“La propaganda computacional se emplea para redirigir y controlar el flujo de información política en línea”

El especialista estadounidense Samuel Wolley, de visita en Chile, advierte sobre la creciente manipulación de las plataformas digitales en la política y cómo Donald Trump usa robots y perfiles falsos en las redes sociales.


“Al dar a las personas el poder de compartir, hemos hecho del mundo un lugar más transparente”. La frase de Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, parece verosímil. Internet y las redes sociales llegaron con la promesa de impulsar una comunicación horizontal y accesible para todos. Sin embargo, esa expectativa fue diluyéndose en los últimos años a medida que los bots (robots virtuales), las noticias falsas y las teorías conspirativas ganaron espacio virtual, especialmente en el terreno de las contiendas electorales.

En tal sentido, Facebook, Twitter y YouTube se convirtieron en instrumentos de manipulación de la opinión pública en favor del poder político. Así lo afirma el especialista Samuel Wolley, autor del libro Computational Propaganda y orador en la conferencia “Cultural Social Media”, llevada a cabo esta semana por la Escuela de Comunicaciones y Periodismo de la U. Adolfo Ibáñez.

En diálogo con Qué Pasa, Wolley explica que las redes “rompieron con el sistema tradicional de los medios. Anteriormente las campañas llegaban a millones de votantes a través de una o varias publicidades. Tal era el caso de la televisión, por ejemplo. Los Social Media introdujeron un modelo que promueve la información desde todos los ángulos, con miles de mensajes y miles de perfiles con orígenes inciertos. Es difícil establecer si el apoyo es real o falso y si es  generado por ciudadanos o por propaganda gubernamental”.

En su investigación Wolley analiza los procesos electorales en nueve países y la aplicación de la tecnología para instalar temas, generar climas y posicionar a líderes políticos. “Se utilizan los Social Media con el afán de amplificar las plataformas de algunos candidatos, como Donald Trump, al tiempo que se suprimen las voces de grupos sociales particulares y comunidades que ya están marginadas”, agrega.

El problema, cuenta Wolley, no es propio ni exclusivo de Estados Unidos. La reciente campaña presidencial de Brasil incluyó perfiles de bots automatizados para difundir propaganda a niveles de gobierno, así como también ataques a periodistas y activistas, tanto en los comicios nacionales como locales.

“La propaganda computacional es uno de los asuntos más apremiantes para la democracia en general y la comunicación política en particular. Este concepto se define como el uso de automatización y algoritmos en las redes sociales en los esfuerzos por manipular a la opinión pública. Mi estudio muestra que la propaganda computacional se emplea para redirigir y controlar el flujo de información política en línea”, avisa.

Trump, el especialista en redes

En el contexto de las elecciones legislativas en Estados Unidos, Samuel Wolley enciende las alarmas sobre el abuso de las redes por parte del líder republicano, principalmente en Twitter. De acuerdo a las investigaciones, Trump generó cinco veces más retweets que su contrincante Hillary Clinton en la campaña de 2016, mediante la implementación de robots y perfiles falsos automatizados. Asimismo, el actual presidente y sus partidarios suelen retwitear robots, lo cual explica el poder de influencia de estos perfiles en el flujo de la información en la web.

 

 



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