de trato injusto. Estas cifras, de alguna forma dejan entrever que los chilenos sí somos discriminadores con los extranjeros.

¿Tenemos la misma actitud con los inmigrantes provenientes de Europa o de países que consideramos más desarrollados que Chile?

Al parecer no, más aún, en estos casos hay discriminación positiva. Pareciera ser que una componente importante en la actitud discriminatoria es el factor socioeconómico y ciertos estereotipos físicos, en el sentido de considerar como superiores aquellas personas con rasgos europeos e inferiores quienes se asemejen a nuestros pueblos originarios. En ese sentido la discriminación es también hacia los mismos chilenos. Así entonces, hay una tendencia hacia la discriminación con los inmigrantes provenientes de países que consideramos menos desarrollados que nosotros.



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