Esta es la principal causa de muerte súbita a la hora de hacer deporte y esta es la forma de prevenirla

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“Es más probable que los síntomas aparezcan mientras se realiza ejercicio o cuando aparece estrés emocional, porque durante estas circunstancias aumenta la demanda samguínea en el corazón”, detalla el académico de la UC e investigador de iHealth, René Botnar.


La cardiopatía isquémica es la principal causa de muertes súbitas a nivel mundial, alcanzando el 80% de los casos, y a la vez es la responsable del 16% del total de muertes en el mundo. Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirman que en el 2000 hubo 2 millones de defunciones por esta causa y creció a 8,9 millones en 2019, lo que se traduce en un aumento del 345%.

Le siguen los accidentes cerebrovasculares y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, que se llevan el 11% y 6% del total de las muertes, respectivamente.

La cardiopatía isquémica es una enfermedad muy frecuente, cuyo riesgo de padecerla aumenta con la edad. Muchas veces los pacientes no le ponen atención a los síntomas, y al pasarlos por alto puede terminar en una muerte repentina. Sin embargo, esta patología puede ser prevenida.

Se produce por la arteriosclerosis de las arterias coronarias, es decir, un estrechamiento de las arterias que van al corazón y son las encargadas de proporcionar sangre al músculo miocardio. Esto genera que llegue un menor flujo de sangre al corazón, lo que puede producir, en los casos más graves, un infarto agudo al miocardio.

Para entenderlo de mejor forma es clave entender la aterosclerosis coronaria. “Las arterias coronarias son pequeños vasos que rodean el corazón y proporcionan sangre, oxígeno y nutrientes al músculo cardíaco. La cardiopatía isquémica surge cuando estas arterias se estrechan o bloquean, debido a la acumulación de colesterol. Es como una tubería que se bloquea cuando hay problemas de plomería en la casa, y cuando esto sucede, llega menos sangre y oxígeno al músculo cardíaco”, explica René Botnar, investigador principal del Instituto Milenio iHealth y Director del Instituto de Ingeniería Biológica y Médica de la UC.

“Cuando los tejidos no reciben suficiente oxígeno, el músculo cardíaco deja de contraerse correctamente y comienza a morir y eventualmente producirá un infarto, es decir, un área localizada de tejido miocárdico muerto. Por lo tanto, la isquemia puede causar daños permanentes en el músculo cardíaco y, en última instancia, conducir a la muerte”, agrega.

René Botnar. Foto: Fef

Esta enfermedad es muy común y afecta a aproximadamente a 1 de cada 10 personas mayores de 40 años. Esta placa aterosclerótica se acumula lentamente con la edad, demorándose años o décadas, por lo que los adultos son más propensos a desarrollar esta enfermedad. “La afección generalmente se observa en hombres mayores de 45 años y mujeres mayores de 55 años, sin embargo, las personas mayores de 25 a 30 años también pueden tenerla”, comenta.

Se produce a causa de un mal estilo de vida y se puede prevenir haciendo justamente lo contrario. “El sedentarismo, la dieta poco saludable, el tabaquismo, el estrés, el colesterol alto, la presión arterial alta y la diabetes son factores de riesgo para la enfermedad coronaria. Por tanto, para prevenirla es necesario mantener un buen nivel de ejercicio regular y una dieta saludable, así como mantener un peso saludable, dejar de fumar y moderar el consumo de alcohol”, asegura Botnar.

infarto

Cómo detectarla

Los primeros síntomas físicos son claves para detectar la cardiopatía isquémica y no se deben pasar por alto: dolor en el pecho, la espalda y los brazos. Botnar, quien también es doctor en Ingeniería Biomédica de la ETH de Zúrich, señala que “las mujeres son más propensas que los hombres a experimentar síntomas adicionales, como dificultad para respirar, náuseas y fatiga, y en muchos casos no presentan dolor en el pecho”.

Sin embargo, la mayoría de las personas no presentan síntomas hasta que las arterias se estrechan o bloquean significativamente, por lo que es importante realizarse chequeos. “Algunas pueden tener la enfermedad durante muchos años y no experimentar ningún síntoma hasta que tienen un ataque al corazón o es muy tarde para el tratamiento. Es por eso que esta enfermedad se conoce como un asesino silencioso. Es más probable que los síntomas comiencen a presentarse mientras se realiza ejercicio o cuando aparece estrés emocional, porque durante estas circunstancias aumenta la demanda de sangre del músculo cardíaco”, detalla el especialista de iHealth.

René Botnar. Foto: Fef

Los síntomas físicos de los diferentes tipos de enfermedades cardíacas pueden ser muy similares y, por lo tanto, a veces son difíciles de diagnosticar. “Las imágenes médicas pueden ayudarnos a diferenciar entre estas diferentes condiciones. En casos tempranos y moderados, la angiografía coronaria por tomografía computarizada se usa comúnmente para visualizar el estrechamiento coronario. La resonancia magnética también se puede utilizar para proporcionar una evaluación completa del tejido cardíaco, puede ver la presencia de placa, pero no es utilizada clínicamente para ver el estrechamiento coronario; y en los casos más severos, la angioplastia coronaria invasiva por rayos X se puede usar tanto para el diagnóstico como para el tratamiento”, explica el investigador.

La enfermedad de las arterias coronarias no se puede curar, pero se pueden disminuir los efectos. “La persona debe comprometerse con un estilo de vida más saludable. Es decir, ejercicio, dieta saludable y no fumar, por ejemplo, para ayudar a reducir la velocidad de progresión de la enfermedad. En muchos casos, se deben tomar medicamentos, como estatinas, medicamentos antihipertensivos y anticoagulantes, para reducir el riesgo de una mayor acumulación de placa y otro ataque al corazón”, explica. Eso sí, Botnar es enfático en advertir que “si los pacientes no se cuidan a sí mismos, es posible que se requiera una angioplastia coronaria invasiva por rayos X para ensanchar nuevamente la arteria coronaria afectada, y si no se trata, la cardiopatía isquémica puede provocar un ataque cardíaco o incluso la muerte”.

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