Enfermedad celíaca afecta a 200.000 chilenos ¿Cómo se diagnostica y cuál es su tratamiento?

Los expertos demandan políticas de Estado que ayuden a difundir correctamente la patología.


La enfermedad celíaca puede definirse como una respuesta del sistema inmunológico al consumo de gluten (conjunto de proteínas existentes en harinas de trigo, cebada y centeno). Con síntomas que pueden ir desde la diarrea o constipación y dolores de cabeza hasta problemas de crecimiento y anemia recurrente, la celiaquía suele generar una inflamación en la mucosa del intestino delgado.

Se estima que la enfermedad alcanza a más de 200.000 chilenos, de acuerdo a la última Encuesta Nacional de Salud en 2010, y registra un incremento considerable a nivel mundial en los últimos 50 años. Los especialistas locales dedicados a su estudio reclaman mayor difusión en el país y un papel activo del Estado a través de políticas públicas y/o leyes que favorezcan el apoyo a los afectados.

Diagnóstico y grupos de riesgo

La Corporación de Apoyo al Celíaco (COACEL) es una organización sin fines de lucro, fundada en Santiago hace más de 30 años, que promueve la mejora del manejo y el acceso al cuidado médico y psicosocial de las personas que padecen enfermedad celíaca. Consultada por Qué Pasa, la Dra. Magdalena Araya, Presidente del organismo, explica que “la presencia de genes HLA-DQ2 y HLA-DQ8 es necesaria para que se manifieste la enfermedad. También influye la manera en cómo responde el sistema inmune y la microbiota intestinal de la persona. Los familiares de primer grado de los celíacos y quienes padecen otros cuadros autoinmunes (como hipotiroidismo, hepatitis autoinmune o lupus) y algunos síndromes genéticos (como Turner y Down) tienen mayor frecuencia de esta enfermedad”.

Araya observa que el diagnóstico de la celiaquía se fundamenta en criterios internacionales consensuados. El tratamiento consiste en una dieta libre de gluten, estricta, permanente y para toda la vida”. Dicha dieta es altamente efectiva, indica la experta. En la gran mayoría de los pacientes hace desaparecer los síntomas, pero la enfermedad no se cura. Un buen tratamiento permite que el celíaco se vuelva asintomático.

Por su parte, la dieta libre de gluten chilena cuesta, en promedio, tres veces más que una dieta común. Afecta la calidad de vida de la persona, obligándola a cambiar de hábitos que pueden aislarla socialmente y alterar la convivencia familiar, en el colegio o el trabajo.

Para un buen tratamiento, las personas con enfermedad celíaca deben consumir alimentos que llevan el logo “libres de gluten”. La Presidente de COACEL advierte sobre la falta de exigencia, regulación y fiscalización de estos productos. “Hay un mercado creciente de alimentos que se venden falsamente como libres de gluten, sin ningún control. Para quienes siguen la moda de comer sin gluten como una opción de alimentación saludable, trasgredir la dieta no tiene consecuencias, pero para quienes la dieta sin gluten es el tratamiento de su enfermedad, la falta de fiscalización de estos productos, frecuentemente contaminados, tiene consecuencias importantes, ya que aumenta el riesgo de aparición de otras enfermedades autoinmunes y de cáncer”, agrega Araya.

La especialista añade que en la mayoría de los países son los propios celíacos quienes regulan el mercado, negándose a comprar los productos que carecen del logo “Sin gluten”. La presencia del logo garantiza que el producto fue debidamente medido y revisado, con la resolución sanitaria correspondiente.

En la actualidad existe en Chile una Mesa de Trabajo que reúne al Instituto de Salud Pública, el Ministerio de Salud, el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos y la Corporación de Apoyo al Celíaco, que busca promover la declaración de gluten en lo medicamentos, desarrollar un programa que fiscalice los productos etiquetados sin gluten e impulsar acciones de concientización sobre el diagnóstico, tratamiento y riesgos de la enfermedad celíaca. “Dada la magnitud que ha alcanzado el problema de salud asociado al consumo de gluten, la única manera de dar un marco regulatorio a nivel nacional es mediante una acción desde el Estado, a través de políticas públicas o una ley celíaca”, concluye Araya.



Seguir leyendo