El incierto presente de la feria de videojuegos más importante del mundo
Sin la presencia de PlayStation y con Nintendo corriendo con luces propias, Xbox se convirtió en el único protagonista de la E3, un evento que poco a poco pierde relevancia comercial.
Los primeros indicios que advirtieron que este año sería distinto corrieron por parte de Sony. En noviembre de 2018, la japonesa anunció que tras 24 años de presencia ininterrumpida, no asistirá con PlayStation a la Electronic Entertainment Expo (E3), la feria de videojuegos más importante del mundo que se celebra esta semana en Los Angeles, EE.UU. ¿La razón? El estancamiento del evento, contrario a la tendencia cambiante de la industria y el mundo de los videojuegos.
Esto además del escaso avance de una feria que alguna vez fue foco de grandes oportunidades comerciales y que fue protagonista de históricos anuncios, adquisiciones, sociedades y pactos, pero que actualmente dejó de ser interesante tanto para los negocios como la prensa, que gracias a internet no necesita estar presente físicamente para cubrir las novedades de las empresas desarrolladoras. "Ha perdido mucho impacto", señaló Shawn Layden, ejecutivo de Sony.
Esto mismo ha hecho que no sea necesario que las grandes marcas estén directamente involucradas en el evento para mostrar sus nuevas consolas o juegos, y opten por un camino distinto: transmisiones propias a través de internet.
El primero fue Nintendo, que aprovecha la atención mediática del E3 con "Nintendo Direct" (que se repite otras dos veces al año, y ni siquiera es exclusiva) pero hace mucho no tiene una conferencia tradicional; PlayStation tiene su "State of Play" realizado en mayo pasado; y hasta Xbox, que es la única que se mantiene en la E3, cuenta con "Inside Xbox".
A ello podemos sumar a Google por ejemplo, que pudiendo utilizar el evento para su ingreso al mundo de las consolas, decidió hacer su propia presentación hace más de una semana, con su Google Stadia.
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Stadia, el nuevo servicio de Google.[/caption]
La emancipación de la feria
La corta pero intensa vida de la E3 comenzó en 1995, cuando tras ser parte del Consumer Electronic Show (CES), la feria de productos tecnológicos de consumo más importante del mundo, los desarrolladores determinaron realizar su propio evento, aduciendo pocas oportunidades para la industria de los videojuegos. Argumentaron que sólo se les daba un tiempo breve al final del evento, y en su mayoría podían presentar sus productos en tiendas de campaña ubicadas en el exterior del patio principal de conferencias.
Así, con el tiempo la E3 sirvió para que editores y desarrolladores realizaran negocios y promoción de sus productos, a la par que la escasa prensa de videojuegos especializada en aquél tiempo podía entregar algunos avances de los próximos estrenos. En sus escenarios pasaron hitos como la primera PlayStation en 1995, el debut de Xbox en 2001 o la asombrosa tecnología de Kinect en 2009, al igual que grandes proyectos que no tuvieron suerte, como Dreamcast a fines de los '90.
¿Y qué ocurre en 2019? La industria cambió, y el E3 ya no es el único escenario donde las empresas pueden mostrar sus productos. Otras ferias como la Gamescom en Alemania (agosto), Tokio Game Show (septiembre), Brasil Game Show (octubre) y París Game Week (noviembre) toman cada año más importancia.
Los juegos casuales para dispositivos móviles ganan millones, títulos como "Playerunknown's Battleground", "Fortnite" o "Apex Legends" son los favoritos de los gamers adolescentes, la realidad virtual lucha por hacerse un espacio propio, y las transmisiones se realizan en directo por Twitch y YouTube, reemplazando a los reportes de revistas como Club Nintendo en los años 90, una de las pocas vías por la que los fanáticos podían acceder a la escasa información presente en aquellos años.
Sin embargo, eso no quiere decir que exista menos atención por parte de la comunidad gamer. Actualmente la E3 se encuentra en un estado de adaptación, y parte de ese cambio fue la apertura al púbico general en 2017,
con 15 mil nuevos asistentes
.
Este año, 50 nuevos expositores se unieron a los 150 anuales, dejando de lado el perfil comercial presente hasta hoy pero enfocando el evento en una "celebración" de la industria del entretenimiento electrónico.
Por otro lado, sus críticos señalan que el E3 sólo se ha convertido en un festival insulso de trailers de los próximos lanzamientos (en promedio se presentan unos 70) y que incluso algunos anuncios se realizan con antelación a la feria, lo que quita algo del componente sorpresa al evento.
Aún así, se espera que el próximo año sea especial, ya que presenciaremos el recambio de las consolas actuales con PlayStation 5 y Project Scarlett de Xbox. Habrá que esperar para ver si tanto Sony como Microsoft utilizan esta vitrina para entregar detalles de sus productos.
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