Daniela Campos Letelier

Daniela Campos Letelier

Coordinadora Académica Magíster en Comunicación Universidad Diego Portales

Qué Pasa

Kramer y la Teletón: sé alegre, así puedes ser serio

Stefan Kramer en su presentación en la Teletón.

"Es un error señalar que la imitación de Kramer politizó la Teletón o que algo se politiza. Esto porque según Aristóteles per se todo es política y todas las acciones y relaciones giran en torno a la asociación política y social que el hombre ha desarrollado a lo largo de los años en la creación de comunidades".


Luego de que Stefan Kramer -en el cierre de los 40 años de la Teletón- imitara a Luis Miguel y al presidente Sebastián Piñera, enfrentándolos a través del programa Pasapalabras, en el que Piñera perdía de manera desastrosa sin responder ninguna pregunta correcta; las reacciones de los ciudadanos tanto en las redes sociales, así como también en los medios de comunicación no se hicieron esperar.

El debate de la opinión pública, que cada vez estaba más polarizado, se dividió entre los ciudadanos que creían que Kramer le había faltado el respeto al presidente de la República, autoridad máxima del país, dejándolo en ridículo y por haber politizado la Teletón al declarar un sentido mensaje a favor del pueblo mapuche; y aquellos que lo defendieron diciendo que la política en sin llorar y que todos se reían antes de la ex presidenta Michelle Bachelet y nadie reclamaba.

Lo cierto es que Kramer no politizó la cruzada para los niños con capacidades diferentes, ya que -como bien señaló Aristóteles- todo es política y los ciudadanos son animales políticos (Zoon Politikon), por lo que su vida gira entorno a ésta. De hecho, para el filósofo griego, la gran diferencia entre los hombres y los animales es, justamente, la capacidad de asociación política que tienen los ciudadanos para construir comunidades y ser parte de un estado de forma natural gracias al lenguaje que tienen para expresarse y organizarse.

Por lo tanto, las declaraciones hechas por el histórico animador de la Teletón don Francisco sobre la actuación de Kramer, en las que comentaba que “cada uno se tiene que hacer responsable porque este es un programa de unidad. Es un programa en que queremos juntar a todos los chilenos, y eso es lo más importante. Si alguien hace algo que no corresponda a eso está faltando a nuestro deseo”. Así como también las afirmaciones de la primera dama, Cecilia Morel, quien señaló que “el humor tiene un límite y se llama respeto” contradicen las palabras de Aristóteles sobre su postulado de que todo es política y que, por lo mismo, la Teletón es un espacio político donde no solo se recaudan fondos para construir centros de rehabilitación para los niños del país, sino que también un lugar donde se desarrollan políticas públicas, debates en torno a la responsabilidad y capacidad que tiene el Estado para hacerse cargo de la salud de millones de ciudadanos y una palestra para realizar humor de acuerdo a la contingencia nacional e internacional.

En definitiva, es un error señalar que la imitación de Kramer politizó la Teletón o que algo se politiza. Esto porque según Aristóteles per se todo es política y todas las acciones y relaciones giran en torno a la asociación política y social que el hombre ha desarrollado a lo largo de los años en la creación de comunidades. Pero, además, cabe aquí también recordar al propio Aristóteles, quien en la Ética Nicomaquea cita a un amigo de Zenón, diciendo: “Sé alegre, así puedes ser serio”.



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